
E-Mail, el cartero que llegó por Internet
Con 27 años de vida, el correo electrónico modificó la forma en que se contacta un número cada vez mayor de personas en el mundo; según la Cámara Argentina de Bases de Datos, en nuestro país ya hay cerca de 400.000 cuentas de servicio postal virtual.
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Está en todos lados. En tarjetas personales, en propagandas de negocios, en folletos y, sobre todo, en las conversaciones, tanto laborales como entre amigos. Tener e-mail (correo electrónico) es algo que hoy parecería ser indispensable para estar comunicado con el resto del planeta: se calcula que por este medio se envían más de 15.000 millones de mensajes por año en Estados Unidos.
Semejante revolución epistolar responde a las características más salientes del e-mail: es rápido (los mensajes pueden cruzar el planeta en segundos), barato (en nuestro país, hay abonos mensuales por $ 5 más el costo de la línea) y fácil de usar. Y además es práctico: funciona como una casilla de correo, por lo que se puede mandar un mensaje a cualquier persona en el mundo sin tener que preocuparse de que esté frente a la computadora para recibirlo en ese momento.
Qué se necesita
Para poder hacer uso del e-mail debe tener un módem o cablemódem y una cuenta de correo electrónico. Hay dos opciones: una es contratar los servicios de un ISP ( Internet Service Provider , el proveedor del acceso a la Internet), a quien puede adquirir un abono de correo electrónico; no es necesario tener acceso a la Web u otros servicios de la Red. El suplemento Informática publicó el 3 de agosto último una lista de todos los proveedores locales.
La otra opción, si ya tiene acceso a Internet y quiere una cuenta alternativa, o si no tiene computadora y se conectará desde un cibercafé, son los OSP ( On-line Service Provider ), como Hotmail ( http://www.hotmail.com ), Usanet ( http://www.usanet.com ), Bigfoot ( http://www.bigfoot.com ), Yahoo! ( http://www.yahoo.com ) o Altavista ( http://www.altavista.com ), que proveen correo electrónico gratuito desde la Web (también hay otros que lo cobran).
Para estos últimos no es necesario poseer ningún programa (salvo un navegador); si planea ser usuario de correo fuera de línea ( off-line reader , en inglés, para no usar el teléfono todo el tiempo), tendrá que instalar un software especial. Suele ser provisto con el alquiler de la cuenta, pero usted también puede instalar y configurar otros.
Aplicaciones (o clientes , como se los llama en la jerga) de e-mail hay muchas: las más populares son el Internet Mail y el Outlook Express , de Microsoft ( http://www.microsoft.com ); el Eudora , de Qualcomm ( http://www.eudora.com ); el Netscape Messenger , que forma parte del Communicator ( http://www.netscape.com ), y el Pegasus Mail ( http://www.pmail.gen.nz ), un mailer gratuito desarrollado en la Universidad de Dunedin, en Nueva Zelanda.
Una vez instalado, hace falta configurarlo; básicamente, es menester decirle al cliente de e-mail dónde buscar el correo electrónico que le envíen y dónde mandar sus mensajes salientes.
El programa le va a pedir su dirección de correo, la del servidor SMTP ( Simple Mail Transfer Protocol ) y la de POP o IMAP ( Post Office Protocol e Internet Message Access Protocol , respectivamente; sets de instrucciones para que el servidor sirva de casilla de correo y guarde los mensajes hasta que usted los busque). Todos estos datos se los proporcionará el proveedor del servicio de acceso a Internet.
Las direcciones tienen que ser ortográficamente perfectas: una letra de más o de menos hará que su computadora busque mensajes en un servidor inexistente, y que el correo que le envían no llegue a destino. De hecho, se perderán luego de dar vueltas sin rumbo por el espacio virtual.
A escribirle a todos
El programa ya está instalado, y quiere avisarles a sus amigos que tiene su cuenta de e-mail. ¿Cómo hacerlo? Para enviar un mensaje a otra persona necesitará su dirección electrónica o, más precisamente, su dirección de correo electrónico, igual que con el correo tradicional.
En Internet, las direcciones de e-mail tienen esta estructura: informatica@lanacion.com.ar . Sin espacios en blanco, acentos o eñes.
El nombre que está antes de la arroba (el símbolo ) es el del destinatario final. Lo que sigue luego es el dominio, la dirección del server que recibirá o enviará el correo (la estafeta postal), con el nombre de la empresa o institución, su condición (en la jerga, extensión: .com por comercial, .org por organización, .gov por gubernamental, .mil por militar, .net por proveedor de servicios de Internet, .edu por educacional), y el país de origen: .ar para la Argentina. Para enviar su primer mail, debe seleccionar la función Nuevo mensaje , Componer nuevo mensaje , Mensaje nuevo o cualquier variante por el estilo.
Al hacerlo, se abrirá una ventana semejante a la de un editor de texto, sólo que tendrá además varios campos para llenar: Para o To (donde debe escribir la dirección de e-mail del destinatario); CC (copias carbónicas, por si quiere enviarle un mensaje a más de una persona al mismo tiempo); BCC , o CCO (copias carbónicas ocultas, Blind Carbon Copies , en inglés, para mandar una copia del mensaje a otra dirección sin que el primer destinatario lo sepa), y Asunto o Subject (una línea donde resumir el contenido del mensaje). La única realmente indispensable es la primera.
Los mailers más nuevos soportan tipos de letras, negritas y demás en su procesador de texto. Pero asegúrese de que quien va a recibir el mensaje también pueda leer tipos de letra y de formato, porque si no llegará un mensaje poblado de caracteres incomprensibles. Si quiere, puede configurar al programa para que agregue una firma al final de cada mensaje, para no tener que escribirla con cada e-mail saliente. Y no escriba en mayúsculas. En términos de la Red de redes, eso equivale a gritar.
Una vez que termine escribir el mensaje, haga clic en el botón de Enviar ( Send , en inglés). Según como haya configurado el programa, el mensaje quedará guardado en una bandeja de salida o será enviado de inmediato.
En general, es recomendable la primera opción, para reducir costos de conexión. Enviar un solo mensaje toma segundos; la telefónica cobra el pulso entero. Si manda varios mensajes a la vez, amortiza costos. En el caso de los servicios de correo en línea, los mensajes son enviados inmediatamente.
¿Responder o reenviar?
Cuando se conecta al proveedor, su computadora hace dos cosas: enviar el correo saliente y chequear la casilla de correo para ver si hay mensajes para usted; si es así, los baja a su computadora y se desconecta, para que pueda leerlos sin gastar en teléfono.
Una vez leídos los mensajes, tal vez quiera contestar: lo único que necesita hacer es elegir la opción Responder (o Reply ). Con esto el programa crea un nuevo mensaje, pone al remitente como destinatario y le agrega al Asunto el prefijo Re: (por Reply o Respuesta ). De manera predeterminada, la mayoría de los clientes de correo incluye el texto del mensaje al que se responde, marcando cada línea con el signo de mayor (>) u otro similar.
Sin embargo, usted verá que existen dos botones para responder los mensajes que recibe: Responder al autor y Responder a todos . ¿Cuál es la diferencia? La primera opción es para dar respuesta a un mensaje personal, enviado a usted específicamente. Si, por el contrario, el mensaje le llegó porque está suscripto a una lista de discusión (para más información sobre las listas de correo, puede consultar el suplemento Informática del 14 de diciembre último), con la segunda opción usted responderá a toda la lista.
Esta alternativa no tiene nada que ver con el Reenvío de mensaje ( Forward , en inglés), en que el mensaje recibido se envía a otro destinatario (por si quiere pasárselo a un amigo, un colega, etcétera). Los reenvíos muestran en el Asunto las siglas RV: o Fwd: .
Si manda un mensaje a más de un destinatario y no quiere usar las copias en carbónico, puede crear una lista o grupo de distribución. Así, en lugar de tipear las direcciones una por una cada vez que manda el mensaje, escribe el alias del grupo (un nombre con el que el programa lo identifica), y se ahorra muchísimo trabajo.
Pegando figuritas
El correo electrónico no es sólo para mandar texto. También se pueden enviar imágenes, videos, programas, planillas de cálculo y toda clase de documento creado con aplicaciones especiales. Se dice, en estos casos, que se adosa ( attach , en la jerga) un archivo al mensaje de e-mail.
Si quiere pasarle a un amigo las fotos de su recién nacido, o el último informe a su jefe, puede hacerlo por este medio. Una vez escrito el mensaje, sólo tiene que elegir la función Insertar o Adjuntar archivo , por lo general con el icono de un clip para papel. Aparecerá un cuadro de diálogo para seleccionar el archivo en cuestión.
Si llega a su casilla de correo un mensaje que además de texto tiene un icono significa que le han enviado un archivo adosado. Dependiendo del tamaño de dicho archivo insertado, le llevará más tiempo bajarlo de la Red.
Para ver el archivo adosado, haga doble clic sobre su icono. Pero cuidado: si es un programa (extensiones .EXE o .COM) o un archivo de Word (extensión .DOC), primero grábelo en el disco y pásele un antivirus. Las precauciones nunca están de más, y los .EXE, .COM y .DOC pueden contener y contagiar virus.
La posibilidad de mandar archivos por e-mail es relativamente reciente, y tiene que afrontar algunas limitaciones. La red de correo no está preparada para transmitir datos en código binario. Por eso, para enviar un archivo por e-mail es necesario transformarlo en ASCII, aunque ya se está trabajando para propalar el set de caracteres ISO-8859-1, más completo.
El estándar de codificación más difundido es el MIME ( Multipurpose Internet Mail Extension , extensión de correo multipropósito; hay otros, como el Uuencode o el BinHex , para las Macintosh), una especificación para transformar, por ejemplo, una imagen en texto, para que pueda ser transmitida junto con el correo y vuelta a armar por el cliente de correo del destinatario.
Sea como herramienta de trabajo o para beneficio personal, el mail modificó, en los últimos años, la noción de correo y de comunicación a distancia. Y tangencialmente, la manera en que nos relacionamos con el resto del mundo.
Un ingeniero inspirado
Ray Tomlinson, un ingeniero en sistemas que a fines de 1971 envió el primer mensaje electrónico, es el inventor del e-mail.
Tomlinson estaba trabajando en la Arpanet (precursora de la Internet) con un programa para dejarles mensajes a los operarios de los turnos siguientes al suyo. Casi como una adición sin importancia, lo unió a otra aplicación usado para intercambiar archivos entre las computadoras de la red, y lo probó mandando mensajes a todos los usuarios, avisándoles de la implementación. Así nació el e-mail.
También fue el responsable del uso de la en el correo. En inglés, la arroba no es una medida de peso, como en el mundo hispano: se lee at , es decir, en tal lugar . Tomlinson la había estado usando para anotar la ubicación de los usuarios que no estaban en su mismo nodo (grupo de trabajo en la red de computadoras).






