
Por la sequía escasea el agua potable en Santiago del Estero
Hace nueve meses que no llueve
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SANTIAGO DEL ESTERO.- La extensa sequía que sufre esta provincia, con algunos lugares en los que no llueve desde hace más de nueve meses, hace peligrar la disponibilidad de agua para consumo humano, mientras ya se registran pérdidas en algunas cosechas y mortandad de animales de pequeños productores.
La zona más complicada es Figueroa, distante 200 kilómetros de esta ciudad. En diálogo con LA NACION, Néstor Isaac, responsable de Recursos Hídricos, afirmó que se necesitan lluvias de manera urgente. "Heredamos un problema de falta de mantenimiento de canales durante los 50 años de juarismo, que no hizo otra cosa que atrasar a la provincia", dijo.
El funcionario sostuvo que el gobierno realiza todos los esfuerzos posibles para garantizar el agua para consumo humano, pero dijo que la falta de lluvia hace peligrar el suministro en el corto plazo.
"En Figueroa ya se ven cuadros desesperantes. El bañado y su embalse están vacíos. El más perjudicado es el pequeño productor, ese que subsiste con pocos animales. Los pobladores denuncian en la policía la muerte de sus animalitos y el Estado tiene que responder", sentencio Isaac.
Luego, el funcionario acusó a la provincia de Salta por incumplir compromisos bilaterales. "Nos están mandando un 50 por ciento menos de agua, porque ellos también tienen problemas con la lluvia. Igualmente, a ellos les alcanza para consumo humano y para la producción. Nosotros apenas subsistimos", indicó.
Trece millones de litros
Ya en los primeros meses de este año, ciudades como Quimili y Tintina eran noticia por la falta de agua para consumo humano. Isaac señaló que, gracias a un trabajo de anticipación, otras no lo serán. Y afirmó que mensualmente se abastece a toda la provincia con 13 millones de litros de agua.
"Pero para garantizar el abastecimiento total necesitamos 50 millones por mes. Los gobiernos anteriores no se preocuparon por el tema y, en el peor de los casos, lo usaron políticamente. El juarismo cambiaba agua por votos cuando la gente se moría de sed", sentenció el funcionario.
Por su parte, Juan Pablo Karnatz, de CRA, sostuvo en diálogo con LA NACION que existen pérdidas en las cosechas, atraso en la siembra y mortandad de animales de pequeños productores.
"No es que tiene llover mañana o pasado: tendría que haber llovido ayer. El drama de la sequía alcanza a toda la provincia y afecta a los cultivos de secano, como el trigo, que ya registra pérdidas de entre el 35 y el 40 por ciento. A eso hay que sumar la falta de agua en el perfil del suelo, que retrasa la siembra de soja, maíz, algodón y sorgo, de las que habrá menos productividad", describió.
Karnatz también criticó el descuido del juarismo. "Tenemos un problema de infraestructura. Los canales están en mal estado, más allá de los esfuerzos loables que hace este gobierno", concluyó.




