
Cómo cuidar la piel de tus hijos durante el verano
No sólo es necesario saber que hay que protegerlos del sol sino, principalmente, conocer cómo, cada cuánto y con qué tipo de producto conviene hacerlo. Dueños de una piel virgen, los pequeños requieren cuidados especiales.
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“Ya tengo la piel curtida”. Esa frase con la que muchas veces hemos justificado lo injustificable (exponernos al sol sin protección o sin reforzarla con los intervalos recomendados) no puede ser aplicada a los niños. El verano los invita a disfrutar y está bien que así sea, pero con los cuidados necesarios. ¿Por qué? No sólo porque su piel es virgen del sol sino también, y principalmente, porque la niñez y la adolescencia son los momentos más críticos en cuanto al posible daño que Febo puede causar. De hecho, según la Sociedad Argentina de Dermatología, el 80% de los rayos solares son absorbidos antes de los 18 años, motivo por el cual hay que hacer mucho hincapié en el cuidado de nuestros hijos.
Si sos de esas madres que adoran ver a sus hijos dorados y hasta con pecas, ¡detenete! Si bien, tal como afirma Magdalena Biasutto, Responsable de Comunicación Científica de Vichy, el bronceado es una reacción de protección de la piel, no todas las pieles son iguales. “Algunas se queman con facilidad y prácticamente no se broncean, y para otros tipos de piel sucede lo contrario. Por eso los dermatólogos hablan de fototipos, que se sitúan en una escala del 1 (muy blancas) al 6 (negras). Cuanto menor sea el fototipo, más protección se necesita”, explica la especialista de Vichy.
Por eso, para lograr un color saludable con seguridad plena, lo mejor es darle tiempo a la piel para que pueda desarrollar su pigmentación. El consejo de Biasutto es exponerse progresivamente, evitando las horas de máxima insolación entre las 12 y las 16. “Utilizá protección solar, en especial con un cuidado fotoprotector que tenga un índice de protección elevado, de entre 30 y 50 según tu fototipo”, dice la directora comunicación científica de Vichy y recuerda que la eficacia de las cremas solares se atenúa cada 2 horas.
Además de esto, es necesario utilizar los productos adecuados. No sólo elegir el factor de protección correcto sino también el producto indicado para cada uno. Como te contábamos, los primeros años de vida de una persona son determinantes en cuanto al daño que acumula la piel, a causa de la exposición al sol. Por lo tanto, es necesario brindarles a los más jóvenes una protección especial, diferente a la que utilizan los adultos. Ese es el motivo por el cual existen los protectores para niños. Vichy, por ejemplo, tiene el Spray Suave para niños para rostro y cuerpo con FPS 50+ de la línea Idéal Soleil, que ofrece alta protección incluso para pieles sensibles, gracias entre otras cosas a que cuenta con un sistema de filtrado de Mexoryl XL UVB, UVA, eficaz hasta contra rayos UVA largos. Para quienes prefieren otra textura, la línea también cuenta con la leche de niños para rostro y cuerpo.
Tips extras
- Recordá colocar el protector solar 30 minutos antes de la exposición y reaplicarlo cada 2 horas (o antes en caso de haberse zambullido en el agua o haber transpirado mucho). Esto vale tanto para los más pequeños como para los más grandes de la familia.
- No te olvides de proteger los labios y de esparcir bien el protector en zonas como orejas, cuello, escote, manos y brazos, además de los empeines.
- Mantené siempre el mismo factor de protección. Es falsa la creencia de que cuando la piel ya está bronceada, se puede bajar el nivel de protección. El daño de los rayos solares es siempre el mismo.
- Los menores de 6 meses no deben ser expuestos al sol. Y entre los 6 meses y los 3 años, es recomendable hacerlo con mucho cuidado y por períodos breves, utilizando el factor de protección indicado para los pequeños.
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