
Nuevo presidente en el Jockey
Bruno Quintana reemplazó al fallecido Alfredo Lalor
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Bruno Quintana, un hombre que pertenece al Jockey Club desde hace 36 años, asumió el jueves último la presidencia de esa institución. Quintana era conocido en el ambiente del turf como el delfín del ex presidente Alfredo Lalor, recientemente fallecido y que había propuesto a los socios su designación.
El nuevo presidente del Jockey Club considera que la meta a la que tiene que apuntar el hipódromo de San Isidro, "a fin de fortalecer una actividad que está en crisis, es aumentar el valor de los premios".
Para ello se propone que ese circo hípico, que tiene 200 ha en las que viven unos 2000 caballos y se entrenan otros tantos, cuente con slots (tragamonedas) y salas de bingo, cuyos beneficios sean destinados a paliar la crisis por la que está atravesando la actividad con premios más importantes que los actuales.
"La actividad hípica tiene costos muy altos y no puede solventarse sólo con el juego y las agencias", dijo Quintana, que recordó que el hipismo ocupa a aproximadamente 700.000 personas, la mayoría de las cuales se concentra en la provincia de Buenos Aires.
Actividades en otro ámbito
En el contexto nacional las iniciativas del Jockey Club trascienden el ámbito del turf. Su presencia ha sido permanente en actividades de promoción cultural y deportiva. Desde torneos de golf hasta conferencias diarias de economistas y políticos.
La comisión directiva nombró por unanimidad a Quintana, que ocupaba la presidencia interina de la institución desde julio de 2002, cuando Alfredo Lalor pidió licencia por enfermedad. Quintana era vicepresidente desde 1995 e integra la comisión directiva de la institución desde 1990. Fue titular de la Comisión de Interior durante nueve años, el período más largo en toda la historia del Jockey Club desde su creación, en 1882. Preside la Lista Celeste, que ha brindado los presidentes del Jockey en los últimos catorce años.
A partir de la reunión del jueves último, la comisión directiva del Jockey Club, encabezada por Quintana, quedó compuesta por Pablo Piffaretti y Edgardo Garat, como presidente y secretario de la Comisión de Carreras, respectivamente, y por Diego Norberto Quirno y Tomás González Alzaga, como presidente y secretario de la Comisión de Interior, respectivamente. En tanto, Alfredo Cantilo continúa a cargo de la Secretaría General de la entidad centenaria.
Sucesión natural
El 20 de diciembre último, Alfredo Lalor interrumpió el reposo médico para concurrir a un acto en el Club donde propuso, a los aproximadamente trescientos socios que estaban presentes, que fuera Quintana quien lo sucediera en la candidatura de presidente para las elecciones de mayo de 2003.
"Los integrantes de la Lista Celeste y todos los amigos que desde hace tiempo se han identificado con nosotros, acompañando directa e indirectamente en la conducción del club, sabemos que no importan los hombres ni los nombres sino la fidelidad a una línea de conducta que ha mantenido al Jockey Club como una institución señera en el contexto nacional, al margen de los avatares de la política y a pesar de las dificultades económicas que afectan al país entero", dijo en esa oportunidad Lalor.
Y agregó: "Todos ustedes saben que Bruno Quintana fue el principal pilar de mi gestión. Por su personalidad y por sus condiciones, veo en él al futuro presidente de nuestra institución".
Quintana tiene 59 años y se ha destacado por su actuación como empresario agropecuario. Es consejero de Aacrea (Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola), de la que fue su presidente, director de la Sociedad Rural Argentina y miembro del directorio del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria), en representación del sector privado.





