
Sospechosa muerte de un joven en una comisaría de San Rafael
En forma preventiva relevaron y trasladaron a seis policías
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MENDOZA.- Seis policías de la comisaría 32a. de San Rafael fueron relevados y trasladados a otra dependencia, para luego ser sometidos a sumario por el misterioso deceso de un joven albañil, de 22 años, que fue encontrado ahorcado con un cinturón al cuello en el calabozo de la seccional.
Gustavo Morales había sido detenido el martes último en la ciudad de San Rafael porque la policía sospechaba que calzaba zapatillas sustraídas a otro joven. Pero el padre de Morales, con quien trabajaba en la construcción, aseguró a la policía que tenía la factura de compra para demostrar que el calzado no era robado.
Tres horas después de ingresar en un calabozo de la comisaría 32a., hallaron al muchacho ahorcado con un cinturón. El juez de instrucción en turno, Waldo Yacante, no había sido notificado de la detención y tuvo conocimiento de la muerte del joven dos horas después de que apareció su cadáver.
La primera medida del magistrado fue ordenar un peritaje forense para determinar las causas del fallecimiento.
El jefe de la policía distrital de San Rafael, comisario Oscar Pérez, admitió que "por falta de personal policial no se pudo requisar al detenido en el momento de ingresar en el calabozo", con lo que se podría haber evitado que utilizara el cinturón.
Estimó que Morales se habría quitado la vida "al utilizar un cinturón y los barrotes" de la celda, al tiempo que señaló que el joven "venía con muchos antecedentes policiales y tenía miedo de compartir con otros el lugar de detención".
En tanto, como patrocinante legal la familia Morales contrató al ex ministro de Justicia y Seguridad de la provincia Alejandro Cazabán. El letrado pidió una profunda investigación para determinar si hubo excesos por parte de los policías.
La gravedad del hecho obligó a todos los miembros de la inspección general del Ministerio de Justicia y Seguridad, un organismo de control interno de la policía, a instalarse ayer en San Rafael para tomar declaraciones a los policías presuntamente involucrados y realizar una profunda investigación administrativa.
La sospecha de que los efectivos hayan participado en la muerte del joven trajo a la memoria de muchos sanrafaelinos el caso de Sebastián Bordón, el estudiante bonaerense de 19 años que murió en octubre de 1997 tras una larga agonía por la golpiza a que lo sometieron varios policías, luego de una discusión con un cabo en el destacamento de El Nihuil.
Por este hecho, cinco de los uniformados fueron condenados el 14 de diciembre de 2000 a penas de 3 a 15 años de prisión por homicidio, lesiones graves y abandono de persona seguido de muerte.



