
Un estudioso que se jacta de tal
Quienes conocen al juez Nicolás Schiavo afirman que es un estudioso del derecho, que domina cuatro idiomas y que, cada vez que los tiempos de las audiencias que preside lo permiten, no repara en demostrar su erudición y formación académica ante sus interlocutores.
En cambio, aquellos que lo cuestionan afirman que dicta resoluciones como si fuera un abogado defensor, no como un magistrado.
Este juez de Garantías de San Martín fue nombrado magistrado luego de trabajar casi diez años como abogado particular. Ultimamente su nombre fue citado con frecuencia por lo polémico de sus fallos, que beneficiaron a delincuentes peligrosos.
Schiavo tiene 37 años y está casado con María Inés Piñeiro Bertot, quien se desempeña como defensora en el citado departamento judicial.
Hace dos años benefició con la prisión preventiva morigerada con monitoreo a través de una pulsera electrónica a un imputado que un año y medio después fue detenido acusado de asesinar a los cuatro integrantes de la familia Rabago Mansilla.
Schiavo se recibió de abogado en la UBA y fue designado magistrado en 2006. Actualmente, reparte su tiempo como juez de Garantías y como profesor de una de las cátedras de Derecho Penal de la Universidad de Buenos Aires. En San Martín, no se le conocen vínculos políticos.
La mencionada resolución fue tomada por Schiavo cuando estaba subrogando al juez de Garantías N° 3, Mariano Gramático, quien tres meses antes había rechazado el pedido presentado por el imputado Angel Fernández para obtener la excarcelación extraordinaria.
El 16 de febrero de 2007, Schiavo, como suplente de Gramático, cambió el criterio del juez original y autorizó a que Fernández, condenado a 25 años de prisión por violar y asesinar a una mujer, cumpliera el resto de la pena en su casa de Del Viso, vigilado con una pulsera electrónica.
Según determinaron los investigadores del hecho, conocido como "la masacre de Los Cardales", en agosto pasado Fernández violó el sistema de vigilancia electrónica y asesinó a la familia Rabago Mansilla.
Por este caso, el diputado provincial Guido Lorenzino Matta denunció a Schiavo por mal desempeño en sus funciones y solicitó su juicio político. "Schiavo tiene un desfase en su rol como juez. Dicta sus resoluciones como si fuera un defensor y no un juez de Garantías. Sus acciones siempre apuntan a favorecer a los delincuentes en perjuicio de las víctimas", dijo el diputado Lorenzino Matta a LA NACION.
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