
Prosiguen las obras destinadas a reflotar cinco barcos hundidos
Los restos serán desguazados y reciclados; extraerán otros 78
1 minuto de lectura'
"Así lo gesté en mi mente. Vea, asómese. ¡Esta es mi Vuelta de Rocha, aquí me traen los barcos para que los pinte." Con estas palabras, el pintor argentino Benito Quinquela Martín mostraba su amor y obsesión por los barcos que retrataba y que en la primera mitad del siglo XX desfilaban por el Riachuelo.
A más de veinte años de la muerte del artista, sólo subsisten los restos de aquellas naves que volverán a la superficie en un plazo de 60 días.
Ayer, en un acto oficial al que asistieron autoridades del gobierno nacional, porteño y provincial, comenzaron las obras de la segunda etapa para la extracción de cinco cascos hundidos en el lecho del Riachuelo, en el barrio porteño de La Boca; fue allí mismo, frente a Caminito, la calle de Quinquela.
"Con la utilización del buque Keratella iniciamos las tareas y la idea es limpiar el Riachuelo. Los cascos reflotados serán desguazados y enviados al horno de la siderúrgica Somisa, que se encargará de reciclar los materiales", explicó Eduardo Epszteyn, director del Plan de Gestión Ambiental y de Manejo de la Cuenca Hídrica Matanza-Riachuelo.
Ayer, a las 13, una grúa de grandes dimensiones comenzó a sacar del fondo del río los restos del aliscafo Colonia del Sacramento, ante la mirada del jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra; el propio Epszteyn; el intendente de Avellaneda, Oscar Laborde; el diputado porteño José Palmiotti, y el subprefecto Nacional Naval, Julio Castiglia, entre otros funcionarios.
El limo acumulado dentro de los casco impidió una rápida tarea.
"Desde enero hasta hoy recolectamos 3000 toneladas de desechos del Riachuelo. La idea es quitar estos cinco buques y finalmente extraer del fondo 78 barcos inactivos que también serán desguazados", resumió Epszteyn.
El funcionario dijo que esta tarea es una más dentro de las que realiza el Ceamse para limpiar las dos márgenes del Riachuelo -desde La Boca hasta el partido de La Matanza-, que por su bajo caudal se llena fácilmente de agentes contaminantes.
Si las tareas continúan de acuerdo con lo previsto, quizás en un futuro no muy lejano los porteños podrán disfrutar de un Riachuelo limpio que se asemeje -aunque sea en apariencia- al que solía retratar Quinquela.
1
2De murciélagos a lagartijas, las especies menos pensadas que llegan a las zonas urbanas por las altas temperaturas
3Una especialista en accidentes explicó por qué fue tan fuerte el choque que dejó grave a Bastián, el niño de 8 años
4Está internado en Mar del Plata: volvieron a operar al chico que se accidentó en La Frontera

