Quién es quién en el negocio del juego
Un grupo liderado por dos familias Se unieron hace más de veinte años Uno ponía las máquinas; el otro, el gerenciamiento Compiten con Cirsa, otra firma que también es de origen español
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LA PLATA.- La Compañía de Recreativos (Codere) es una empresa española que está a la cabeza de un conjunto de sociedades que explotan las máquinas tragamonedas; o tragaperras, como se las llama en España.
Los mayores accionistas de este grupo son los hermanos José Antonio y Javier Martínez Sampedro, y Jesús y Joaquín Franco Muñoz. La primera familia comanda Codere SA y la segunda, Recreativos Franco. Ambas se unieron hace más de veinte años y conformaron el ahora llamado Grupo Codere. Los Franco pusieron las máquinas y los Sampedro, el gerenciamiento.
Así, competían con otra empresa poderosa, Cirsa SA, cuyo presidente es Manuel Lao Hernández. Cirsa y Codere se disputan, históricamente, el mercado de los juegos de azar. Aunque eso no impide hacer alianzas estratégicas para repartirse el mercado.
El grupo Codere desembarcó en la Argentina a principios de la década de 1990. Por entonces, creó tres sociedades para explotar salas de bingo en la provincia de Buenos Aires: Bingo Platense SA, Bingo del Río de la Plata SA y Bingo del Buen Aire SA.
Las últimas dos empresas se fusionaron en 1997 con una competidora y se conformó Intermar Bingos SA, que tiene dos salas en Mar del Plata.
Luego, Bingos Platenses e Intermar abrieron más salas de bingo, según el informe del diputado Daniel Filloy.
En 1991 se había creado Iberargen para explotar otra sala de bingo en territorio bonaerense.
En 1993, Codere vendió a Carlos Manuel Vázquez Loureda el 50 por ciento del capital y en 1998, otro 25 por ciento de las compañías Loarsa SA y Punto 3 SA.
Ese mismo año, explicó Filloy, Codere participó en el 25 por ciento con Vázquez Loureda en otros tres proyectos: las salas explotadas por Interbas SA, Rajoy Palace SA y Pacífico SA.
En 1999, Codere compró la participación que la familia Vázquez Loureda tenía, directa e indirectamente, en las empresas mencionadas. El valor de la operación fue de 62 millones de dólares, según Filloy.
Ese año, se dice en el informe, la empresa de los Sampedro adquirió otros dos bingos: Bingos del Oeste SA e Interjuegos SA, por 11 millones de dólares.
En 1998, Codere había comprado, por 700.000 dólares, el 25 por ciento del capital de Punto 3 SA. Y luego se invirtieron 25 millones de dólares para inaugurar una sala de bingo.






