
Rescataron a 23 chicos perdidos en la montaña
Pasaron una noche a la intemperie bajo una tormenta
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SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- La alegría de estar vivos logró sepultar las horas de terror. El miedo, el frío, la intensa lluvia y la presunción de que tal vez serían sus últimas horas de vida son sólo un mal recuerdo para los 23 chicos de 11 y 12 años que ayer debieron pasar la noche a la intemperie al ser sorprendidos por un temporal durante una excursión por la montaña.
Los chicos, de sexto grado del colegio Cinco Ríos, de Córdoba, habían decidido disfrutar de un día de campo en la zona montañosa del dique El Cadillal, 26 kilómetros al norte de esta ciudad. Pero un repentino temporal los sorprendió en el paraje La Cascada, donde hacían una excursión como parte de un viaje de fin de curso.
El lugar está alejado de todas las vías de comunicación y para llegar hay que caminar tres horas y cruzar varios ríos. La tormenta hizo desbordar los cursos de agua y, cuando el contingente se disponía a retroceder para buscar un lugar más seguro por donde volver, se perdió.
En apenas 40 minutos cayeron 43 mm de agua y el furioso y repentino temporal transformó la siesta en noche, con vientos de 110 km/h.
La tormenta provocó cortes de luz en toda la provincia y evacuados en varias ciudades. Pero fue más hostil en la montaña, donde no hay lugares donde refugiarse.
Los chicos cordobeses iban acompañados por un guía local; el director de la escuela, John Mitchell, y tres estudiantes secundarios del mismo colegio.
Los niños y sus acompañantes se perdieron anteayer y fueron localizados ayer a la mañana por efectivos de la policía provincial, de Gendarmería y de la delegación local de la Policía Federal.
Cuando los encontraron, las caras de los chicos reflejaban la tensión de 12 horas de angustia y la alegría de estar a salvo. Algunos padres, que viajaron a esta provincia enterados del problema, los recibieron llorando.
"Fuimos porque nos habían dicho que ese lugar era muy lindo. Pero más tarde, cuando se puso oscuro y comenzó a llover, volvimos y descubrimos que el río estaba muy crecido. Entonces retrocedimos, y ahí nos perdimos", comentó Rodrigo Aliaga, de 11 años.
El fuerte temporal de lluvia y viento impidió que el contingente pudiera descender de la montaña. El agua, que caía en cascadas por las laderas, confundía los caminos.
Los chicos, perdidos, se vieron obligados a pasar la noche a la intemperie. El guía del grupo recomendó pernoctar en la montaña a pesar de la lluvia por los peligros que representaba avanzar por laderas resbaladizas y cursos de agua crecidos.
Las fuerzas de seguridad iniciaron el rescate ayer a la mañana, ya que anteanoche se volvía difícil por la oscuridad y la persistente lluvia.
La tormenta arreciaba en ese momento y la visibilidad era casi nula. Todos temían la aparición de algún animal salvaje.
Para colaborar con las tareas de rescate también arribó al lugar una comisión del Grupo Cero, al mando del comisario Carlos Suárez Vila. Los efectivos decidieron comenzar a vadear el río.
Hasta anteanoche no había novedades de los alumnos, dado que la oscuridad, la creciente de los ríos y la fuerte lluvia complicaban la tarea de los socorristas. Un avión estaba listo para partir desde Salta en caso de que fuera necesario.
El encuentro
Cuando las primeras luces del día trajeron algo de tranquilidad, Marcos Rigazzoli, de 19 años, y Mariano Mansilla, de 15, dos de los adolescentes que integraban el grupo, decidieron salir a buscar ayuda.
Mientras caminaban, hallaron a un baquiano que recorría la zona acompañado por dos policías que buscaban a los perdidos. Allí comenzó otra etapa: la del rescate.
Grupos de policías fueron hasta donde estaban los chicos sorteando los obstáculos de la naturaleza.
"Lo único que queríamos era que amaneciera. Hacía mucho frío y no paraba de llover. Creo que fue una de las aventuras más fantásticas que viví", señaló Joaquín Luque, otro de los alumnos, visiblemente feliz por haber sido rescatado.
La desaparición de los alumnos y sus acompañantes fue denunciada por los choferes del micro que trasladaba al contingente.
Claudio Suasnábar y Sebastián Quevedo, los conductores del ómnibus, explicaron que los escolares habían decidido ir a El Cadillal a pesar del clima.
"Los trajimos a las 11 y habíamos quedado en buscarlos a las 19", explicaron. "Pero cuando se largó la tormenta temimos que pudieran tener algún problema y decidimos ir a buscarlos antes", contaron.
El ómnibus llegó a las 16 a la zona de la usina, donde los chicos habían quedado por la mañana. "No nos habían dicho adónde iban, pero el director ya había estado el año pasado aquí y había ido a ese lugar al que le dicen La Cascada".
Mitchel explicó: "Hace cuatro años que voy a ahí con estudiantes y nunca nos pasó nada. No podía prever que iba a caer semejante tormenta". El profesor aclaró: "Hoy puedo decir que no volvería, pero no sé más adelante".
Apenas producido el rescate, el jefe de la policía tucumana, comisario general Angel Valdivieso, informó a la prensa que los integrantes del contingente se encontraban "en perfectas condiciones de salud".
Intenso temporal
Un intenso temporal derivó anteayer en inundaciones, evacuados, cortes de energía eléctrica y caídas de árboles en varias provincias del norte y del centro del país.
Tucumán fue una de las provincias más afectadas. Hasta ayer a la mañana todavía unos cinco mil usuarios continuaban sin servicio de energía eléctrica debido a la caída de postes de corta y media tensión.
También se registraron problemas con el suministro de agua potable por la caída de numerosos árboles de gran porte que provocó la rotura de cañerías en la vía pública.



