
Robbie Williams conmovió a las fans que llenaron River
Anoche hubo más de 60.000 personas en el Monumental
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Los días de visitas promocionales y minishows exclusivos quedaron atrás. Finalmente Robbie Williams está acá, y en el estadio de River Plate conmovía al cierre de esta edición a sus fans. El Close Encounters Tour trajo al cantante inglés a Buenos Aires para repasar su trayectoria y estrenar algunas de las canciones de Rudebox, su nuevo álbum, pronto a editarse en todo el mundo.
Robbie se hizo presente, en medio de un show de humo y bolas fuego, puntualmente a las 22 para el delirio de los más de 60.000 espectadores que concurrieron al estadio. Su recital comenzó con el tema Radio y continuó con el hit Rock DJ.
Las puertas del Monumental se había abrieron bien temprano, a las 15, para empezar a albergar a aquellos que habían estado guardando desde el jueves un lugar de privilegio. La Portuaria, la única banda local en abrir los dos conciertos, subió a escena a las 20.30.
Con más de 60 millones de discos vendidos alrededor del mundo, el ex integrante de Take That hace tiempo que se transformó en una de las principales figuras de la industria discográfica.
Ligado por siempre a los excesos, en casi una década de carrera solista se lo vinculó a una larga lista de adicciones y de mujeres. Erigido como el "Casanova moderno" por un sondeo que la productora cinematográfica Touchstone realizó vía Internet, Robbie tuvo en sus brazos a las ex Spice Girls Melanie C. y Geri Haliwell Dos de sus conquistas más rutilantes son las actrices Nicole Kidman y Daryl Hannah.
Para sus shows porteños en River, el autor de "Angels", "Strong" y "Rock DJ" vino con toda su parafernalia. Hace unos días que llegaron ocho contenedores con la estructura del imponente escenario. En total, se trata de 40 toneladas de equipamiento, que aquí se unieron con 130 equipos de iluminación móvil de última tecnología.
Con casi todos los hits incluidos en la lista de temas y secundado por un sexteto de músicos y otro de coristas, a Robbie Williams no le queda más que desplegar todo su carisma en escena, que va de pasearse de un lado a otro del escenario, tirarse al suelo, provocar el delirio de sus seguidoras y sorprender con algunos clásicos interpretados a capella.
Instalado en la Suite Imperial de dos pisos del Hotel Faena (a un costo de 3500 dólares la noche), Robbie goza allí de televisores pantalla plana LCD de 42 pulgadas, living, comedor, un jacuzzi gigante, cocina, freezer y varios baños para su comodidad, además de una consola Playstation 3 que suele acompañarlo durante todo el tour.
Tras sufrir un período de depresión, el británico se encuentra en pleno cambio de hábitos. Por eso pidió que no haya alcohol ni chocolates en su habitación y solicitó una bicicleta estática y una cinta de correr para ejercitarse. Entre la comitiva de 96 personas que lo acompaña se distinguen su chef y su fisioterapeuta.





