
Nuevas líneas de subte para unir barrios
1 minuto de lectura'
INES SCHMIDT
Investigadora del C. de Estudios de Transporte Área Metro (UBA)
Las políticas públicas deben centrarse en cumplir, por ejemplo, la ley 670, que autoriza al Poder Ejecutivo a construir nuevas líneas de subterráneos que permitirán vincular los barrios de Barracas, Constitución, Recoleta y Palermo, entre otros (Línea F); Retiro, Caballito, Villa del Parque y Agronomía (Línea G), y Parque Chacabuco, Villa Crespo, Palermo, Retiro y Núñez (Línea I).
Estas obras de infraestructura para el transporte masivo, que requieren de una gran inversión, no pueden estar "pensadas" sólo para las horas pico; por lo contrario, deben vincular zonas de interés, de equipamientos significativos para la ciudad y atravesar áreas de alta densidad de población; es decir, dar respuesta a múltiples demandas asegurando una mayor accesibilidad.
Otra acción que no requiere de grandes inversiones pero sí de la definición de políticas, planes y programas para el corto y mediano plazo es el reordenamiento del transporte público: asegurar una accesibilidad coherente para la ciudad, en su rol integrador, y calificar el espacio público en lo referido a la movilidad. Por ejemplo: paradores con información de recorridos, costos y frecuencias.
Y termino con algunas preguntas, en cuya formulación subyacen sus respuestas. ¿Cuándo se va a resolver la conexión Norte-Sur, es decir, la Ribereña? ¿Cómo se va a resolver la fractura urbana que define el "muro continuo y en movimiento" de contenedores en Madero-Huergo? ¿Cuándo vamos a recuperar el paisaje urbano que perdimos en la Dársena F por la pared multicolor de contenedores que alteró el perfil de la usina?





