Una casa con historia
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La joyería Santarelli fue fundada en 1926 por Miguel Santarelli, un inmigrante italiano. La primera casa fue abierta en la calle Florida al 300. Años después, la firma se mudó sobre la misma arteria, pero a la altura del 600, y luego inauguró una sucursal en la tradicional avenida Alvear al 1800, en el selecto barrio de Recoleta.
"Siempre fuimos de tener un bajo perfil. Pero no tenemos por qué ocultar el robo comando que sufrimos", dijo ayer a LA NACION Miguel Santarelli, nieto del fundador de la firma.
Sobre los ladrones, el comerciante recordó que estaban elegantemente vestidos. El primero que ingresó en la joyería era semicalvo, y Santarelli supone que tenía alrededor de 45 años.
Horas después del robo, el responsable de la joyería seguía sorprendido porque uno de los delincuentes simuló ser un oficial de la Policía Federal. "El uniforme que tenía puesto era el mismo que usan los efectivos que vemos todos los días por la calle; por eso, cuando entró pensé que nos venía a socorrer", reiteró el joyero.
Santarelli agregó: "Es más: el vendedor que atendió al supuesto cliente, cuando observó que en la puerta había un policía, se sintió cómodo y buscó tranquilamente los relojes que el hombre le había pedido. Pero en una cuestión de segundos, la tranquilidad se nos fue a todos".
Luego de los gritos que anunciaron la huida de los ladrones, Santarelli oyó los disparos, pero, para su tranquilidad, fueron en la calle y no dentro de la joyería.



