Los genes influyen en nuestra forma de manejarnos en el día a día, y en las decisiones que tomamos. Descubrí cómo ponerte a prueba y hacerle frente a aquello que vino de fábrica.
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9 de mayo de 2016  • 16:28

"No estamos determinados como el software de una computadora, o por el destino. Hoy podemos tomar decisiones simples para que haya una modificación de la expresión de nuestros genes sin cambiar su secuencia", explica Jorge Dotto, médico especialista en anatomía patológica, patología ginecológica y mamaria, quien además fue jefe de residentes en Yale University School of Medicine. La genética, como su nombre indica, es el estudio de los genes; es decir, de unidades moleculares compuestas por fragmentos de ADN localizadas en cromosomas que, a su vez, están ubicados en el núcleo de las células. Todo esto quiere decir que nuestra historia familiar está contenida ahí, y esa información permite la síntesis de determinadas proteínas.

Actualmente, existe la posibilidad de conocer esas características específicas de nuestros genes, a través de tests. "La prevención genética predispone mejor; permite descubrir lo que cada uno tiene adentro para seguir las pasiones. Por ejemplo, si un adolescente tiene ciertos genes que le otorgan facilidad para ser músico, esto lo ayuda a bajar la ansiedad a la hora de elegir su carrera, y le permite dejar a un lado el tiempo de maduración", detalla Dotto.

Por otra parte, el también especialista en patología molecular y genética por la Harvard Medical School, agrega: "Hoy entendemos cuál es el mecanismo molecular y esto nos permite saber, por ejemplo, qué tipo de comida activa ciertos genes. Entonces, podemos cambiar la dieta y volverla más saludable".

Cambiá tu mundo

Con la genética de tu lado, esto es posible porque con la información adecuada, hoy todos podemos convertirnos en aquello que queremos y desafiar, incluso, a nuestro propio ADN.

Según el especialista, hay genes que nos predispone para ciertas cosas, tanto a nivel mental como físico. Por ejemplo, hay algunos relacionados con el rendimiento deportivo, la velocidad o la resistencia:

"Usain Bolt llegó a ser el más rápido del mundo gracias a su talento y a su contexto genético"

Sin embargo, la facilidad natural debe unirse a la práctica, el trabajo y el esfuerzo. "La habilidad para desarrollar determinado deporte se transmite, pero después hay que reforzarlo. Hay familias de futbolistas, como los Verón, los Solari, los Cambiasso, pero la estimulación cuando uno es chico también es importante; es una parte complementaria, hay que trabajar para que eso se potencie", explica.

Y eso vale también para revertir situaciones diarias como la obesidad o el sedentarismo. Según Dotto, la información personalizada que nos brinda hoy un estudio genético permite centrar nuestra preocupación en lo que realmente tenemos que cambiar para evolucionar y alcanzar la mejor versión de nosotros mismos.

En conclusión, es hora de conocernos un poco más adentro -y no sólo a nivel espiritual sino saber exactamente de qué estamos hechos- para entonces realizar elecciones que impacten positivamente en nuestros genes, con el fin de permitirnos vivir más y mejor, de autosuperarnos y potenciar al máximo nuestro talento innato. En definitiva, "para despertar nuestras mentes", como propone la última campaña de Reebok, en la que nos invitan a vivir la experiencia de poner a prueba nuestro propio potencial humano. ¿Te animás?

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