
Sigue la búsqueda de explosivos robados
Faltan 20 bolsas de nagolita y detonadores
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GENERAL ROCA, Río Negro.- Aunque los investigadores aseguran que el peligro potencial provocado por el robo de explosivos quedó atrás, todavía no fueron halladas ni la caja que contenía 96 detonadores ni más de 20 bolsas con 25 kilogramos de nagolita, un aditivo que separadamente no representa ningún riesgo, según los especialistas.
Un buzo de la policía de Río Negro y tres de la Gendarmería lograron rescatar entre anteayer a la tarde y ayer 100 kilogramos de gelapén; 7,5 kilogramos de gelamita, iniciadores y mechas que fueron robados el 7 de este mes de una empresa minera de esta ciudad.
"Faltan las 20 o 25 bolsas de 25 kilogramos cada una de nagolita y los detonadores", dijo a LA NACION el secretario en lo penal del juzgado federal de General Roca, Juan Luis Vincenty.
Ayer los investigadores tuvieron certeza sobre los elementos que fueron encontrados un día antes en un canal de riego, a seis kilómetros de esta ciudad.
Inicialmente, habían informado que se habían hallado parte de las bolsas de nagolita, de las mechas y los detonadores, y que faltaban algunos kilogramos de la gelamita y de gelapén.
A pesar de que la tarea no está concluida -los rastrillajes continuaron ayer en el lugar-, Vincenty aseguró que "el peligro público pasó" porque los detonadores y la nagolita -dijo- no cumplen funciones sin los elementos que ya fueron recuperados. Los investigadores están convencidos de que los explosivos fueron robados por delincuentes comunes que viven en esta ciudad y que se desprendieron de los elementos ante los intensos controles desplegados en la región por la policía y por Gendarmería Nacional. "Fue por la presión", opinó Vincenty.
"Robaron para ver qué hacían después con la mercadería y no tenían un plan para ejecutar porque, de lo contrario, hubiesen sacado de la región los explosivos inmediatamente", agregó el secretario del juzgado federal.
La nagolita podría no estar en el canal de riego, pero sí los detonadores, que se encuentran en una caja que tiene una superficie de diez centímetros cuadrados. La hipótesis de los investigadores es que las bolsas de nagolita habrían sido arrojadas por los delincuentes en otro sitio de General Roca.






