Robo a bancos: investigan a policías
El Gobierno admitió que hay sumarios por la posible participación de efectivos en resonantes asaltos a tres entidades.
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El Gobierno y la Policía Federal reconocieron ayer que efectivos de la fuerza son investigados por su posible vinculación con tres resonantes asaltos bancarios ocurridos en Buenos Aires, donde los delincuentes, con mucha información y sin violencia, robaron casi 3 millones de pesos.
El diario Página 12 publicó ayer que dos efectivos de la fuerza que cuentan con información de la División Seguridad Bancaria están siendo investigados por Asuntos Internos por su posible relación con los robos a la casa matriz de la Banca Nazionale del Lavoro y dos sucursales del Banco Ciudad y el Banco Supervielle. El matutino informó que estos hombres habrían facilitado la información de que se valieron los ladrones.
El jefe de la Policía Federal, Pablo Baltazar García, cuando los medios de prensa le pidieron explicaciones, respondió ayer en la puerta del Departamento Central: "Dada la modalidad en que se han cometido estos hechos, donde se robaron cifras considerables, ordené las tareas de inteligencia referidas a la posible participación de personal de las fuerzas de seguridad en actividad, en retiro o en la forma en que estuvieren.
"Apenas se cometieron estos hechos importantes, ordené que se hiciera una investigación exhaustiva, hasta las últimas consecuencias, y que no se dejara de investigar ningún tipo de hipótesis", aseguró Baltazar García.
A la hora de dar precisiones, el jefe sólo pudo explicar: "Estamos investigando a una serie de personas relacionadas con el contexto donde se realizaron los asaltos a esos bancos.
"Una de las pistas que se trabajan es que podría haber intervenido algún personal que vista uniforme. Es una de las tantas pistas que estamos siguiendo, y puede confirmarse o desvanecerse", consideró.
El secretario de Seguridad Interior Miguel Angel Toma dijo a La Nación que la investigación de Asuntos Internos se realiza desde que sucedieron los robos, a fines de mayo último.
"Es una noticia vieja", dijo el funcionario al tratar de desmerecer la información.
Cada robo, una banda
El robo a la casa central de la Banca Nazionale del Lavoro ocurrió el 27 de mayo. Allí los delincuentes ingresaron vestidos como personal de mantenimiento e invocaron el nombre de un gerente de la entidad, llegaron hasta el tesoro auxiliar y se alzaron con casi dos millones de pesos. Se llevaron los videos de seguridad, protegidos por códigos, que los asaltantes conocían.
Esa causa está en manos del juez Alberto Baños. En ese expediente, según confiaron a La Nación fuentes judiciales, no se está investigando a policías, aunque no se descarta que pueda ocurrir. Pero una de las hipótesis más firmes apunta a una organización conocida como "la banda del Pelado", que habría actuado en ese y otros robos.
El robo a la sucursal del Banco Ciudad de la calle Esmeralda al 600 sucedió el 21 de mayo. Allí los ladrones entraron por una puerta trasera abierta y se llevaron 950.000 pesos del tesoro. La causa está en manos del juez Daniel Turano. Fuentes judiciales negaron que allí se siguiera la pista policial e incluso manifestaron que a partir de esta publicación iban a pedir detalles de esos sumarios internos. "No son los mismos ladrones. Creemos que en cada robo actuó una banda distinta", señaló la fuente.
El asalto al Banco Supervielle ocurrió el 1º de junio en la sucursal Recoleta. Allí un ladrón vestido como policía logró que abrieran la puerta de la sucursal bien temprano en la mañana y dejó paso al resto de los asaltantes, que se llevaron 270.000 pesos del tesoro. La causa la tiene el juez Julio Lucini.
Tanto en el caso de la Banca Nazionale del Lavoro como en el del Banco Supervielle los policías que debían cuidar esas sucursales están en disponibilidad, dijo a La Nación una fuente policial. Se ordenaron investigaciones de Asuntos Internos, especialmente en el caso del banco de Recoleta, donde el policía allí apostado hizo pasar al baño a un ladrón.
Por eso las sospechas apuntan a esos hombres como los posibles entregadores de la información, que fue la clave de estos robos tan incruentos como redituables.
El Congreso no le dará más poder a la Federal
La Policía Federal deberá seguir esperando para poder contar con mayores facultades en la resolución e investigación de delitos.
Los diputados de la Alianza y los del PJ no lograron acordar ayer en el recinto la redacción de un proyecto de ley, por lo que decidieron volver a discutir el tema seguridad en las comisiones respectivas.
Al arribar al artículo segundo del proyecto de ley que le otorgaba facultades a la policía para usar la fuerza pública, detener personas por un máximo de 12 horas, disponer de los allanamientos sin previo requerimiento judicial y ordenar la clausura de locales, entre otras cosas, los legisladores de la oposición y los del oficialismo se vieron enfrentados en sus posturas.
Los radicales y los frepasistas no adherían a la idea de los peronistas de aumentar de 6 a 12 la cantidad de horas que la policía podría detener a un sospechoso. Tampoco la Alianza suscribió la propuesta del PJ de habilitar a la policía para labrar actas en el lugar de un delito sin testigo alguno.
A comisión
Estas diferencias no pudieron ser zanjadas en el debate en el recinto. A la hora de la votación en particular, el oficialismo no logró imponer su propuesta pese a que se votó en dos oportunidades un mismo artículo. Los legisladores aliancistas rechazaron de plano la idea del PJ de darle mayores facultades para el uso de la fuerza pública a la Policía Federal.
Pese a que la iniciativa contaba con una aprobación en general, el presidente de la Cámara baja, Alberto Pierri (PJ-Buenos Aires), optó por devolver la iniciativa al debate en comisión.
Esto significa un retroceso importante en el tratamiento de una iniciativa que desde noviembre del año último intenta ser aprobada por el oficialismo de cara a la preocupación social que existe por la inseguridad pública y la ola de delitos.
Ahora los legisladores deberán discutir nuevamente las propuestas en la Comisión de Legislación Penal para que allí se acuerde un nuevo dictamen.


