Hepatitis, una enfermedad silenciosa: cómo evitar su contagio

La hepatitis es la octava causa de muerte en el mundo
La hepatitis es la octava causa de muerte en el mundo Fuente: Archivo - Crédito: Victor Ingrassia
En el Día Mundial contra la Hepatitis, expertos indican que el consumo abusivo de alcohol y la infección por virus de hepatitis B y C son los principales peligros
Víctor Ingrassia
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28 de julio de 2016  • 00:41

Silenciosa, ingresa al cuerpo humano y muchas veces, silenciosamente se va, eliminada por el propio hígado. Pero cuando esto no ocurre, el virus de la hepatitis permanece allí alojado, dañando progresivamente este vital órgano, hasta que es demasiado tarde y estamos a la espera de un trasplante milagroso o los últimos días de vida.

La hepatitis es una inflamación del hígado que puede remitir espontáneamente o evolucionar hacia una fibrosis (cicatrización), una cirrosis o un cáncer de hígado. Los virus son la causa más frecuente de las hepatitis, que también pueden deberse a otras infecciones, sustancias tóxicas (por ejemplo, el alcohol o determinadas drogas) o enfermedades autoinmunitarias.

Hoy, en el Día Mundial contra la Hepatitis, las estadísticas mundiales indican que esta enfermedad es la octava causa de muerte en el mundo, por delante de los accidentes viales, HIV o diabetes y se cobra la vida de 1,5 millones de personas cada año en todo el mundo. Se trata de un grupo de enfermedades infecciosas que comprenden las hepatitis A, B, C, D y E y pueden provocar hepatopatías agudas y crónicas.

“Las principales causas de este tipo de lesiones son el consumo abusivo de alcohol y la infección por virus de hepatitis B y C. La tipo B es considerada la octava causa de muerte en el mundo, mientras que la C es la primera causa de trasplante hepático en occidente”, explicó a LA NACION el doctor Esteban Gonzalez Ballerga, de la división Gastroenterología del Hospital de Clínicas.

En la Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación estima que entre el 1 y el 2% de la población adulta en el país, es decir más de medio millón de argentinos, se encuentran infectadas con los tipos B y C, de los cuales menos de un tercio sabe de su condición, lo que significa que la gran mayoría no sabe que tiene la enfermedad.

Esta enfermedad puede prevenirse con vacunación en los casos A y B y con nuevos tratamientos puede lograrse la cura del tipo C, que no posee vacuna. En este caso, se trata de antivirales llamados, genéricamente, de acción directa. “La clave es el diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno, antes de llegar a una lesión severa del hígado”, agregó Gonzalez Ballerga.

El problema del costo del tratamiento

En la Argentina existen 12 esquemas de tratamiento aprobados por la Anmat, de los cuales en el país se utiliza la combinación interferón más ribavirina, durante un año con hasta un 50% de éxito. Después, surgieron dos drogas nuevas: telaprevir y boceprevir, que, empleadas junto con interferón, llegan a una efectividad del 75%, pero con mayor toxicidad.

En los últimos tres años llegaron los fármacos de última generación que permiten curar a casi el 98% de los pacientes con hepatitis C, con tratamientos de hasta 3 meses y casi sin efectos colaterales. Se trata de los antivirales sofosbuvir, simeprevir, daclatasvir [los dos últimos, ya aprobados en el país], paritaprevir/ombitasprevir y dasabuvir/ritonavir, que se usan en distintas combinaciones.

El problema que destacan los profesionales es el alto costo de las nuevas drogas: en Estados Unidos el tratamiento asciende a los 84.000 dólares, aunque en otros países gracias a la intervención del Estado, se lograron bajar considerablemente los costos: en Brasil cuesta 7500 dólares y en Egipto 1000.

“En los últimos años, la introducción de nuevos tratamientos ha cambiado en forma radical el escenario de la hepatitis C, donde es posible su erradicación en poco tiempo. Pero hoy, el desafío ya no es la cura sino la accesibilidad a los tratamientos”, explicó el doctor Ricardo Mastai, de la Unidad de Trasplante del Hospital Alemán.

“De acuerdo a un reciente estudio, los nuevos tratamientos permitieron que un tercio de quienes padecían enfermedad hepática avanzada y necesitaban un trasplante tuvieran una mejoría clínica que permitió retirarlos de la lista de espera”, reveló el doctor Adrián Gadano, presidente de la Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado , A.A.E.E.H, en relación a un estudio publicado por la revista científica Journal of Hepatology en el que se investigaron en Europa grupos de pacientes afectados por la Hepatitis C a la espera de un trasplante.

Según el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), en Argentina unos 1200 están en lista de espera para un trasplante de hígado. De esos 1200 casos, unos 300 corresponden a infectados por Hepatitis C.

Síntomas

Aproximadamente el 70 a 80% de las personas con infección aguda por VHC no presentan ningún síntoma. Las personas con infección crónica por el virus de la Hepatitis C pueden tener síntomas no específicos, que van desde leves hasta severos, tales como: fatiga, naúseas, pértida de apetito, cefaléa, dolor abdominal y síntomas similares a la gripe.

Tipos y cuidados

  • La hepatitis A: se transmite a través del agua o de alimentos contaminados con el virus. La falta de servicios sanitarios adecuados y de higiene de manos en la manipulación de alimentos, incrementa el riesgo de transmisión del virus tipo A. Suele aparecer también después de las inundaciones
  • La hepatitis B: es una de las principales causas de hepatitis aguda en adultos, pudiendo evolucionar en cirrosis o cáncer primario de hígado en sus formas crónicas. Es importante destacar que, tanto la infección aguda como la crónica suelen ser asintomáticas. Esta hepatitis puede transmitirse por prácticas sexuales no seguras, por exposición a sangre infectada y de madres a recién nacidos
  • La hepatitis C: es la principal causa de cirrosis, cáncer primario de hígado y trasplante hepático en nuestro país, estimándose en casi 400.000 la cantidad de personas afectadas y de la cual, solo 1/3 conoce su diagnóstico. Se recomienda realizar el test para hepatitis C, al menos una vez en la vida, fundamentalmente en nacidos entre 1945 y 1972, pacientes con alteraciones de en los análisis de sangre relacionados al hígado, expuestos a inyecciones no seguras, transfusiones antes de 1995, hemodiálisis, portadores de HIV o hepatitis B y personas que lleven a cabo prácticas sexuales no seguras.

El estudio consiste en un simple análisis de sangre y los tratamientos actuales son altamente seguros y eficaces. También es recomendable hacerse el análisis en aquellos casos en los que la madre le pudo haber transmitido el virus al hijo, o donde se compartió elementos personales como afeitadoras o cepillos de dientes con una persona infectada, se realizó piercing o se utilizó agujas de tatuajes no debidamente esterilizadas o se realizaron procedimientos médicos u odontológicos con materiales inadecuadamente tratados o no esterilizados.

Según datos de la OMS, esta enfermedad infecciosa que afecta principalmente al hígado y es causada por el virus de la hepatitis C, la padecen más de 160 millones de personas en todo el mundo (cinco veces más que el HIV), con casi tres millones de nuevos de contagios cada año.

Los médicos explican que el virus de la hepatitis C es muy particular dentro de las llamadas enfermedades del hígado, además de ser el primer causante de trasplante hepático: entre el 20 % de quienes lo contraen lo eliminan naturalmente. En el restante 80% el virus se cronifica silenciosamente a lo largo de 20 o 30 años, pasando de una fibrosis hasta cirrosis o cáncer de hígado. También en muchos casos la enfermedad es leve y no progresiva.

HepaRed, el conjunto de ONGs, activistas y grupos de pares conformados por personas que trabajan sobre la temática de las hepatitis virales crónicas, firmaron a fin del año pasado la Declaración HepaRed Argentina 2015 para llevar adelante acciones para un mayor control de las hepatitis virales y para la defensa de los derechos de las personas con Hepatitis B y/o Hepatitis C.

Campañas y atención al paciente

- La Asociación Argentina para el Estudio de las Enfermedades del Hígado comenzó su campaña “Hepatitis C: Detectar para Curar” para generar conciencia sobre la importancia de realizarse el test de la Hepatitis C, al menos una vez en la vida. Acceder al hashtag #haceteltest o bien a través de la cuenta de Twitter @AAEEH5 o del Facebook de la entidad.

- La sección Hepatología del Servicio de Gastroenterología del Hospital Británico, realizará hoy en la Sede Central de la Institución (Perdriel 74, CABA), Salón Ravenscroft, las siguientes actividades de concientización para la detección, prevención y manejo de las hepatitis virales

•9.30hs “Hepatitis virales: ¿qué debemos saber? Orientada al personal de enfermería

•11hs. “Hepatitis virales: ¿qué debemos saber?” Orientada a público general

•12.30hs “Hepatitis B y C en la Argentina de hoy, cuál es nuestro rol?” Orientada a médicos.

- Hospital Dr. Carlos Bonorino Udaondo: Av. Caseros 2061 CABA – Tel. 4306-4641 al 49 int 263. Se atenderá a libre demanda consultas de primera vez sobre hepatitis y pedidos de serología

- Universidad Maimónides: Hidalgo 775, Ciudad de Bs. As. Tel. 4905-1162 . Martes 02 de agosto de 2016 - 15hs a 18:30hs

- Hospital Nacional Prof. Alejandro Posadas:Av. Pres. Arturo U. Illia s/n y Marconi, El Palomar. Tel. (011) 4469-9300 . Hoy y mañana, de 9 a 12, en el sector 1º F. Campaña de detección de hepatitis virales y posterior atención clínica y tratamiento de las personas en quienes se detecte algún resultado anormal.

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