
Una técnica que revolucionó los tratamientos de fertilización
Permitió que se incrementaran las posibilidades de gestación
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El congelamiento de embriones es una técnica que revolucionó los tratamientos de fertilización asistida. Disponer de este preciado elemento, mantenido en perfectas condiciones y durante un tiempo teóricamente ilimitado, permitió a los especialistas aumentar las posibilidades de embarazo.
"Al congelar embriones, los integrantes de la pareja firman un consentimiento en la institución donde se atienden -explica la licenciada María Fernanda González Echeverría de Raffo, bióloga de Fertilab-. Allí expresan cuántos embriones dejan congelados y en cuántos reservorios, llamados pajuelas, que son los lugares donde se los guarda, en nitrógeno líquido, a muy baja temperatura: -196°."
¿Puede guardar embriones una persona sola, que recibió, por ejemplo, donación de gametos (óvulos o espermatozoides)? "Puede, pero no es habitual -advierte el doctor Ramiro Quintana, director de investigaciones del Instituto de Fertilidad (IFER)-. La gran mayoría de las veces, cuando una mujer decide tener un hijo sola, no lo hace por fertilización in vitro (FIV), sino por inseminación artificial, por lo que no hacen falta embriones. Los que firman el consentimiento informado son los que se hicieron el tratamiento, y en el 99,9% de los casos es una pareja."
El número de embriones por congelar no está limitado. "Depende de cómo ovule la paciente, de cuántos hijos quieran tener, de la calidad de esos embriones -explica la licenciada González Echeverría de Raffo-. El promedio es obtener seis embriones por pareja luego de cada procedimiento de aspiración de óvulos y posterior fertilización. Generalmente, se utilizan dos para una transferencia inmediata y se guarda el resto para una o dos transferencias posteriores de embriones congelados, lo que evita pasar nuevamente por el tratamiento."
En cuanto al tiempo en que puede permanecer congelado un embrión, la licenciada González Echeverría de Raffo dice que, si bien teóricamente el lapso es indefinido -pues el metabolismo está frenado y los procesos biológicos, detenidos- lo que limita el tiempo de congelación es la edad de los padres, que en la mujer pueden ser los 45 años. "Eso varía según cada persona y la institución que trata a la pareja."
Tiempos
En ese sentido, el doctor Ramiro Quintana agrega que las que se someten a este tipo de tratamientos generalmente no mantienen mucho tiempo congelados sus embriones: quieren transferirse los primeros en forma inmediata, y si han logrado ser padres, inmediatamente después de que el primer bebe deja de mamar intentan un segundo embarazo con sus embriones congelados, porque nunca se buscan nuevos hasta tanto no se han utilizado los que están guardados.
"En realidad -aclara Quintana-, no hay un límite de embriones por congelar, sino un límite de óvulos por fertilizar, que depende de la edad de la mujer, de la calidad del semen y de otras variables. Difícilmente se ponen a fertilizar más de diez óvulos, y de esos diez no fertilizan todos Lo que se congela aquí y en el mundo entero no son embriones propiamente dichos, sino una instancia anterior, una suerte de preembrión, llamado ovocito pronucleado."
En el consentimiento que la pareja firma antes de someterse al tratamiento se aclara que los embriones nunca podrán ser destruidos ni utilizados para experimentación. "Lo advierten expresamente tanto la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva como la Asociación Médica Argentina en su Código de Etica referido a la fertilización asistida -indica Quintana-. Eventualmente, una pareja puede decidir donar sus embriones a otra pareja que esté en tratamiento, pero en esos casos debe hacerlo por vía legal."
¿Y qué pasa si hay separación o divorcio? "Es algo que muy difícilmente sucede -dice la licenciada González Echeverría de Raffo-; una alternativa viable es la donación." Expresó Quintana: "En varias décadas de trabajo, sólo vi un caso de divorcio, pero en ese caso el ex marido autorizó a su ex mujer para que se transfiriera los embriones de ambos, a pesar de la separación".
Dejar los embriones congelados supone un mantenimiento, que oscila entre los 30 y 60 pesos mensuales.
"Falta el debate bioético"
- Para Alberto Bochatey, director del Instituto de Bioética de la UCA, el convenio es un avance, aunque hizo algunas observaciones: "Si es un acuerdo temporario hasta que la Justicia pueda hacer efectivo lo que ha determinado, parece un paso prudente siempre que la Defensoría cumpla su misión. Sería interesante que, además, pudieran participar la Asociación Argentina de Bioética u otra organización que tenga un grado académico de bioética que aporte su visión a este control. Y, con respecto a la futura ley, se puede decir que todavía hace falta el debate bioético, que no puede quedar en manos de los centros que realizan la fertilización".





