
“Sucumbió”: el antiguo árbol de la leyenda del “ladrón honorable” murió por una triste combinación de factores
En el bosque de Sherwood, tenía entre 800 y 1200 años; se cree que fue perjudicado por el exceso de turismo, el cambio climático y los esfuerzos equivocados para salvarlo
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LONDRES.– El Major Oak, un árbol que creció hasta elevarse sobre el bosque de Sherwood mientras la peste negra arrasaba Inglaterra y la Guerra de las Dos Rosas la desgarraba, dando sombra a cazadores que hablaban de Robin Hood y sobreviviendo a los reinados de seis Enrique, seis Jorge y dos Isabel, entre otros, ha muerto.
La muerte del árbol, que tenía entre 800 y 1.200 años, fue anunciada el jueves 18 de junio por la Royal Society for the Protection of Birds, una organización benéfica de conservación de aves británica.
No hubo una causa única sino más bien una red de factores, incluyendo el turismo, el cambio climático y el daño causado por esfuerzos pasados para salvar el árbol, argumentaton los conservacionistas.
El poderoso roble, nombrado así por un soldado que se retiró a la zona a finales del siglo XVIII, creció hasta alcanzar proporciones gigantescas, con un tronco retorcido cuya circunferencia medía 36 pies (11 metros).
Su leyenda casi igualaba eso: se decía que el ancho y hueco tronco del árbol era un lugar para que Robin Hood se escondiera a sí mismo o a su botín. La leyenda, por inverosímil que fuera incluso para el estatus mítico de Robin Hood, convirtió al árbol en un imán turístico.
Pero en los últimos cinco años, el árbol ha estado luchando, dijeron los conservacionistas. En 2025, dispositivos dendrómetros que se adhirieron al árbol como un monitor cardíaco mostraron “solo murmullos de actividad”, explicó la sociedad en un informe. Esta primavera, cuando no aparecieron brotes ni hojas, los custodios del árbol lo declararon muerto.
“Estábamos esperando cualquier señal de vida en la copa”, afirmó Chloe Ryder, quien gestiona la finca del bosque de Sherwood para la sociedad de conservación. “Realmente queríamos darle una oportunidad”, añadió.
En su apogeo, el dosel se extendía 91 pies (28 metros), pero con el paso de los años el árbol se ha ido encogiendo. Sus raíces se habían agotado y el suelo se había vuelto “hostil”, sostuvo Ryder.
El paso de millones de visitantes había compactado el suelo arenoso hasta una profundidad de casi cuatro pies (1,2 metros), volviéndolo sólido como una roca y privando a las raíces de agua y nutrientes, informó Reg Harris, un arborista especializado en árboles antiguos.
Harris fue una de las últimas personas en trepar al árbol con los especialistas que lo cuidan, y dijo que los intentos equivocados de salvar el árbol lo habían dañado a lo largo de los años. En algunos de esos esfuerzos, se utilizaron hierro, plomo, fibra de vidrio e incluso hormigón para reparar el árbol. Luego llegaron a Gran Bretaña olas de calor récord y veranos secos y calurosos, que el árbol, ya debilitado, no pudo soportar.
“El clima está cambiando tan rápido ante nuestros ojos que estos árboles tan viejos no parecen ser capaces de seguir el ritmo”, dijo.
El documento registrado más antiguo del árbol fue creado por el mayor Hayman Rooke, el soldado que se retiró a la zona y cuyo nombre se convirtió en el del árbol. Sus bocetos del roble, y la introducción del sistema ferroviario en la era victoriana, llevaron al turismo temprano a medida que los visitantes acudían al bosque.

Su interés fue impulsado en parte por la leyenda del “ladrón honorable”, Robin Hood, pero la magnitud absoluta del árbol lo convirtió en un fenómeno por derecho propio.
Harris, arborista y consumado dendrófilo, ha acumulado una colección de postales antiguas que muestran cómo había cambiado el Major Oak, junto con las diversas intervenciones para salvarlo.
Láminas de plomo
Hace unos 120 años, después de que el árbol fuera probablemente dañado por una tormenta, la gente colocó láminas de plomo en el árbol en un esfuerzo por evitar que el agua se filtrara en las heridas, según la sociedad de conservación y el propio Harris.
Una fotografía de los visitantes del siglo XIX al árbol muestra el metal brillante. Eso fue reemplazado más tarde con láminas de fibra de vidrio que aún son visibles en la actualidad.
Una imagen de alrededor de 1904 representa a los herreros que fabricaron varillas de hierro y soportes para sostener el dosel. Para cuando los conservacionistas modernos descubrieron el daño que esto causaba, las varillas no pudieron ser retiradas.
En la década de 1970, se erigió una cerca alrededor del árbol para proteger el suelo. Al mismo tiempo, se levantaron grandes puntales de madera que se asemejaban a postes de telégrafo para sostener el árbol, y se añadieron más en la década de 1980. A principios de la década de 2000, fueron reemplazados por postes de metal con bases de cemento, dañando el árbol que debían salvar.
Más recientemente, los intentos de rehabilitar el suelo con una manta de astillas de madera crearon un caldo de cultivo para la armillaria, un hongo de miel que mata árboles. Todo esto, sostuvo Harris, condujo a una “red de causalidad” en la muerte del árbol.
Se espera que muchas personas sigan visitando el árbol, incluso mientras el sol blanquea lentamente su corteza. Rob Brackley, tutor de educación histórica e intérprete medieval con una compañía llamada Sherwood Outlaws —se viste como Robin Hood— dijo que seguiría guiando recorridos al “hogar espiritual” del bandido.
“Es triste pensar que nunca volveré a ver su dosel cubierto de hojas”, dijo. “Todavía proyectará una sombra sobre el suelo del bosque”, amplió.
Pero incluso en la muerte, el Major Oak está en el centro de un ecosistema que sostiene el bosque de Sherwood, dijo Harris. Sus sobrevivientes incluyen sus bellotas, que han sido plantadas por toda Gran Bretaña.
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