
Un gerente de Nestlé perdió un dedo por un paquete bomba
El artefacto estaba dentro de un libro
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Llegó a su oficina de Vicente López como todas las mañanas y vio que en el escritorio de un compañero había un libro de informática envuelto en celofán. Empujado por la curiosidad, lo agarró y se dirigió a su despacho, donde lo abrió. Al hacerlo, estalló una bomba que le provocó la pérdida del dedo índice derecho y quemaduras en la cara y el torso. La víctima es Cosme Veneziale, gerente de sistemas de la empresa Nestlé, de 47 años.
Según explicaron fuentes de la investigación a LA NACION, la detonación que lo mutiló fue un acto intimidatorio. Los especialistas indicaron que se trató de un paquete bomba, armado con un sistema de apertura conectado a un explosivo no muy potente.
El ataque tuvo las características de un mensaje de tipo mafioso sobre el cual nadie, hasta anoche, brindó una explicación. Los investigadores descartaron la posibilidad de que se haya tratado de un hecho terrorista. Lo que la Justicia deberá dilucidar es si fue una acción contra el destinatario de la correspondencia o contra Nestlé. Se inclinan a pensar en la posibilidad de que el autor del envío haya sido una persona que tuvo como móvil la venganza.
"Lo que está claro es que no lo querían matar. Si lo hubiesen querido matar, sólo tenían que ponerle metales a la bomba", dijo un vocero.
La policía está tratando de identificar al motoquero que anteayer dejó el paquete en la empresa. Según pudo saber LA NACION, el joven fue filmado por las cámaras de seguridad de la firma. El destinatario de la encomienda era el subgerente del área de informática, Cristian Antonello, de 33 años, que abrió la correspondencia, vio que en su interior había un libro y lo dejó tal como estaba sobre su escritorio.
Según confiaron fuentes de la investigación, el sobre de color blanco llevaba como remitente la frase Oxford University Press y otra al costado que decía Informática y Comercio IT. Según confió un vocero de la causa, el envío sería de procedencia argentina.
Explosión y temblor
Ayer, a las 10.55, los 350 empleados de la firma Nestlé oyeron una explosión y sintieron que el edificio, situado en la Avenida del Libertador 1855, en Vicente López, provincia de Buenos Aires, se sacudió.
A Cosme Veneziale, que se desempeña en el área de sistemas de la empresa de origen suizo desde hace más de 15 años, le explotó un paquete en las manos, lo que le extirpó un dedo y le provocó quemaduras en la cara y en el torso. Además, la onda expansiva del artefacto hizo un agujero en la mesa, en el techo y en la silla de su oficina.
En pocos minutos, una ambulancia lo llevó al hospital de Vicente López, donde le hicieron las primeras curaciones. Después, el ejecutivo fue derivado al Centro Médico Integral Fitz Roy, en Acevedo 865, en Villa Crespo.
"Está bien, está mucho mejor. Ya salió de terapia intensiva", sostuvo a LA NACION una de las hijas de Veneziale, a quien sus compañeros describieron como una excelente persona.
"Es más bueno que Lassie [el famoso perro de la serie de televisión]. Si hay alguien al que no le pueden mandar una cosa así, es a él", señaló sobre el ejecutivo herido -que está casado con Claudia y tiene tres hijos- un empleado de Nestlé que prefirió mantener en reserva su nombre.
"Un error"
Los investigadores dicen que les llamó la atención la falta de seguridad de la empresa donde ocurrió el ataque. Según explicaron, el joven que dejó el sobre no firmó nada; ni siquiera presentó una identificación.
"Acá hubo un error de seguridad. Es extraño que una empresa como Nestlé no tenga un detector de metales", dijo uno de los investigadores. Hoy, cualquier persona con acceso a Internet puede fabricar una bomba casera, acotó una fuente policial.
A estos dichos respondió el gerente de Comunicaciones Corporativas de Nestlé, Hugo Cucarese: "Hace 77 años que estamos en el país y nunca nos ocurrió nada de este tipo. Tenemos un manual de seguridad adaptado a nuestras circunstancias. Pero no descarto nada, aunque me parece muy prematuro andar atribuyendo culpas".
Horacio Calderón, especialista en antiterrorismo, dijo que, por el tipo de explosión, el libro bomba fue construido con un detonador rudimentario, y que presumía que el explosivo era trinitrotolueno (TNT). "Lo peligroso de todo esto es que en la Argentina haya acceso a artefactos de alto poder explosivo; están fallando los controles", opinó. Lo que se pudo comprobar es que el dispositivo era de tipo casero y estaba armado con una batería de nueve voltios y alambres.
El caso es investigado por el fiscal John Broyad, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Vicente López Este, y por detectives de la DDI de San Isidro.
Cronología
- Ayer, una carta bomba hirió a un ejecutivo de Nestlé (foto).
- El 20 de julio, la jueza Matilde Bruera recibió una misiva con explosivos, en Rosario.
- El 8 de septiembre de 2003, Miguel Angel García, un abogado cordobés, fue agredido del mismo modo.
- Un año antes enviaron un paquete bomba a la oficina de Mariano Cúneo Libarona. Hirió a su hermano Rafael.
- El 25 de agosto de 1999 fue herido en un atentado con una carta bomba el financista Juan Banda.
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