Otro policía víctima de la delincuencia

Se trata del suboficial Armoa, que murió después de que tres asaltantes le dispararon en José C. Paz
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9 de mayo de 2003  

Hugo Ariel Armoa, de 25 años, un cabo primero de la policía bonaerense, se convirtió ayer en el decimonoveno efectivo de dicha fuerza de seguridad asesinado en lo que va del año y el segundo en dos días.

Según informaron fuentes policiales, el uniformado fue baleado anteayer en el cruce de Castelli y ruta 8 del Barrio Frino, en el partido de José C. Paz. Luego de 24 horas de agonía, el policía falleció por la madrugada.

Armoa era soltero y fue asesinado cuando acompañaba a su hermana a su casa. Minutos antes que lo balearan había salido del banco en el que su hermana había cobrado la pensión por la muerte de su marido, otro efectivo de la policía bonaerense que fue asesinado hace cuatro años.

Tanto este hecho como el homicidio del sargento ayudante Rubén Darío Monzón, ocurrido el martes último, en Moreno, originaron severas críticas de los policía contra el gobernador bonaerense Felipe Solá.

El viernes último, el mandatario provincial había dicho que "los policías sin garra debían ser erradicados" y que a "a muchos policías les faltaba convicción para combatir al delito".

Tres días después de estas declaraciones, fueron asesinados los policías bonaerenses Monzón y Armoa.

Además, la ola de violencia contra los uniformados también afecto a la Policía Federal. En lo que va de esta semana, fueron asesinados tres efectivos de dicha fuerza de seguridad. Al igual que la policía bonaerense, en lo que va de esta año, 19 efectivos de la Policía Federal cayeron por balas disparadas por delincuentes.

"Si no se se tiene convicción, no hay equipamientos ni nafta, ni autos, ni chalecos antibalas, ni armas que vayan a reemplazar esa convicción; nadie es mejor policía porque está mejor equipado", había dijo el gobernador Solá.

Ayer, en el sepelio de Armoa, realizado en el cementerio Parque Municipal de Grand Bourg, partido de Malvinas Argentinas, los policías criticaron a Solá por sus declaraciones.

"No dan la cara"

"A esta mujer -por la madre de la víctima- le asesinaron un hijo y un yerno, los dos eran policías. Está destruida", contó un suboficial que dijo estar profundamente dolido porque "el poder político no está presente, no da la cara, y no hace nada por impedir estas muertes".

Oficiales y suboficiales y familiares y allegados de la víctima despidieron a Armoa, que murió en la madrugada de ayer, tras ser intervenido quirúrgicamente en el hospital Carrillo, de la localidad de Los Polvorines, en el partido de Malvinas Argentinas.

En medio de un llanto desesperado, la madre de Armoa pidió a la prensa allí reunida que no ingresara en el cementerio.

El suboficial -que desde hace tres años prestaba servicios en el Comando de Patrulla Departamental 3 de febrero, de la localidad de Caseros- fue baleado el miércoles último. Armoa iba en auto, junto con su hermana, a quien había acompañado para cobrar la pensión de su marido, un policía también asesinado hace cuatro años. Cuando volvían del banco, tres delincuentes a bordo de un Renault 18 -que, probablemente, los habían seguido- los interceptaron y lograron robarles unos 2000 pesos.

Cuando Armoa, vestido de civil, se identificó como policía, los asaltantes le dispararon: un tiro lo alcanzó en el abdomen, el otro, en la mano izquierda.

Un efectivo de la seccional Pilar que pasó por el lugar escuchó los disparos y comenzó a perseguir a los delincuentes, que, sin embargo, lograron huir.

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