
Se diluye la pista uruguaya
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MONTEVIDEO.- Finalmente el juez federal de Dolores, Hernán Bernasconi, no viajó al Uruguay y envió al jefe de la División Narcotráfico Oeste, comisario Emilio Azzaro, a que participara de la indagatoria de una joven uruguaya que estaría implicada en la denominada Operación Cielorraso.
El objetivo del jefe policial era procurar una ampliación de informaciones de la uruguaya Andrea Ulrich Crasindki, de 23 años, detenida varias semanas atrás en el aeorpuerto de Carrasco con tres kilogramos de cocaína.
Si bien en la agenda de la detenida se comprobó que figuraba el nombre del único prófugo de esta causa, el empresario argentino Alejandro Federico, fuentes confiables revelaron a este corresponsal que la "correo" tendría un vínculo muy débil con la investigación que lleva adelante la justicia argentina.
Ese sería uno de los motivos por el que Bernasconi no cruzó el Río de la Plata. Tal como adelantó La Nación se diluye la pista uruguaya.
El comisario Azzaro se trasladó directamente desde el aeropuerto de Carrasco a la ciudad de Pando, distante unos 10 kilómetros de la terminal aérea y en cuyo juzgado se cumplen todas las instancias referidas a los decomisos sucesivos de partidas de droga que se han registrado en las últimas semanas.
Sin nada a casa
Contrariamente con lo que se esperaba, el policía argentino permaneció poco tiempo en el juzgado y al salir dijo que la joven se había negado a ampliar su declaración , por lo que dio por terminada su misión y emprendió el regreso.
Agregó, sin embargo, que en el juzgado de Pando hay una declaración primaria de Ulrich que "podría ser importante" cuando se sume al expediente de Bernasconi, quien pedirá una copia a sus colegas uruguayos.
Azzaro dijo también que se desconocía una conexión entre este caso y los antecendentes sobre naroctráfico en Punta del Este, aunque agregó irónicamente: "Ya saben que entre la Argentina y Punta del Este no hay mucha distancia".
Ante insistentes preguntas sobre otros aspectos de la investigación, Azzaro, el hombre que capitaneó todos los allanamientos y detenciones en la Operación Cielorraso, se cerró en que "eso debe contestarlo el juez Bernasconi".
Otra denuncia contra Cóppola
Fiscal: López Perrando dice que el mánager de Maradona habría facilitado la droga y el lugar para la fiesta, y que es delito.
Una nueva denuncia, esta vez radicada ante el juzgado federal de María Romilda Servini de Cubría, fue presentada "de oficio" ayer contra Guillermo Cóppola por el fiscal nacional en lo criminal de instrucción, Martín López Perrando.
En un escrito de tres hojas, el denunciante explica que lo sucedido en el departamento del mánager de Maradona el día de la famosa fiesta a la que asistieron, entre otros, Natalia Denegris, Julieta Lavalle y el ex jugador de la selección, estaría incurso en el artículo 10 de la ley 23.737 de estupefacientes.
El artículo en cuestión dice que "será reprimido con reclusión o prisión de tres a doce años (...) el que facilitare, aunque sea a título gratuito, un lugar o elementos, para que se lleve a cabo alguno de los hechos previstos por los artículos anteriores", esto es, consumo de estupefacientes.
"La misma pena -dice el artículo- se aplicará al que facilitare un lugar para que concurran personas con el objeto de usar" drogas.
Los hechos
En el escrito, al que La Nación accedió en forma exclusiva, López Perrando explica que "en los hechos que son investigados (...) surge una conducta delictiva (...) durante el fin de semana de septiembre en el domicilio particular" de Cóppola.
"He tomado conocimiento por boca de los propios protagonistas, cuyas declaraciones han sido difundidas ampliamente en varios medios, y en forma casi estelar, que en esa reunión, además de jugar a las cartas, y conversar, se habría repartido en un plato una sustancia idéntica al clorhidrato de cocaína, además de hallarse en disponibilidad unas pastillas que (...) denominan "éxtasis`.
"Es así que personas conocidas públicamente tales como Diego Armando Maradona, Ricardo Darín, Julieta Lavalle, Natalia Denegris, César Tarantini, una persona de sexo masculino denominada Raúl (al parecer chofer del primero de los nombrados), como otras jóvenes aún no identificadas, concurrieron al domicilio de Cóppola, su anfitrión, como otras tantas veces.
"Esta conducta, de ser corroborada, estaría infringiendo la tipificación contenida en el art. 10, primer párrafo en relación al art. 5, inc E de la ley 23737".
Finalmente, el fiscal pide a Servini de Cubría que se "ordenen las medidas conducentes al esclarecimiento del hecho relatado e identifique a él o los autores de la conducta denunciada".
Habla la defensa
Consultado Mariano Cúneo Libarona, abogado de Cóppola, explicó que "esa noche (por el fin de semana en cuestión), hubo once personas. Declararon mi defendido, Diego Maradona, Raúl Pérez, Pablo Cosentino, Lorena Marino, y ninguno habla de droga ni de facilitar el lugar para eso. "Ahora, falta que declaren Ricardo Darín, el periodista Sergio Hendler y Natalia Denegri para que expliquen. Creo que la única que habló de droga fue Julieta Lavalle.
"Lo que surge claramente es que no está probado ni acreditado el cuerpo del delito, es decir, la droga. Es otra imputación endeble sin basamento alguno", finalizó.






