Relevan al fiscal del caso y lo investigan por irregularidades
Se trata de Rubén Baca, denunciado por mal desempeño
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La fiscalía general de Lomas de Zamora relevó al fiscal Rubén Baca, denunciado por mal desempeño en sus funciones en el marco de la investigación por el crimen de una mujer policía que custodiaba a un camarista.
Baca investigó el asesinato de la oficial María Eugenia Alzogaray, acribillada a tiros el 17 de marzo último, cuando custodiaba la casa del camarista platense Federico Domínguez, en Banfield.
Por el mismo caso, la policía bonaerense relevó al comisario Angel Varela del mando de la comisaría 1a. de Lomas de Zamora y lo trasladó a un puesto administrativo. Varela estuvo a cargo de la primera etapa de la investigación, en la que también participaron los jefes policiales de las delegaciones departamentales de Quilmes, Lomas de Zamora y la División Homicidios.
A su vez, Baca denunció a tres jefes policiales de la Delegación Departamental de Lomas de Zamora por presuntos delitos de acción pública.
Ahora las autoridades judiciales deberán determinar si los errores en la investigación del asesinato de Alzogaray se debieron a la falta de astucia del fiscal y al excesivo afán de protagonismo de los distintos jefes policiales, que se ofrecieron a resolver rápidamente el caso, o bien si existió una maniobra deliberada para encubrir al verdadero autor del crimen.
La Delegación Departamental de Lomas había aportado un testigo clave que llevó a la detención de Alberto Morales Avalos. Este hombre estuvo preso un mes y luego fue liberado por falta de pruebas.
El testigo clave, que declaró bajo identidad encubierta, resultó ser "Jaimito", que la División Homicidios había identificado como sospechoso del crimen dos semanas después del asesinato.
El 7 de abril, Homicidios le entregó una carpeta a Varela donde se advertía que "Jaimito" estaba sospechado de cometer al menos dos asesinatos, y que podría ser cómplice del crimen de Alzogaray.
Varela no tenía idea de que "Jaimito" era, además, el testigo estrella de la Delegación Departamental de Lomas, de la cual él depende jerárquicamente.
El fiscal Baca sólo le pidió a Varela las actuaciones de Homicidios en mayo, para defenderse de su recusación. Cuando vio la foto de "Jaimito", sintió que alguien le estaba tomando el pelo.
El relevo del fiscal se hizo después de que abogado Ciro Anicciarico, representante del camarista, recusara a Baca por seguir casi a ciegas la pista aportada por "Jaimito", ignorando otras líneas de investigación.
En la audiencia de recusación, Baca se defendió al aducir que sí había seguido otras hipótesis, y presentó un legajo de"actuaciones complementarias" que incluía la investigación de Homicidios.
Sorpresa y media
Sorprendido por la súbita aparición de un expediente secreto, Anicciarico denunció a Baca por presunta falsificación ideológica de un instrumento público.
"Más allá de que los legajos que el doctor Baca presentó mostraban, y seguramente todavía muestran, las características inequívocas de un conjunto de papeles de reciente confección, lo cierto es que existen elementos de juicio que permiten inferir la falsedad de lo que se dice actuado", denunció Anicciarico.
A raíz del relevo, el fiscal de Cámaras de Lomas de Zamora Eduardo Alonso dispuso que la fiscalía Nº 5, a cargo de Juan José Baello, investigue la denuncia de Anicciarico.
Baca, a su vez, presentó documentación que mostraría que denunció a la policía de Lomas el 14 de mayo último ante la fiscalía Nº 9, a cargo de Oscar Acevedo. Pero anteayer Acevedo le dijo a La Nación que no había recibido esa denuncia.
Alzogaray fue atacada mientras dialogaba con el hijo del camarista Domínguez en una camioneta frente al domicilio del juez.
Según testigos y fuentes policiales, un delincuente se acercó a la ventanilla de la camioneta Volkswagen Saveiro, cuyas puertas estaban abiertas, y apuntó a Alzogaray con un revólver calibre 32, mientras le exigía la entrega de dinero.
Cuando la oficial intentó apoderarse de su arma, el hombre la tomó del cuello, la sacó del vehículo y le descerrajó media docena de tiros.
El hombre escapó sin concretar el robo, aunque se apoderó del arma de la policía. Dos semanas después, el jefe de la Delegación Departamental de Quilmes, comisario Claudio Smith, anunció con bombos y platillos que el caso quedaba resuelto con la detención de Morales.
Pero ninguno de los testigos reconoció a Morales como el asesino y los investigadores no pudieron aportar una sola prueba de peso que vinculara a éste con el asesinato, amén de los dichos de "Jaimito".
El 24 de abril último, una investigación de La Nación expuso la debilidad del caso en contra de Morales. Diez días después, el juez de Garantías de Lomas de Zamora Tomás Bravo dispuso la libertad por falta de mérito de Morales.
Domínguez es el actual presidente de la Cámara de Casación bonaerense y fue jefe de gabinete de la Secretaría de Seguridad bonaerense durante la purgas policiales de 1996 y 1997. Por su trabajo se ganó la enemistad de varios ex referentes de la fuerza.




