
Volverá a correr el tren Castelar-Puerto Madero
El servicio está interrumpido por refacciones generales
1 minuto de lectura'
Volverá a recorrer los rieles entre Puerto Madero y Castelar el tren con servicio diferencial que cuenta con cafetería, música funcional, diarios vespertinos y teléfonos celulares a disposición de los pasajeros, que sólo viajan sentados sobre los 60 sillones numerados y tapizados en pana. Es un convoy que, comparado con los otros servicios de pasajeros que se brindan en Buenos Aires, parece de otro mundo o, al menos, de otro país.
Sin embargo, con esas comodidades la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA) inauguró, en 1997, el servicio ferroviario diferencial que une aquella localidad del oeste del conurbano con el barrio más moderno de la Capital. Aunque no todas fueron rosas desde entonces: el tren dejó de funcionar a fines de junio último y sólo volverá el 17 del actual.
Muchos de sus 400 pasajeros diarios se encontraron de la noche a la mañana, y sin mayores precisiones sobre el motivo, con carteles indicadores de que "el servicio fue suspendido por trabajos de mantenimiento", colocados por la empresa en las cuatro paradas del recorrido de 26 kilómetros (en Haedo y en Ramos Mejía, además de las terminales citadas).
Es cierto que, con los años, se dejaron de ofrecer el servicio de cafetería y el de telefonía celular. También que sólo ocasionalmente se escuchaba música durante los recorridos y que era difícil conseguir diarios. Pero frente a las consabidas deficiencias de otros servicios, en los que los pasajeros viajan "colgados" y con demoras, para quienes lo tomaban de manera habitual, un tren con aire acondicionado, horarios que se respetan y en el que todos los usuarios tienen asiento asegurado aún puede considerarse de lujo.
Tarifas diferenciales
Por eso pagaban una tarifa que llega casi a quintuplicar la del servicio Once-Moreno de la línea Sarmiento (0,85 pesos) en las horas pico. El boleto, cuyo valor es regido por el horario y el sentido del viaje, cuesta 4 pesos para los tres servicios matinales que parten desde Castelar a las 6.53, 8.51 y 10.41, y los tres vespertinos, desde Puerto Madero, a las 16.42, a las 18.36 y a las 20.32. Aunque por la mañana los que viajan en dirección al Oeste pagan 2 pesos, lo mismo que por la tarde los que van al Centro.
"Empezó bárbaro, con alfombras, teléfonos celulares, azafatas, aire acondicionado, calefacción. Después, de a poquito, el servicio fue empeorando: sacaron hasta las cortinas. En el último tiempo, a menudo avisaban que se suspendía sobre la hora. Pero el tren, cuando cumple, es genial: te deja en Madero en 45 minutos. No tiene punto de comparación con otras líneas", dijo a LA NACION Cristina Ramírez, contadora que trabaja en el microcentro y viajaba en él habitualmente.
Ante su repentina suspensión, los usuarios no pueden hacer más que esperar, pues la prestación del servicio entre Castelar y Puerto Madero "es de carácter diferencial no obligatorio", explicaron a LA NACION desde la Secretaría de Transporte.
TBA tiene autorización para circular por las vías, pero no paga ningún peaje (como sí lo hacen los trenes de carga) por su uso. Cuando se inauguró, tras la inversión inicial, superior a los tres millones de dólares, las autoridades esperaban recibir un promedio de 1000 pasajeros por día, 60 por ciento menos que los que viajaban hasta fines de junio. TBA ya debió cancelar un servicio similar que unía Retiro y Victoria.
Sin embargo, según dijo a LA NACION el gerente de Relaciones Institucionales y Comunicaciones de TBA, Jorge Molina, el diferencial Castelar-Puerto Madero volverá a funcionar. "El tren está fuera de nuestras obligaciones contractuales. Prestamos ese servicio por lo mismo que el tren blanco de los cartoneros. Ninguno mueve la línea de nuestras ganancias ni de pérdidas", dijo Molina.
Según detalló, el tren necesitaba una reparación integral, y al no haber otra unidad similar para reemplazarlo tuvieron que interrumpirlo. "Son trabajos que hacen a la seguridad de los pasajeros y no se podía esperar para realizarlos", dijo Molina.
El servicio telefónico y el de cafetería estaban en concesión y se cancelaron porque no eran rentables, dijo Molina. En cambio, la música funcional sí volverá a acompañar a los pasajeros del diferencial desde el 17 de este mes, cuando el tren regrese a las viejas vías.
1- 2
Seis cuadras de Berisso, entre el abandono y la memoria: el plan para recuperar el “km. 0 del peronismo”
3“Milagro”: revolucionó la educación de un pueblo, llegó al Ministerio y su receta es referencia en toda América Latina
4Hay alerta amarilla por tormentas para este miércoles 11 de marzo: las provincias afectadas


