
Pronostican el verano más riguroso del siglo
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El verano que está llegando podría convertirse en uno de los más calurosos del siglo.
Así lo aseguró a La Nación Hugo Hordij, responsable de los estudios de predicción climática del Servicio Meteorológico Nacional.
"Este diciembre va a estar entre los cuatro o cinco más calurosos del siglo y, la tendencia, es que ocurra lo mismo durante enero y febrero", pronosticó el experto.En diciembre de 1995 Buenos Aires soportó marcas muy elevadas que orillaron los 40 grados.
La humedad, que se prevé superior a lo normal, dará lugar a este fenómeno, ya que impedirá que se origine el refrescante viento del Sudoeste.
De cumplirse las predicciones, la seguidilla de días cálidos dará origen a las temidas olas de calor, que en algunos casos pueden tener consecuencias fatales, entre los niños y las personas mayores.
En estos casos, los consejos de los expertos son bastante simples: tomar mucha agua, ingerir alimentos con sal y usar sombreros, anteojos y ropas livianas.
Si bien los que más sufrirán el calor serán quienes se queden durante el verano en Buenos Aires, los que vayan a descansar a las playas o a las montañas deberán estar precavidos a la hora de exponerse al sol debido al debilitamiento de la capa de ozono.
El doctor Horacio Costa Córdova, integrante de la Sociedad Argentina de Dermatología, fue terminante: "Toda la población necesita una protección, no importa la edad ni el tipo de piel. Aunque en el caso de los más chicos deben extremarse los cuidados. Los menores de seis años no deben exponerse más de diez minutos por día".
El verano que viene ya comenzó a sofocar el ánimo de los porteños
Sin aliento: pronostican que diciembre va a estar entre los meses más cálidos del siglo; la tendencia es igual para enero y febrero.
El asfalto de Buenos Aires volvió a tomar temperatura y el calor ya comenzó a sofocar el ánimo de los porteños.
Lo peor es que la mezcla de aire caliente y de humedad que somete año tras año a la gente de la Capital Federal puede convertirse en una constante, ya que se estaría frente a uno de los veranos más cálidos del siglo.
La semana última la temperatura mínima más alta estuvo a una décima del récord para el mes de noviembre y, tras un resuello, ayer el calor volvió a picar hacia arriba como para arrancar la semana sin darle una tregua al aire fresco.
La tendencia, de no darse un fenómeno muy especial, no es del todo alentadora para quienes, con o sin corbata, deberán estar en alguno de los próximos tres meses en Buenos Aires: casi todos.
"Diciembre va a estar entre los cinco más cálidos del siglo y, la tendencia, es que suceda lo mismo en enero y febrero", dijo con seguridad Hugo Hordij, el hombre que está a cargo de la predicción climática del Servicio Meteorológico Nacional.
Lo peor, según manifestó el experto, es que los períodos calurosos y húmedos dejarían muy poco espacios para los frescos, que vendrían con bajantes de temperatura poco significativas.
"Lo malo -explicó Hordij- es cuando las mínimas no bajan de 24 o 25 grados sin darle un descanso al cuerpo. Eso es la ola de calor".
Las predicciones tienen su correlato: la humedad estará entre moderada y superior a lo normal y ya se nota una mayor temperatura en el mar. Si la humedad fuera baja, permitiría una mayor oscilación climática y si fuera alta, una nubosidad que haría de "paraguas" solar, pero... parece que no será así.
Sin ozono
A todo esto, no sólo la pueden pasarla mal quienes se queden por aquí, porque las rayos del sol prometen ir con todo también sobre la costa y, dicen, que el ozono anda algo escaso.
"En la costa atlántica existe una irradiación solar por la falta de ozono que sólo es superada por lugares como el desierto del Sahara y el del Kalahari", comentó a La Nación, Emiliano Ezcurra,coordinador de la Campaña Atmósfera de la organización ecologista Greenpeace.
El doctor Horacio Costa Córdova, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología, no excluyó a nadie del riesgo veraniego.
"Con seguridad, toda la población necesita una protección, no importa ni la edad ni la piel. Claro que tienen que cuidarse más los de piel clara, los rubios, los colorados, los de ojos claros (por las cataratas) y quienes tengan parientes con antecedentes de cáncer en la piel", dijo.
Costa Córdova fue insistente con el tema de los chicos: "Los menores de seis años no deben exponerse más de diez minutos diarios, con eso es suficiente.
"Si una persona _advirtió_ se quema más de tres veces con ampollas, tiene un 50 % de probabilidades contraer cáncer en el futuro."
El dermatólogo recomendó la utilización de pantallas solares SPF de grado 15 como mínimo y no tomar sol solar entre las 11 y las 15.
La última y vital advertencia está centrada en la gente que toma remedios que actúan como sensibilizantes:antibióticos (Tetraciclinas), antinflamatorios (Piroxicán) y cardiológicos (amidrarona).
Mucha agua, algo de sal, sombreros, ropa liviana y anteojos son los elementos más simples para evitar insolaciones, eludir quemaduras y hacerle frente a la ola de calor. Esa que no sacude, pero que paraliza y deja estática a la gente aunque sea de madrugada.
Pronostican más calor en Diciembre
Con los años, los porteños tuvieron que soportar temperaturas cada vez más elevadas en Diciembre. Esto se debe, dicen los expertos, a que Buenos Aires cuenta con mayor absorción debido al crecimiento del asfalto y el cemento..
A pesar de los 34,6 grados del viernes último, según las marcas registradas en los últimos años, se espera un cuadro más sofocante para este mes.
Como muestra para apoyar tal panorama, los expertos cuentan con el antecedente que marcó que la temperatura más alta del siglo para el mes de diciembre se registró el 18 del año último, con 40.5 grados.
Pero existen otros valores que resultaron sofocantes, como cuando se registró una ola de calor en 1971 y una noche antes de año nuevo la temperatura mínima no logró bajar de 28.2 grados.
La precipitaciones también fueron disminuyendo con el paso de los años y jamás se volvió a superar la lluvia caída en diciembre de 1911, cuya marca fue de 318.5 mm.
La humedad, entre moderada y superior a lo normal, es uno de los factores que más influyen para que los porteños sufran un verano cada día más sofocante.
A esto hay que agregarle la mayor temperatura en el mar. Ambos factores impiden que se produzca el mecanismo para que sople el viento fresco del sudoeste.
Pero si esto fuera poco, hay que soportar el bombardeo de los rayos solares que atraviesan con facilidad la disminuida capa de ozono. Todas estas situaciones hacen preveer que los períodos frescos serán muy cortos y de poca intensidad.
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