
Quejas en Belgrano por una playa de estacionamiento
Cartañá le sugirió a De la Rúa que se suspendan las obras.
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El defensor del pueblo, Antonio Cartañá, hizo anteayer lugar al reclamo de un grupo de vecinos de Belgrano que pedían la paralización de la construcción de un estacionamiento y una biblioteca, y le recomendó al jefe de Gobierno de la Ciudad, Fernando de la Rúa, que tome las medidas necesarias para que se suspendan los trabajos.
La obra ubicada en Arribeños al 1200 pertenece a la Universidad de Belgrano (UB) y ya fue aprobada por la comuna porteña. Los trabajos comenzaron el 11 de septiembre último y finalizarían en seis meses.
El garage de aproximadamente 5000 metros cuadrados contaría con cuatro subsuelos con lugar para alrededor de 300 vehículos. La biblioteca ocuparía 600 metros cuadrados.
En su resolución, Cartañá manifestó: "Estamos ante la ejecución de una obra enmascarada con uso de biblioteca, pero con un verdadero destino de estacionamiento".
"Este es un barrio residencial y con esta construcción, que es una excepción encubierta, lo van a arruinar. No pueden proceder porque, en las zonas R1b2, los estacionamientos comerciales no están permitidos", dijo a La Nación Nancy Rosatti, presidenta de la Asociación Vecinal de Belgrano C.
El gobierno porteño y la universidad hicieron frente común ante el conflicto. El director general de Planeamiento e Interpretación urbanística, Francisco Pratti, manifestó "que no hubo alteración del código porque es un destino complementario de un uso no conforme".
La opinión de la comuna también fue reflejada por Enrique García Espil, secretario de planeamiento urbano, que fue acusado por los vecinos de faltar a la verdad al afirmar que los habitantes del lugar habían dado su consentimiento para la realización de la edificación.
Rosatti no tuvo pelos en la lengua al detallar la situación. "En el Concejo Deliberante me dijeron que García Espil había afirmado que nosotros pedimos la obra. Es un mitómano. Y De la Rúa debe entender que no se puede decidir cómo van a vivir los vecinos desde una oficina".
En diálogo con La Nación , el funcionario dio una versión distinta: "Nunca consultamos a los vecinos porque no corresponde: es sólo un parking para la universidad". Y arriesgó: "En el futuro se darán cuenta de que el barrio habrá ganado".
Los vecinos insistieron en que en la zona no están permitidos los estacionamientos comerciales "Porto (por Avelino, rector de la universidad) va a decir que es para uso de los estudiantes de la Facultad de Ingeniería, de Villanueva 1324, pero en la playa de estacionamiento que tiene en Zabala al 1800 cobran la estadía".
Sin embargo, Aldo Pérez, vicerrector de Gestión Institucional la UB admitió que aunque todavía no se ha determinado el costo del servicio, los estacionamientos serán pagos.
Ante estas declaraciones el director de planeamiento porteño titubeó y luego explicó que "esa cuestión no está dentro del pedido de la obra. El uso que le quieran dar, es otro tema.
La controvertida obra alteró la calma de un barrio en el que predominan las embajadas, las casas de tres pisos y los autos último modelo.
El agregado de defensa de la embajada de Alemania, Franz Berger, que hace más de un año vive en la convulsionada cuadra, dijo a La Nación que considera mudarse.
"En esta cuadra falta un prostíbulo y estamos completos", se inspiró la vecina Ana Nouman.




