
Un chico cayó por el hueco de un ascensor
Salvó su vida, pero está grave; tiene cuatro años y se precipitó seis pisos de un edificio de la zona de Once.
1 minuto de lectura'
Héctor Tripaldi tiene los ojos rojos de tanto llorar. Su hijo Jonathan, de cuatro años, cayó anteayer seis pisos por el hueco de un ascensor, en un edificio de la zona de Once, quedando en grave estado. Ayer, el pequeño agonizaba en el hospital Garrahan.
"Hay que creer en Dios. Lo único que podemos hacer es rezar y esperar", susurró el hombre. Sus manos temblorosas sostenían una foto de Jonathan, un chiquito de mejillas rosadas y ojos negros. Su otra hija, de siete meses, se atiende una vez por mes en el mismo centro médico porque sufre problemas del corazón.
Por ese motivo la familia Tripaldi, que es oriunda de la ciudad entrerriana de Concordia, viajó el martes último a Buenos Aires. Se alojó en el departamento del octavo piso que le prestan a una tía de los chicos, como lo hace habitualmente. Salvo que ésta era la primera vez que Jonathan visitaba la Capital.
Ese día, por la tarde, el niño abrió la puerta tijera del ascensor que funciona en el edificio de Viamonte 2429, pese a que el elevador estaba en otro nivel. Venía de la mano de su tía, Mónica Pérez. Detrás, su madre llevaba a la pequeña Micaela en brazos.
"Antes de llamar el ascensor, Jonathan soltó mi mano de repente y se abalanzó hacia la puerta. Cuando la abrió, la mamá alcanzó a agarrarle el bucito, pero ya era tarde", relató Pérez.
Ante la impotencia de las mujeres, el chico se precipitó por el agujero. Veinte metros más abajo se estrelló contra el techo del ascensor, que estaba detenido en el segundo piso.
Pero el pequeño no perdió el conocimiento. Su madre, desesperada, gritaba su nombre, y Jonathan respondía con gemidos y gritos de dolor. Mariela Tripaldi rescató a su hijo con la ayuda de un vecino. La mujer se colgó boca abajo por el hueco en el que había caído Jonathan mientras el hombre la sostenía por las piernas.
Horas cruciales
Una vez en el hospital, el niño fue operado para liberar su cerebro de la presión que ejercía el parietal derecho, hundido a raíz del violento golpe. El parte médico, firmado por el jefe de terapia Gregorio Weller, también señalaba "fracturas múltiples y contusión pulmonar".
"Lo más urgente, ahora, es conseguir donantes de sangre para Jonathan", explicó su padre con la voz entrecortada y la mirada brillosa.
Además, los Tripaldi deben enfrentar los gastos de la estada, que consideran abrumadores. La familia apenas se sostiene con el magro sueldo que arrojan las "changas" de Héctor.
Tras el accidente, efectivos de la comisaría 28a. clausuraron el ascensor del antiguo edificio de la calle Viamonte. La investigación quedó en manos del juzgado de menores Nº 4.
Vecinos del inmueble denunciaron que la puerta del ascensor se había abierto en reiteradas ocasiones sin que el aparato estuviera en el piso. No obstante, la agencia DyN informó que el titular de la administración del edificio, que mantuvo su nombre en reserva, aseguró que el 10 de junio último un técnico había encontrado en buen estado el elevador.
La ley 161, que establece medidas de seguridad para los ascensores, fue sancionada en febrero de este año. Entre otras disposiciones, exige el reemplazo de los ascensores que funcionan con puertas tijera o su recubrimiento "hasta una altura de 1,20 metro".
1
2Detox digital: el tratamiento que recomiendan para adolescentes con excesiva dependencia de las pantallas
3Ciudadanía italiana: Hito Mundial, el Estudio De.Martin & Asociados gana el primer juicio luego de la entrada en vigor de la Ley 74/2025 y rescata a millones de descendientes a nivel global
4Día del Mecánico: por qué se celebra el 24 de febrero y las mejores frases para compartir



