
Tratame bien se quedó con el Oro
Valientes fue la mejor novela; Ciega a citas , la mejor telecomedia; fue una ceremonia muy politizada
1 minuto de lectura'
"Esta es una noche de sorpresas", anunció Alejandro Fantino, anoche, en los tramos iniciales de la ceremonia de entrega de los Martín Fierro a lo mejor de la TV y la radio del año último. Y las sorpresas arrancaron temprano, con una coreografía tanguera a cargo de Eleonora Cassano, pero pocos entre los presentes en el hotel Hilton parecieron notarlo. Como suele ocurrir en esta fiesta, con la conducción de unos muy nerviosos Fantino y Karina Mazzocco, lo que pasa en el salón suele competir y ganar la atención de las estrellas.
Pero el discurso de apertura del presidente de Aptra, Néstor Sciaccaluga, dejó en claro que había otro discurso que dominaría la noche: "Aptra es pluralista, sin banderías políticas. Cada uno de los 96 socios emite su voto en libertad", reivindicó. Poco después, cuando Luis Majul se impuso en la categoría periodístico con La cornisa –en el que competía el ultraoficialista 6 7 8– quedó en claro que la polarización política marcaría el tono de la noche. El periodista pidió un "repudio con energía" por parte del Gobierno a los afiches aparecidos contra periodistas. Más tarde, Eduardo Aliverti, muy polémico, instó a que quienes trabajan en los medios no hablaran de sentir miedo en "un país en el que se picaneó, se mató y se violó a tanta gente".
Esa polarización hizo que pasaran varias horas hasta que se perfilara un ganador claro de la noche. Y fue Tratame bien, que inició su camino al Martín Fierro de Oro con merecidas conquistas de sus protagonistas, Cecilia Roth y Julio Chávez, así como los lauros a mejor unitario, actor invitado (Federico Luppi), director (Daniel Barone) y mejor libreto (Pablo Lago y Susana Cardozo). El otro ciclo de Pol-ka, el muy exitoso Valientes, se quedó con el rubro mejor telenovela, actor (Arnaldo André), actor de reparto (Antonio Grimau), revelación (Alejandro Müller, "Huevo"), y a la mejor cortina musical, "Volver", estatuilla recibida por Ricardo Montaner.
Canal 7, a pesar de la diferencia impuesta por El Trece, era un triunfador con sus cinco distinciones, entre ellas el triunfo de Ciega a citas como mejor telecomedia, y de Muriel Santa Ana como mejor actriz en su género. La TV estatal también se llevó los Martín Fierro destinados a mejor musical (MP3, gira latina), labor periodística femenina, para Gabriela Rádice (Visión 7) y masculina para Pedro Brieger (Visión 7 Internacional) quien afirmó que "no hay que tenerle miedo al debate. Se han caído algunas vacas sagradas y eso es bueno". Pero no todo fue política: hubo emoción en el homenaje a Alberto de Mendoza, a 30 años del estreno de El Rafa, y un aplauso unánime ante la distinción para la productora Pol-ka, de Adrián Suar, por la renovación estética que trajo a la TV (el actor y productor volvió a la ceremonia de Aptra después de una década de alejamiento.)
En otros apartados, Cris Morena continuó con su primacía en el mundo juvenil con su premio para Casi ángeles, de Telefé, canal que pudo vanagloriarse de destronar a varios pesos pesados, incluso propios: Verónica Lozano se impuso a Mirtha y Susana como mejor conductora por AM; con Talento argentino le ganó a ShowMatch en la categoría reality y, con Zapping, se quedó con el lauro al ciclo humorístico que muchos creían asignado a Peter Capusotto y sus videos.



