
Peritajes psicológicos para un acusado de asesinar a la esposa
Es por el homicidio de Liliana Tallarico
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LA PLATA.- El titular del juzgado de Transición Nº 1, Horacio Nardo, ordenó anteayer que se le practiquen peritajes psiquiátricos y psicológicos al actual imputado por el crimen de Liliana Tallarico, José Luis Jara, de 42 años.
Jara, ex marido de la víctima, había sido acusado por su hija Valeria como autor material del crimen. La joven, que ahora tiene 19 años, inculpó a su padre en las tres declaraciones testimoniales que realizó entre diciembre y enero últimos.
El hombre, que desde el martes de la semana última permanece detenido en una dependencia policial, se negó a declarar ante la Justicia. Héctor Fernández, uno de sus abogados defensores, aseguró que no hay manera de comprobar que Jara haya sido el autor del homicidio.
Y añadió que "la orden de detención dispuesta por el juez Nardo se basó en una declaración de una persona bastante discutible", con lo que puso en duda las acusaciones de Valeria.
Situación comprometida
Sin embargo, la situación de Jara se comprometió aún más después de la declaración de dos psicólogos, que habían tratado al acusado y a su hija durante los meses posteriores al crimen.
Fuentes judiciales aseguraron que en lo próximos días Oscar Murillo, que en un principio había sido acusado como el autor del homicidio, podría ser citado a declarar e incluso a participar de un careo con Valeria Jara.
La joven, que en aquel momento tenía 11 años, estaría repuesta de la amnesia lacunar que padeció entonces, mecanismo de defensa innato al que apela la psiquis para olvidar acontecimientos imprevistos.
Los hechos
Los hechos se sucedieron así: el 4 de febrero de 1994, Valeria esperaba en la habitación la llegada de su padre, que la recogería para llevarla de vacaciones.
Su madre, que era profesora de danzas folklóricas e integraba el Ballet Brandsen, preparaba una tarta de verduras para compartir con su pareja, el director del ballet, Oscar Murillo.
El bailarín llegó a las 22, comieron y, tras permanecer dos horas en la habitación de Tallarico, Murillo se retiró del edificio, situado en la calle 19, entre 43 y 44.
Fuentes judiciales explicaron que "a la medianoche Jara se dirigió al departamento de Tallarico para buscar a Valeria. Al escuchar el timbre la bailarina abrió la puerta sin preguntar quién era, pues suponía que se trataba de Murillo que se había olvidado algo. Pero quien entró fue su ex marido".
En la cocina, Jara y Tallarico comenzaron una fuerte discusión. Según lo declarado por Valeria, "todo comenzó porque la madre de la menor no autorizaba el viaje con su padre".
Un informante del fuero penal agregó: "Jara, furioso, amenazó a su ex esposa con un cuchillo de cocina y la llevó hasta la habitación, donde intentó violarla, pero no pudo. Entonces le cortó el cuello".
Según lo declarado en la causa, "a las 8, Jara llamó a su hija y le ordenó que buscara algunas sábanas. El las anudó y confeccionó una soga por la que descendió".
"Valeria lo siguió, pero al llegar al sexto piso uno de los nudos cedió y ella cayo al vacío. Jara ya estaba en tierra cuando la niña cayó. Posteriormente, el hombre llamó al servicio de emergencia y a la policía. Y luego se fue", aseguró el informante.



