
Wilde se convirtió en un vaciadero de tanques atmosféricos
Sólo hay otro desagüe habilitado en Aldo Bonzi y no se tratan los desechos
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Un vaciadero de residuos cloacales e industriales tiene a maltraer a los vecinos de Wilde, en Avellaneda, a cuatro cuadras del centro y a dos de la estación de trenes. Olores nauseabundos, colas de camiones de veinte toneladas y temblores que rajan pavimento y cimientos persiguen al vecindario.
Con permiso del Ente Regulador, en un predio anexado a la Planta de Bombeo Cloacal de Aguas Argentinas, unos 50 camiones atmosféricos descargan diariamente su contenido en el vaciadero, de 7 a 19, de lunes a viernes, y hasta las 15 los sábados. La tregua llega los domingos.
La entrada del predio está en San Nicolás al 6300, la planta tiene cuatro hectáreas y existe con tales funciones desde 1960, cuando eran unos 5 tanques por semana los que volcaban desechos; en 1990 se amplió la playa hasta la calle Doctor Caviglia y el número de transportes llegó a los 90 diarios, al abrirse nuevas bocas cloacales.
Denuncias vecinales y controles municipales la hicieron bajar a 14 tanques diarios. Pero a partir de octubre de 1996 comenzaron a llegar a raudales, en una cantidad que a veces alcanzó los 120 camiones por día.
Un móvil ecológico de la Subsecretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de Avellaneda inspecciona el predio y el laboratorio químico de Aguas Argentinas analiza y autoriza o no la descarga.
El residuo es bombeado a través de los caños maestros, a cielo abierto, en cinco bocas de descarga que lo llevan al Río de la Plata, a la salida que está en Berazategui, sin tratamiento de descontaminación.
A través de la medianera
"Pedimos el cierre definitivo del vaciadero y que se lo traslade a una zona despoblada", manifestó Mario Gawroch, ingeniero, que vive a media cuadra del portón de entrada.
Clemente González, cuya casa está del otro lado del Acceso Sudeste, dice que le llegan los olores cuando el viento sopla de allí. El abogado Horacio García contó que elevaron un expediente "en el juzgado Nº 10 Correccional y Criminal, a cargo del ex juez Daniel Llermanos". Y adjuntó innumerables reclamos a la Comuna por estacionamiento indebido, pérdida de líquidos y vibraciones.
La concentración de transportes atmosféricos de varios partidos en Wilde tiene una explicación: el vaciadero de Lanús fue cerrado en octubre de 1996, y un año antes clausuraron el de San Isidro, ambos pertenecientes a la concesionaria de Obras Sanitarias, Quilmes y Dock Sud, fuera de ese contrato.
Según un vocero de Aguas Argentinas, existe un vaciadero porque hay más de tres millones de personas no conectadas a la red cloacal y porque está previsto por la ley. En otras palabras, en alguna parte debe estar.
"Estamos en un período de análisis y estudio para elaborar un plan alternativo y crear otras bocas de descarga, de forma de descomprimir la situación en el barrio, y lo hemos comunicado a la Comuna", explicó.
Al ingresar los camiones se les toma un análisis de la carga y si cumplen con las normas pueden proceder a descargar. "No pueden vaciar sus contenidos en cualquier lado, tiene que ser un predio que esté conectado con la red cloacal maestra", dijo la fuente de la empresa.
Aclaró que acotaron los horarios, que desde 1994 se buscó atenuar el impacto no incinerando los residuos sólidos que se separaban y que se organizó la entrada de los camiones.
Vecinos y empresa coinciden en que el Etoss es el ente que debe regular la actividad. Hay una alternativa:hay otro predio de tratamiento de líquidos cloacales en Aldo Bonzi. Pero ninguno los trata antes de que lleguen al río.
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