
Un paseo distinto a la luz de la luna
Los visitantes de la Reserva Ecológica Costanera Sur pueden disfrutar cada mes del contacto con la naturaleza típica de la región bonaerense en un recorrido nocturno. Durante el día, el área presenta otras especies naturales para apreciar
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La luz tenue de la luna llena y el silencio conformaron el ambiente. En el ingreso al bosque la oscuridad era cada vez más densa. Los visitantes, atentos a las indicaciones del guía, trataban de distinguir los sonidos provenientes de algún animal que rondaba el lugar.
La aventura y el descubrimiento de la naturaleza son los principales ingredientes de las visitas guiadas nocturnas, que se realizan en la Reserva Ecológica Costanera Sur.
En grupos de 25 personas acompañadas por un guía, una vez al mes, durante las noches de luna llena, se realiza un recorrido que invita a abrir los sentidos para disfrutar intensamente de un área natural ubicada a sólo unas 15 cuadras del cemento del microcentro porteño.
"Disculpen, pero hoy no vamos a usar la vista, sí otros sentidos", expresó a sus seguidores el guía Gustavo Olivieri, al inicio de la caminata. En este recorrido los visitantes pueden tener contacto directo con lagunas, pastizales, el bosque de alisos y la costa del Río de la Plata.
Uno de los principales atractivos de las visitas guiadas nocturnas es que las personas, acostumbradas a mirar con la claridad de la luz del día, deben ejercitar otros sentidos para reconocer o tratar de descubrir las distintas especies naturales que las rodean.
Durante el recorrido se pudieron percibir diversos tipos de animales y de plantas, como la flor dama de noche o el sauce criollo. También fue posible escuchar y distinguir la garza bruja y el vuelo de los patos sirirí.
Olivieri señaló que su principal objetivo como guía es educar y entretener, y lograr que los visitantes conozcan un espacio natural, lo respeten y finalmente se lleven un mensaje.
La llegada al río, donde la luna llena mostraba su reflejo, fue el punto culminante del recorrido. Después de haber caminado por la reserva, se percibe la calma del lugar. Luego, al mirar atrás, se puede ver la ciudad, con sus torres altas e iluminadas, tan cercana en el espacio pero lejana en el ambiente.
Al finalizar el recorrido nocturno, quienes lo realizaron expresaron sus sensaciones para definir la experiencia vivida: paz, tranquilidad, serenidad, algo inolvidable.
"Casi todo ha sido una sorpresa. Parece mentira que en unas pocas cuadras esté todo lo que es el agobio y el stress del centro y aquí la calma", resaltó el estudiante español Israel, uno de los visitantes.
Visitas durante el día
"La característica de la reserva de ser urbana y su ubicación tan próxima al centro histórico de Buenos Aires y zonas como San Telmo y Caminito hacen que los turistas lleguen con mucha frecuencia al lugar", destacó Alberto Olveira Rial, coordinador de la reserva.
A diferencia de lo que sucede por la noche, durante el día las formas de la vegetación y de la fauna de los diferentes ambientes del área se pueden apreciar a simple vista.
En este sentido, el avistaje de aves es una de las actividades que más atraen a turistas locales e internacionales provenientes en su mayoría de América del Norte y de Europa.
Durante la noche, en cambio, son otros los sentidos que se ejercitan en el lugar: oler el aroma de las plantas, escuchar el croar de las ranas de zarzal o el canto de los teros, o sentir la aspereza de una cortadera. Además, muchas de las especies animales se pueden observar sólo de noche porque poseen hábitos nocturnos. "Venir de día y de noche es como visitar dos reservas distintas", expresó Olveira Rial.
Desde el verano, las visitas, que son gratuitas, se realizan en inglés y en italiano, además de en castellano.
Por otro lado, los guías aguzan su ingenio y creatividad en cada tramo del recorrido. De este modo, transmiten diferentes enfoques relacionados con la historia del lugar, los rasgos de las especies, la educación sobre el cuidado del medio ambiente y la recreación mediante preguntas y juegos interactivos.
Más informacíón
Dirección: Reserva Ecológica Costanera Sur
Av. Tristán Achaval Rodríguez 1550
e-mail: reserva_cs@buenosaires.gov.ar
Teléfonos: 0800-444-5343
4893-1588/1597
Visita nocturna junio 2004: viernes 4. Inscripción lunes 31 de mayo a partir de las 8.30, por teléfono o personalmente, en la reserva. Requisitos: nombre, apellido, DNI y teléfono. Se podrán registrar hasta 5 personas por inscripción. Cupos limitados.
Abierta de martes a domingo: la entrada es libre y gratuita.
Horarios: de abril a octubre de 8 a 18; de noviembre a marzo 8 a 19
Visitas guiadas: sábados, domingos y feriados a las 10.30 y a las 15.30. Sin inscripción previa.





