Temen por el futuro de una fundación para la hemofilia

No cobran lo que les adeudan IOMA y el PAMI; allí se atienden 2700 pacientes
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16 de diciembre de 2001  

Roberto Vázquez tiene 51 años. Se atiende en la Fundación de la Hemofilia desde que tenía 6. Hoy, ante el posible cierre de la institución, siente que a él y a los demás pacientes quieren quitarle parte de su vida. "Sin fundación no existimos, somos cadáveres a la deriva", afirma.

Según el secretario de la entidad, Eduardo Biedma, en 15 días deberían verse obligados a cerrar las puertas, ante la falta de medicamentos por las deudas que mantienen PAMI, IOMA y la Secretaria de Desarrollo Social.

La Fundación de la Hemofilia atiende a 2700 personas de todo el país que sufren esta enfermedad, que sin tratamiento puede causar la muerte. Creada en 1944, esta institución sin fines de lucro es la única del país especializada en la asistencia de hemofílicos.

Además, el 35% de los pacientes no posee cobertura social de salud ni medios económicos, por lo que la clausura de la fundación los dejaría sin posibilidad de atención.

Tal es el caso de José Gómez, un joven que vive en Florencio Varela, que se atiende en la clínica, ubicada en Soler 3485, en el barrio de Palermo.

"Una vez, por una inflamación en el tobillo izquierdo, sufrí una hemorragia -relata-. Ante la emergencia, fui a la guardia del hospital de mi barrio, donde el médico no sabía cómo atenderme; hasta me preguntó qué era la hemofilia. Finalmente, viajé en remise hasta la fundación, donde recibí la asistencia necesaria", recuerda.

La hemofilia se caracteriza por la aparición de hemorragias internas y externas que, si no se tratan a tiempo, pueden originar secuelas definitivas y hasta la muerte del paciente.

Si bien la situación es crítica, en la fundación todavía esperan que se cumplan las promesas de los morosos. El titular de IOMA, Julio Municoy, prometió pagar en la semana entrante parte del total adeudado, que asciende a 1.800.000 pesos. Pero ni la Secretaría de Desarrollo Social, que debe 400.000 pesos, ni el PAMI, que es el mayor deudor, con 2.200.000 pesos, ofrecieron solución alguna.

Además, desde enero del año último el Estado le cobra a la fundación impuestos a los medicamentos para la hemofilia, que se producen en el exterior. La falta de dinero le impide a la fundación retirar un cargamento que llegó vía aérea.

Actualmente, la entidad ya está preparada para su inevitable clausura. En los últimos días se evitó la internación de pacientes y se suspendieron las intervenciones quirúrgicas (salvo las de urgencia). Los pacientes no se dan por vencidos. Cortaron la calle Soler y prometen volver a hacerlo si es necesario.

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