Una fiesta para nuestras raíces
Creencias, costumbres, fiestas populares y arte conforman el folklore de nuestros pueblos
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Como conmemoración del Día Mundial del Folklore, es necesario hacer referencia al significado que le damos a esta palabra, que muchas veces presta a confusión.
Es cierto que muchos sólo piensan en un tipo de música, o en algunos instrumentos. Sin embargo, lo que hay detrás de esto es simplemente una tradición. Es decir, huellas dejadas por generaciones anteriores y que han ido conformando un camino que llega hasta nuestros días. Es por esto que podemos afirmar que el folklore tomado en su sentido amplio tiene distintas connotaciones para cada país, y también, tomando el caso de la Argentina para cada provincia, ya que cada una tiene sus propias y arraigadas tradiciones, que han sido producto de distintas influencias.
Folklore significa “lo popular”, “el pueblo”, y comprende las creencias y costumbres de cada lugar.
Entonces, la música no es el principio y el fin del folklore sino que ella constituye un elemento muy importante para el conocimiento de la cultura de un pueblo. Esta última es transmitida a lo largo del tiempo por medio de la interacción de los hombres y grupos sociales. Tanto la música, como la pintura, las fiestas populares y el arte son los medios que ayudan a la transferencia de esta cultura de una generación a otra. Al nombrar todos estos aspectos, estamos hablando de folklore.
La palabra folklore fue originada el 22 de agosto de 1846 por William John Thoms, cuando publicó en El Atheneum de Londres la obra inicial sobre el folklore como ciencia. “Folk” significa pueblo o nación y “lore” refiere a la ciencia o el saber, es decir, que es “el saber del pueblo.” Por medio de él aprendemos la historia de los países, de las culturas.
La Real Academia Española castellanizó el vocablo en el año 1984 por lo que resulta indistinto el uso de la K o la C en los países de habla hispana.
El Día Mundial de Folklore fue establecido en 1960 por un Congreso Internacional realizado en Buenos Aires.
En la Argentina esta fecha concuerda con el nacimiento del paleontólogo, arqueólogo e historiador Juan Bautista Ambrosetti (1865-1917), quien ha sido considerado como el "padre de la ciencia folklórica", pues fue un fervoroso investigador de las costumbres y creencias de las culturas precolombinas y halló ciudades prehistóricas como La Paya, en Salta. Además, contribuyó a esclarecer aspectos del folklore calchaquí.
Siendo el significado de esta palabra, el conjunto de las manifestaciones de un pueblo, hay que pensar el folklore no como algo estático, sino como algo que está en permanente cambio, ya que la cultura de un pueblo se forma con el paso del tiempo y con el transcurso de la vida de los hombres.
Existen organismos que ayudan a promover los intereses de la cultura popular de cada país y favorece los intercambios culturales entre ellos.
En relación al ámbito internacional, el CIOFF (Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folklore y Artes Tradicionales, organismo dependiente de la UNESCO) www.cioff.org/default.sp.http , es un organismo no gubernamental, que se encarga de defender la cultura popular y las tradiciones y reúne y brinda ayuda a todas las organizaciones del mundo que intentan dar a conocer la cultura popular a través del canto, la música y la danza folclórica. Esta organización es integrada por varios países del mundo, entre ellos la Argentina.
Las raíces de nuestro presente
En nuestro país existe un símbolo que sintetiza lo que significa el folklore. ( www.folkloredelnorte.com.ar/folklore.htm ) El emblema elaborado por Rafael Jijena Sánchez fue aprobado por el Primer Congreso Nacional de Folklore, celebrado en Buenos Aires en noviembre de 1949.
El árbol con el cual es representado el folklore, significa la antigüedad y profundo simbolismo que representa la disciplina. Por otra parte, las raíces del árbol son las raíces que el folklore hunde en la tierra, lo que sería la Tradición. Tres ramas son extendidas hacia uno de los lados, las cuales muestran el pensamiento, el sentimiento y la imaginación del pueblo; la cuarta rama que se inclina hacia el otro lado, significa las obras de sus manos. Luego, una banda con la inscripción: "Qué y cómo el pueblo piensa, siente, imagina y obra", envuelve el árbol y las escasa hojas son la juventud primaveral de la ciencia. Por último, la paloma, ave que une lo espiritual con lo material, como bien lo engloba el folklore.
Además, en video una clase de folklore en Matrix, un espacio cultural del barrio de San Cristóbal, en la Ciudad de Buenos Aires.


