
Una familia fue asaltada y encerrada en su casa
La policía detuvo ayer a cinco jóvenes
1 minuto de lectura'
Cuatro adolescentes y dos adultos fueron liberados ayer, en los primeros minutos de la madrugada, por la policía, después de haber sido asaltados y de haber permanecido cautivos durante casi tres horas en el quinto piso de un departamento del barrio de Recoleta.
Cinco jóvenes -uno de ellos, menor de edad- acusados de integrar la banda de asaltantes, fueron detenidos ayer, pocos minutos después de la 1. Dos de los delincuentes, un hombre y una mujer, permanecían prófugos.
"A las 12.30 nos informaron que un hombre con antecedentes se encontraba en la zona de Recoleta y que recibía constantes llamadas telefónicas. Rodeamos el sector y lo detuvimos", dijo a LA NACION el comisario Ricardo Pedace, jefe de la comisaría 17a.
Se agregó que el joven, que hacía de "campana", confesó el robo que estaba teniendo lugar a unos metros de allí. Además, fue detenido otro delincuente en Las Heras y Callao, y luego otros tres que intentaban salir del edificio de Montevideo, entre Guido y Vicente López, acompañados por dos de las rehenes.
Después de la liberación, LA NACION pudo dialogar con las seis víctimas del asalto: Roberto Bietti; sus dos hijas, Paula, de 17 años, y Flavia, de 18; una amiga de la primera, María; el novio de la segunda, Mariano; y la mujer de Roberto, Cecilia.
Cuando Roberto y Cecilia volvían de comer afuera, encontraron la puerta de su departamento trabada. "Apenas entré, vi que tenían a mis hijas en el sillón y les apuntaban, y me abalancé en dirección a ellas. En ese momento recibí un golpe de pistola muy fuerte en la cabeza y caí al piso", recordó nervioso Roberto, con la camisa blanca regada de sangre. El golpe le había provocado un corte en la oreja derecha.
Las chicas contaron que los delincuentes las interceptaron, unas horas antes, cuando bajaban por el ascensor para salir a comer. Dos hombres y una mujer que ya estaban dentro del edificio les ordenaron que volvieran a entrar en el ascensor. "Pensamos que era una joda, pero después mostraron las armas", dijo Mariano, de 19.
Otros dos hombres llegaron más tarde. Lograron que Bietti les entregara 5000 pesos, unos 2500 dólares, y varios objetos de valor. Según los chicos, un joven de pelo rubio y su pareja, a la que llamaban Tamara, pudieron huir antes de que llegara la policía.





