
Preventiva para un policía que asesinó a dos menores
Era de la comisaría de Don Torcuato
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Hace poco más de dos meses la denuncia formulada por la Cámara de Casación Penal provincial, en la que señalaba que en la policía bonaerense existían escuadrones de la muerte que asesinaban a menores, provocó la renuncia del entonces ministro de Seguridad bonaerense, Ramón Verón.
Ayer, el juez de garantías de San Martín Juan Carlos Sorondo (h.) dictó la prisión preventiva para el oficial subinspector de la comisaría de Don Torcuato, Marcos Nicolás Bresán, acusado de ser el coautor material de los homicidios de Miguel Eduardo Burgos, de 16 años, también conocido como Piti, y de Gastón Ignacio Galván, de 14, conocido como Monito.
Estos asesinatos constituyeron la punta del ovillo de la investigación que terminó con la denuncia realizada por la Cámara de Casación Penal.
Dicha investigación fue realizada por el fiscal Héctor Scebba, con el apoyo del fiscal general de San Martín, Luis María Chichizola.
Además de Bresán, existe otro policía imputado por el doble crimen. Se trata del oficial Martín Alejandro Ferreyra, que está prófugo. Mientras que por la privación ilegal de la libertad están imputados otros cinco efectivos de la comisaría de Don Torcuato.
Según informaron fuentes judiciales, en la resolución del juez Sorondo (h.) quedó expuesto cómo actuaban los policías acusados.
Ambos cadáveres fueron hallados el 25 de abril último en el puente conocido como Puente Muerto o Puente Novecientos, en la calle Sarratea, de la localidad de José León Suárez.
Dieciocho balazos
El cuerpo de Galván tenía once balazos y su cabeza estaba cubierta con una bolsa de polietileno. En el cadáver de Burgos los forenses encontraron ocho proyectiles.
De acuerdo con lo que estableció el fiscal Scebba, los menores fueron detenidos el 24 de abril último, a las 19, por los policías acusados, cerca de la estación de servicio situada en el cruce de Panamericana y Ruta 202, de Don Torcuato.
Esposados, ambos menores fueron llevados a la comisaría. Allí estuvieron hasta la 1.30.
Según los relatos de algunos detenidos, a esa hora los dos policías acusados tomaron a las víctimas, las introdujeron en una camioneta policial y las sacaron de la dependencia, con la excusa de trasladarlas a un instituto de menores.
El fiscal presume que los policías llevaron a Burgos y a Galván hasta un descampado situado en San Fernando o Boulogne y les dispararon por lo menos 18 balazos. Luego, arrojaron los cuerpos en José León Suárez.



