
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.
La doctora Mónica Katz, especialista en nutrición, conversó ayer con LA NACION en vivo en el canal de Facebook del diario y respondió a las preguntas de los ciberlectores.

Aquí, algunos de los conceptos centrales de su charla, en la que se explayó de manera abierta y sencilla sobre el problema de la ortorexia.
Es un nuevo trastorno alimentario en el que el foco está puesto en comer sano, puro, limpio y natural. En el manual de psiquiatría no está incluido como tal, pero sí se habla del trastorno "evitativo-restrictivo". Analicémoslo: evito y restrinjo, achico, saco. La ortorexia sería una manera de evitar y restringir algunas cosas, para elegir sólo lo limpio, lo puro, lo natural, lo orgánico.
Es problemático cuando se transforma en el eje de tu vida. Cuando dejás de estar con tus amigas porque van a comer a un lugar de comidas rápidas. Es preocupante cuando pasás muchas horas cada día viendo qué vas a comer. Y estás sentada con tu gente y nada de lo que hay te sirve; porque lo que cocina tu mamá no es orgánico o porque todos pidieron empanadas y vos no las comés. Estás en problemas cuando el recorrido por el supermercado o la dietética te lleva tanto tiempo, mientras tu pareja te está esperando para una noche fantástica, pero vos tenés que mirar los rotulados porque no sabés si el producto que tenés en la mano es natural puro o tiene demasiados ingredientes.
No. El tema es que el mercado de alimentos tiene que ofrecer lo saludable. Porque los humanos no tenemos como foco el alimento, tenemos como foco divertirnos, estar saludables, enamorarnos, ganar algo más de dinero, inventar algo, ser creativos. El foco no es la comida. Comemos como medio para otras cosas.
En la ortorexia el foco es la comida. Ya no importa mucho tu relación con los demás. Ni siquiera importa mucho tu salud, porque te invade una idea intrusa que te quita todo lo que la comida te puede dar.
El tema es cuando en lugar de disfrutar convertís el comer en un ejercicio intelectual
Básicamente te quita el placer. El placer no es un extra. El placer es el eje de las decisiones cuando se trata de comer y beber. Y no estoy hablando de cara o seca. No estoy hablando de obsesión o descuido. Comé casero, comé mucha verdura, comé legumbres, comé pan integral con semillas. Podés comer mucho pescado. Y si sos vegetariano reemplazalo con otras proteínas. Pero que no ocupe gran parte de tu vida pensar en comer, preparar la comida, controlar lo que el otro está preparando para vos. Que no ocupe demasiado tiempo dedicarle a leer cada etiqueta de cada producto. Porque está bueno el rotulado nutricional, para eso lo tienen que poner las empresas y para eso lo regula el código alimentario argentino. El tema es cuando en lugar de disfrutar convertís el comer en un ejercicio intelectual.
Si la ortorexia te distancia de obtener placer de la comida, ¿será que el objetivo es ser saludable? ¿Será que el ortoréxico busca la salud? ¿O en realidad en la ortorexia encuentra una salida de certeza, una salida segura a la incertidumbre que genera la vida, la sociedad, el mercado?
Si tenés ortorexia, si te sentís reconocido en esta duda eterna con la comida, en preparar mucho tiempo la comida, en no poder comer lo que te preparó tu amiga, en no poder comer en un restaurante hasta que no sabés exactamente qué tipo de aceite usaron para condimentar, ¿no será que te pasan otras cosas? ¿No será que lo que te pesa, no es la calidad del alimento, sino tu vida, o algo de tu vida? Creo que esas son las cosas que uno debe preguntarse.
Los trastornos alimentarios, como la ortorexia, son problemas del crecer, del querer. Son protestas mudas. Donde hay palabras no hay ortorexia. Porque en realidad vos estás obsesionado con la comida porque quizá te permite no pensar en otras cosas que te pesan. El tema es que te perdiste la vida; el tema es que te perdiste esta tarde, aunque sea lluviosa, porque tenías que ver qué ibas a cocinar hoy a la noche, con demasiada anterioridad. Y está bueno improvisar.
Creo que la ortorexia va a ser el desafío del futuro
Creo que la ortorexia va a ser el desafío del futuro. En Europa -no hay datos argentinos- se calcula que 22% del consumidor promedio tiene ortorexia. Más de dos de cada diez consumidores europeos están obsesionados con lo que sea limpio, sin aditivos, sin edulcorantes, sin agregados, cultivado por vos ayer, recolectado recién, con certificado de orgánico.
En la Argentina certificar orgánico es complejo. No digo que no esté bien. Pero digo que no es seguro certificar orgánico. Además, hay enorme cantidad de incidentes con lo orgánico. Porque como en lo orgánico pueden proliferar sustancias tóxicas como micotoxinas, que son hongos que se producen en el acopio de cereales, por ejemplo. O puede haber bacterias peligrosas, porque como el abono que se usa es natural, puede pasar y ha habido accidentes con verduras que han matado gente
Yo creo que estamos en un momento de transición. La ortorexia está mostrando que hay un consumidor crítico, educado, que lee, que se informa y que quiere saber más y que quiere transparencia.
El tema es: ¿estás dispuesto a saber? ¿Estás dispuesto a la transparencia? O te asusta tanto que mejor corrés todo y te quedás con un pequeño núcleo de comidas que ni siquiera vas a poder sostener
Este es el punto: ¿qué costo estás dispuesto a pagar para comer sano? ¿Cuánto vas a invertir de tu vida para comer lo correcto?

