Su hijo murió en un accidente de tránsito y convirtió su dolor en un proyecto para combatir el alcohol al volante

Lautaro y su mamá Gabriela, durante su fiesta de egresados
Lautaro y su mamá Gabriela, durante su fiesta de egresados
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15 de noviembre de 2020  • 01:46

Varios patrulleros estacionaron en la puerta, dos oficiales tocaron el timbre y preguntaron: "¿Acá vive la familia de Lautaro Bonaveri?". Enseguida un nudo en el pecho se adueñó de todos los integrantes de la escena.

Aquella mañana del 21 de abril de 2019, Gabriela De Mattia recibió la peor noticia. Su hijo de veinte años había muerto en un accidente de tránsito cuando volvía de bailar en el boliche Rosario, en la zona del Chateau, en Córdoba Capital.

Se combinaron diversos factores que culminaron en la tragedia. Esa noche Lautaro y sus amigos habían tomado alcohol, no tenían puesto el cinturón de seguridad, la Avenida Circunvalación por la que viajaban estaba en refacciones y, en el regreso a casa, una fuerte lluvia favoreció al despiste del auto en el que iban los cinco jóvenes.

"El protagonista es Lautaro, mi hijo que falleció. Siempre les leíamos las noticias de los accidentes a él y sus hermanos, porque el alcohol está muy sociabilizado; en los adultos también, al evitar los controles. Nunca te imaginás que te va a pasar", señala Gabriela sobre y apela a la concientización, sobre todo en una jornada en la que se celebra el Día Mundial sin Alcohol.

Ella misma se sorprende de que, al mes de la pérdida más dolorosa, haya podido emprender una acción colectiva para torcer esa realidad que le toca a miles de familias por año, a causa de los accidentes viales por el consumo de alcohol.

"Al mes empecé a trabajar con mi cuñada y a hablar en la Municipalidad. Existe la Ley de Alcohol cero, que solo está reglamentada en la provincia, pero la Circunvalación es nacional. Hay dos artículos que hablan del conductor designado: el bolichero debe tomar el carnet y, a la salida, realizar el test de alcoholemia. Está escrito, pero no reglamentado", se lamenta la mujer que es médica y trabaja en un nuevo proyecto de prevención de accidentes junto a otros padres y las asociaciones Visión Cero, de Córdoba, y Fundación Padres, de Buenos Aires.

Las responsabilidades en el control

CEA 20 (Ciudadanos en Acción) es un proyecto que se basa en la prevención de siniestros viales en jóvenes y adolescentes asociados al alcohol. "Se trata de comprometer a la ciudadanía, porque al trabajar juntos es más fácil. Y 20, porque era el número favorito de Lautaro, el impulsor es él, nosotros solo lo llevamos a cabo", recalca Gabriela.

"El principal objetivo es 'diviértanse, pero vuelvan a casa'. Implica concientizar y asumir el riesgo de conducir alcoholizado. Primero está la acción, para frenar el número de víctimas fatales", sostiene y añade que el año pasado se contabilizaron 6627 muertes.

El apartado de conductor designado de la Ley 10181 indica que es el propio establecimiento el que "debe identificar a la persona que haya sido elegida para manejar, proveerle de bebidas sin alcohol durante toda la noche y realizarle el control de alcoholemia a la salida". Sin embargo, Gabriela considera que, de implementarse, sería demasiada la responsabilidad que recaería en los dueños de los locales. "En vez de que el dueño del boliche controle, que sea la policía con un padre que acompañe", propone.

"No se trata de un control a 20 cuadras del boliche, sino en la puerta del mismo. Nosotros no podemos parar un auto. Te estamos cuidando, no multando. No sirve el reto, sino el amor. Con este terrible dolor, me dije: 'Lo tengo que transformar en algo'. Y fue gratificante ver tanta gente involucrada", relata la mujer sobre la tarea de este grupo de padres que busca concientizar, como complemento a las medidas de control que lleve a cabo cada jurisdicción.

Los puntos más importantes de esta propuesta se apuntalan simultáneamente. Por un lado está la acción concreta de control preventivo, que incluye el alcoholímetro en la puerta del boliche. Por otra parte está la educación de la ciudadanía, que es a más a largo plazo, y se enfoca en los problemas hepáticos y neurológicos que el alcohol trae aparejados y, por supuesto, los accidentes de tránsito.

"Con un control de alcoholemia estricto a la salida del boliche estamos convencidos de que el número de víctimas fatales se puede reducir", subraya Gabriela y cuenta que en la agrupación participan muchos amigos de su hijo e, incluso, el conductor del vehículo que logró sobrevivir al accidente.

"La idea es que si el proyecto funciona se empiece a replicar en el país. Sería fantástico. Creo que si los ciudadanos empezamos a visualizar lo que pasa, podemos cambiar un montón de cosas. Queremos que el proyecto sea educativo, no recaudatorio. Un endurecimiento de multas puede ayudar, pero lo esencial es la prevención. ¿Cuánta plata más gasta el Estado en un accidentado grave, en lugar de prevenir? Y además salvás una vida", reflexiona Gabriela.

El peligro del efecto resorte por la pandemia y el consumo de alcohol en las previas

Con los boliches cerrados durante la pandemia y los bares funcionando, aunque con restricciones, Gabriela considera que en los jóvenes habrá un "efecto resorte" luego de tanto tiempo sin salidas nocturnas, y teme que cuando llegue esa oportunidad aumenten los casos de accidentes.

Por otro lado, alerta sobre otro problema difícil de controlar como son las previas en las casas. Si bien el proyecto puntualiza sobre los test de alcoholemia en la salida de boliches y playas de estacionamiento de los locales, la mayoría de las veces los asistentes empiezan a consumir alcohol mucho antes del ingreso, por lo que ese seguimiento es más dificultoso de llevar adelante.

"Nuestro objetivo es control de alcoholemia; si tomó, que no maneje. Con el tema de las previas, muchos llegan ya alcoholizados. Por eso es fundamental apuntar a la educación", concluye la mujer, con la esperanza de que cuando regrese la movida nocturna se pueda incorporar un protocolo similar al del coronavirus que incluya las recomendaciones para evitar muertes por consumo de alcohol al volante.

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