Consideraciones para una evaluación
La guía completa de las empresas que comercializan el servicio de acceso a la Red en Buenos Aires, con los precios, teléfonos, velocidad de acceso y usuarios por módem.
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La historia comenzó a escribirse cuando Startel, la empresa de transmisión de datos nacida a la luz de la privatización de Entel e integrada por Telecom y Telefónica en iguales proporciones, se lanzó a brindar servicio de acceso comercial a comienzos de 1995. Muchas horas de navegación de pioneros y entusiastas han pasado desde entonces, y hoy Internet conforma un medio de información asentado y ciertamente más accesible. Aunque el volumen de usuarios es aún limitado, desde 1996 la cantidad de habitués de este espacio virtual y sus servicios se ha multiplicado, cuanto menos, por diez, y sigue creciendo sin pausa. La evolución de los proveedores de acceso (llamados ISP por las siglas en inglés, Internet Service Providers), en cambio, ha sido bastante más compleja y menos lineal.
Según las estimaciones de la Cámara de Informática y Comunicaciones de la República Argentina (Cicomra), existen en el país alrededor de 200 mil computadoras personales con módem, de las cuales 100 mil están conectadas a Internet. Sin embargo, los ejecutivos de las principales empresas reunidos en esta entidad confían en que la realidad cambiará en lo inmediato. Cuentan para ello con el respaldo de algunas medidas del Gobierno, como la resolución que declara a Internet un medio de comunicación de interés nacional o, en la práctica, el sistema de rebaja telefónica por el servicio 0610. También los providers, después de un período de consolidación, destinan recursos a la creación de contenidos locales, una de las necesidades imperiosas para que la Red tenga aquí su hora de gloria.
Los últimos meses han mostrado una tendencia marcada a la consolidación, tal como viene sucediendo en otras áreas de la economía. Los providers de barrio, los que creyeron que podían hacer una diferencia con la popularización de la Red con un servidor y un par de módem dispuestos en el garaje de la casa, están en retirada: la exigencia cada vez mayor de los usuarios en cuanto a calidad del servicio y el avance de los grandes, con toda su parafernalia de marketing, se han convertido en una seria amenaza para ellos y son varios los que han quedado en el camino.
Los más grandes proveedores responden a estrategias puntuales de empresas de peso, que cuentan a Internet como una veta más entre sus negocios. ImpSat, por ejemplo, pertenece en parte al grupo Pescarmona; Ciudad Digital nació al amparo del grupo Clarín y absorbió recientemente Datamarkets, y las dos telefónicas han prohijado sus propias empresas en el rubro: Telecom creó Arnet y Telefónica hizo lo propio con Advance, tras comprar completos a otros proveedores de considerable presencia en el mercado, como Satlink, CompuServe y Overnet.
Después de estas maniobras, las cifras que se manejan en este segmento cada vez más inclinado a la concentración son ciertamente contundentes. Justamente, son tres grandes los que administran más de la mitad del mercado. Según un estudio local de Prince & Cooke, realizado en julio último entre usuarios de servicios dial-up, Advance se encuentra en el primer lugar con 24,2% del total de usuarios (sumando a los tres ISP que adquirió). Luego se ubica Ciudad Digital, con 15,3%, y finalmente ImpSat, el único que aún no compró uno de los más pequeños, tiene un 11,6%. En suma, los tres congregan el 51,1% del mercado global.
Entre los usuarios, se viven tiempos de crisis respecto de la elección del más adecuado proveedor de servicio, según revela esta misma encuesta. Un 22,6% de ellos reveló que ha cambiado de ISP en los últimos tiempos, la mayoría abandonando a Datamarkets, Ciudad Digital y Startel (esta última está pronta a desaparecer, y el negocio de Telefónica y Telecom se derivará hacia sus dos nuevas empresas de datos), y un 21,7%, en tanto, aseguró que emigrará en el futuro próximo.
La concentración de este mercado, como ocurre en otros campos, tiene sus bemoles. Y grande no siempre quiere decir mejor. Frente a esta realidad amenazante, los pequeños despliegan su armamento en otro nivel, en donde aún tienen resto para dar batalla. No pueden competir en el mercado corporativo, pero son ideales para los clientes hogareños que tienen necesidades puntuales y, si los servicios de acceso full a la Red se combinan con otros como un BBS (Bulletin Board System) o alojamiento de páginas personales (que se conoce como Web hosting), la ecuación da positivo y los usuarios los prefieren por sobre los megaproviders recién nacidos bajo el ala de multinacionales y corporaciones varias.
Cuestión de imagen
Una de las demandas puntuales de los usuarios en la audiencia pública organizada por la Secretaría de Comunicaciones en agosto último fue el escaso ancho de banda, y los disparos apuntaron directamente a Telintar. La empresa, que ostenta el monopolio de la salida internacional, se dio por aludida: aumentó su ancho de banda en 34 Megabits por segundo (suma ahora 55 Mbps) y lanzó el programa PowerRed, un servicio que algunos providers pueden contratar para tener más ancho de banda internacional utilizable durante un 5% del tiempo, para absorber los picos de tráfico del día.
Asentado este reclamo, los dardos se dirigieron luego directamente a los proveedores, tal como se deduce de la primera encuesta nacional de Internet, cuyos resultados se dieron a conocer hace un año (ya está procesada la segunda). Aunque el estudio de la Secom fue cuestionado por su metodología y su alcance, permite obtener una idea aproximada de lo qué esperan los clientes de las empresas a las que les pagan un abono mensual para tener vía libre a la Web. Entre casi 1600 encuestados, 505 destacaron la confiabilidad del provider como el elemento más importante en la prestación del servicio.
El costo del ISP ocupó el tercer lugar entre los principales factores problemáticos de la Red, precedido por la velocidad y el costo telefónico, y muy por encima de las condiciones de seguridad o la escasez de contenidos en español. Más del 40% de los actuales usuarios consideró que la tarifa de su proveedor era "muy cara" y el 22,46% opinó que era "cara", con lo que suma más del 62% el número de abonados desconformes en este sentido.
Aunque a los usuarios no les resulte suficiente, la llegada de la tarifa plana constituyó una verdadera revolución comercial. Hoy, la mayoría de los proveedores la ofrece, aunque, de nuevo, el uso masivo de esta modalidad de servicio puede en algunos casos atentar contra la calidad.
Asimismo, la llegada de los proveedores mayores, con tarifas muy competitivas, ha obligado a otros a rebajar las suyas: durante el relevamiento realizado por La Nación para confeccionar el cuadro de datos de estas páginas, muchas de las empresas del sector manifestaron que entre junio y agosto habían modificado los precios de sus abonos.
La evolución y la competencia no se refleja aún de igual modo en el soporte que los ISP ofrecen. Quienes usan Internet se quejan porque sus conflictos técnicos fuera del horario de oficina muchas veces quedan sin resolver, y La Nacion experimentó algo similar durante la semana última, en el momento de consultar a los proveedores. Señal de fax, contestadores automáticos o teléfonos sonando sin más fueron la respuesta de muchos servicios al usuario supuestamente disponibles hasta la madrugada o incluso a tiempo completo.
Los providers alegan que los costos de las tarifas no les dan margen para invertir en el servicio, lo mismo que para ofrecer instalación a domicilio, un privilegio que unos pocos pueden mantener sin cargo extra. De todos modos, en esta franja comienza a verse un esfuerzo incipiente para mejorar las condiciones de la prestación, mientras se perfila una nueva modalidad de servicio, con empresas que constituyen una instancia intermedia entre los megaproveedores y los pequeños emprendimientos, como la flamante Soho, que ofrece soporte adicional por el mismo precio del abono, o Sinectis, que imparte cursos sin cargo.
Los emprendimientos de tono académico y científico, como RedUBA, Retina y Redcyt, que comenzaron a tomar forma mucho antes del nacimiento comercial de Internet, ven frente a sí un horizonte aún más incierto. Siguen subsistiendo, sí, pero gracias a la buena voluntad de sus miembros, el aporte de terceros o la paciencia de sus usuarios. Sus abonados -docentes y científicos en su mayoría- lo agradecen: aunque las tarifas de los ISP se redujeron en forma, todavía el acceso a Internet no es para todos los bolsillos.
Consideraciones para una evaluación
Entre los muchos parámetros posibles para confeccionar el cuadro que sigue, se eligieron los siguientes: tarifa, soporte a módem de 56 Kbps, acceso con el sistema 0610 de rebaja telefónica, horario del soporte técnico y cantidad de usuarios por módem. Algunas consideraciones al respecto:
- Conectarse con el 0610 permite reducir sensiblemente los costos telefónicos. Con muchos providers, sin embargo, el servicio aún tiene fallas; además, la congestión se nota aún más en líneas con prefijo 0610, y a las horas pico puede dar siempre ocupado.
- Contar con un módem de hasta 56 Kbps no garantiza que ésta sea la velocidad real a la que se surca la Red. Hace falta que los equipos del provider soporten tecnología del mismo tipo que la del usuario, e incluso así el estado de los vínculos suele atentar contra el desempeño óptimo. El dilema entre las normas K56Flex (de Rockwell) y X2 (de 3Com y USRobotics) por suerte ha sido salvado, y el estándar V.90 homologado en febrero último por la ITU (International Telecommunications Union) llegó para solucionarle un problema al usuario. Pero todo esto es muy nuevo y los ISP que aseguraron estar actualizando sus equipos para soportar 56 Kbps por estos días figuran en el listado como que no tienen el servicio, puesto que éste no estaba efectivamente en marcha al cierre de la presente edición.
- La proporción de usuarios por módem instalado está lejos de ser científica. Es aproximada, varía según los horarios y no siempre refleja la calidad del servicio. También es cierto que los ISP no siempre revelan los datos reales -o los callan por completo-, pues consideran que esta información es confidencial y el secreto les da ventaja sobre sus pares, lo mismo que ocurre con el ancho de banda que cada uno tiene contratado con Telintar para la salida internacional. De todos modos, sigue siendo la medida más adecuada posible para un relevamiento de las características del que aquí se presenta.
- Las empresas de televisión por cable Fibertel y Multicanal, y la desaparecida VCC también se han convertido en prestadores de acceso dial-up, al mismo tiempo que se ofrecen como únicos providers de cable módem; ellos dan prioridad a este servicio de acceso a alta velocidad por sobre el dial-up, porque les permite tener una ventaja comparativa y, a la larga, un mayor margen de ganancia. Aunque el precio de los abonos de cable módem se ha reducido en los últimos meses, la respuesta de los usuarios todavía es tibia.






