
Se arrojó con su nieto a las Cataratas
Trágico: para la policía, la mujer, de 60 años, y su nieto, de dos, saltaron al vacío desde el salto Bosetti, en el Parque Nacional Iguazú.
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POSADAS.- Una mujer y su nieto, de dos años, se arrojaron anteayer al salto Bosetti, situado en las cataratas del Iguazú, y fallecieron en forma instantánea, según informó la policía misionera.
Pese a tal afirmación, hasta anoche la policía local manejaba varias hipótesis en torno de este dramático acontecimiento que conmocionó a centenares de turistas de todo el mundo que, cerca de las 17 de anteayer, visitaban el Parque Nacional Iguazú.
Según la información proporcionada por fuentes policiales, la señora María Salvador Agüero Maíz, una paraguaya nacionalizada argentina -que justamente hoy cumpliría 60 años-, circulaba por la pasarela que llega hasta el citado salto con su nieto Salvador Escobar, de dos años, cuando en forma sorpresiva se precipitó al abismo.
De inmediato, la intendencia del Parque Nacional Iguazú clausuró las visitas en los circuitos inferior y superior del salto Bosetti, al tiempo que llegaban patrulleros de la policía de Iguazú, guardaparques y una dotación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de esa ciudad misionera.
Minutos después la situación se normalizó, luego de que la dotación de bomberos encontró el cadáver de María Salvador Agüero Maíz. Hasta anoche, el cuerpo de su nieto aún no ha podido ser hallado y se presume que fue arrastrado por la corriente del río.
El cuerpo de la señora, según se informó, golpeó contra las rocas y quedó suspendido, a unos 30 metros abajo del mirador de Bosetti, en medio de la abundante vegetación que permanentemente es salpicada por la bruma de la caída de agua.
Resultó sumamente difícil rescatar el cuerpo sin vida de la mujer, mientras que el de la criatura desapareció en el torbellino de las aguas, por lo que autoridades de bomberos, de la policía y del parque nacional continuaban en su búsqueda.
Las razones
Las primeras versiones, según pudo saberse, señalaban que la intención de la señora no era otra que la de quitarse la vida.
Pese a ello, la policía misionera no descarta que en determinado momento, Salvador se haya desprendido de los brazos de su abuela, que al intentar sujetarlo hizo que ambos cayeran por el precipicio, pero ello aún no fue determinado.
"No estaba bien"
María Salvador Agüero Maíz nació en Paraguay y se nacionalizó argentina unos años atrás. Había llegado de Buenos Aires, donde residía, la misma mañana de la tragedia para visitar a su hija que vive en el barrio de viviendas colectivas de Iguazú.
Al mediodía de anteayer salió a pasear con su nietito y subió a un taxi que la llevó hasta el Parque Nacional, donde se encuentran los saltos naturales de las Cataratas del Iguazú.
Sus familiares guardaban ayer silencio respecto de la posibilidad de que la señora haya presentado signos de alteración mental, como lo indicó el taxista que la transportó desde la casa de su hija hasta el sitio donde se habría matado.
Este habría señalado a los guardaparques que cuidan el acceso del parque nacional "que la mujer no se encontraba bien". Esta no es la primera vez que ocurre este tipo de hechos.
La imponencia del lugar, el despeñar de las aguas desde diversas alturas sobre el cañón del Iguazú, el esplendor de la naturaleza, parecen constituir una suerte de "atracción" para suicidas que eligen las cataratas del Iguazú para terminar con sus vidas.
Antecedentes
Si bien el aparente suicidio de la mujer y su nieto conmovió a guardaparques y turistas del Parque Nacional Iguazú, no es la primera vez que ocurre este tipo de trágicos episodios.
De hecho, un mes atrás, una adolescente de 16 años se arrojó a sus aguas tras discutir con sus padres y dejó una carta de despedida. Veinte años atrás, dos jóvenes recién casados vestidos con los trajes que usaron durante su boda, ataron sus muñecas y se lanzaron al fondo del Salto San Martín. Parte del vestido de la chica quedó prendido a una piedra como testimonio de la trágica determinación.
Varios extranjeros también eligieron a las Cataratas del Iguazú como escenario para concluir con sus vidas.


