El hombre que inventó el e-mail

A fines de 1971, el ingeniero Ray Tomlinson unió dos conceptos, la mensajería digital y la interconexión de computadoras, y creó una revolución en las comunicaciones
A fines de 1971, el ingeniero Ray Tomlinson unió dos conceptos, la mensajería digital y la interconexión de computadoras, y creó una revolución en las comunicaciones
Ricardo Sametband
(0)
23 de enero de 2002  

"En su momento parecía una buena idea. Estábamos viendo qué usos podía tener Arpanet, la red precursora de Internet. Ya teníamos casillas de mensajes, pero en cada computadora. Se me ocurrió entonces que podía escribir un programa para mandar mensajes a los usuarios de otras computadoras", dice Ray Tomlinson, con su característica humildad, sobre el nacimiento del e-mail.

La mensajería electrónica entre computadoras nació en el otoño boreal de 1971, aunque su inventor no recuerda la fecha exacta. Tampoco el texto del primer e-mail de la historia, aunque supone que debe haber sido algo similar a QWERTIOP , o cualquier otra secuencia de teclas que el azar haya dispuesto.

LA NACION lo contactó vía correo electrónico (como no podía ser de otra manera) para saber qué piensa del e-mail hoy.

"Primero que nada, el e-mail no existió con ese nombre hasta varios años después. En los primeros tiempos, los usuarios simplemente nos mandábamos mensajes . No sé quién acuñó el nuevo nombre. Y ya que estamos -aclara Tomlinson-, yo prefiero la denominación email a e-mail . Ya es tiempo de sacar el guión. Después de todo, hace 30 años que está con nosotros."

Tomlinson dice no haber ganado ningún dinero extra por su creación. Recibe unos 150 mensajes al día, pero nunca supuso que el e-mail fuera a ser tan popular.

"Pensé que sería muy usado en las computadoras conectadas a una red, nada más. Era una aplicación que no requería muchos recursos del equipo, y eso era algo bueno. Lo que no pude predecir fue el crecimiento de la industria de la computación. Hace 30 años había apenas unos cientos de usuarios en un par de docenas de computadoras interconectadas. Los equipos y las conexiones entre sí eran muy caras", explica.

Ray Tomlinson llevaba unos 5 años trabajando en la empresa Bolt Beranek and Newman (mejor conocida como BBN) cuando inventó el e-mail. Antes, se había graduado de ingeniero en el MIT.

"Siempre me fascinó la manera en que funcionan las cosas -recuerda-. Cuando era adolescente, solía desarmar relojes, radios y otras cosas, para tratar de entender cómo funcionaban (o por qué ya no lo hacían). Odiaba no saber cómo funcionaba algo. Entonces, cuando tuve que elegir una carrera, la ingeniería me pareció algo natural."

La primera red

Bolt Beranek and Newman era la empresa contratada en 1969 por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para ayudar a construir Arpanet, una red que conectaría computadoras de cuatro universidades.

BBN sería la encargada de construir los IMP ( Interface Message Processor , procesador de mensajes de interfaz, en inglés), que actuarían como puerta de entrada a cada uno de los cuatro nodos originales de la red. Los equipos contaban con 12 K de memoria, una enormidad en ese momento.

El trabajo en BBN estaba supervisado por Bob Kahn, que sentó las bases de la arquitectura de la red cuando en 1974 publicó, junto con Vinton Cerf, las especificaciones del TCP, el programa de control de transmisión de datos en Internet. Cerf había trabajado en una versión primitiva del protocolo cuatro años antes.

Durante 1970 y 1971, la Arpanet creció hasta tener 15 nodos, con 23 computadoras conectadas. Tenía un relativo éxito, y todos trataban de buscarle el máximo provecho, y de encontrarle nuevos usos.

Entre ellos estaba Tomlinson. El ingeniero, de 30 años, había escrito un programa experimental de transmisión de archivos llamado CPYNET , y un sistema de mensajería llamado SNDMSG , ya populares en la Arpanet.

La posibilidad de enviar un mensaje digital a otros usuarios de la misma computadora existía desde la década anterior. Había pocas máquinas ( mainframes , en rigor, equipos del tamaño de una heladera grande), y los científicos se turnaban para usarlas. Si se tenían que pasar información, se dejaban mensajes en un archivo de texto, en la misma máquina.

200 líneas de código

Tomlinson estaba trabajando en las computadoras PDP-10 de Digital, desarrollando el sistema de tiempo compartido TENEX (para que varios usuarios pudieran compartir la máquina), y había escrito el SNDMSG para esos equipos.

Las casillas de correo eran archivos de texto con un atributo particular: sólo un usuario podía editarlos. El resto podía agregar texto al archivo, pero no verlo.

"Se me ocurrió que el SNDMSG y el CPYNET se podían complementar -recuerda Tomlinson-. Podía usarlos para mandar mensajes entre computadoras. Para eso necesitaba la red, claro. Si no hubiera existido Arpanet, no hubiera habido e-mail."

Así fue que incorporó uno en el otro (lo que implicó escribir unas 200 líneas de código, según Tomlinson), para que todos los usuarios pudieran agregar texto al archivo-casilla de cualquier miembro de la Arpanet.

En ese momento eligió también la arroba (@) como símbolo para separar el nombre del usuario de la computadora en que tenía su casilla de e-mail. La arroba en español es una medida de peso, pero en inglés significa at (en tal lugar).

Una dirección usuario@computadora.com se lee, en inglés, tal usuario en tal computadora . Además, la arroba era un símbolo poco usado en ese entonces, y en la teletipo de Tomlinson estaba a la izquierda del teclado, entre una fila de signos de puntuación, así que era una tecla difícil de confundir.

"Fue una decisión que no me tomó más de 40 segundos -confió Tomlinson este mes a la revista Darwin-. Fue una cuestión de dos ideas que se juntaron lo suficiente."

El ignoto primer e-mail salió de una de las Digital PDP-10 del nodo de Cambridge, Massachusetts, y arribó a otra computadora... que estaba justo al lado. La única conexión física que tenían era la red, y su disposición era ideal para comprobar que el sistema funcionaba de manera correcta.

Una vez que le dio los ajustes finales al programa (en secreto, porque temía que su jefe lo considerara una pérdida de tiempo) envió un mensaje a todos los usuarios de la red, explicando el funcionamiento de la nueva herramienta.

Con ese mensaje, y la posibilidad de enviarlo a cualquiera, Tomlinson también le abrió la puerta, sin querelo, al spam (publicidad no solicitada que llega por correo electrónico). "Lo detesto. Es un robo a los recursos del destinatario, y debería ser tratado como tal. Si tuviera la opción de reinventar el e-mail, le incorporaría alguna opción anti-spam desde el principio. Hacerlo ahora sería demasiado difícil", admite.

El preferido de la Red

El sistema se transformó en un éxito instantáneo, apoyado sobre todo por Larry Roberts, el director de Darpa (la agencia que controlaba la red), que lo adoptó como la manera preferida en que sus colegas debían comunicarse con él.

Fue la primera killer application de la red; así se llama en la jerga a la aplicación que le da a una tecnología una utilidad clara para los usuarios; en este caso, Arpanet, la predecesora de Internet.

En marzo de 1972, Tomlinson dio a conocer la segunda versión del software, que ahora era compatible con todas las computadoras de la Arpanet. En julio de ese año, Roberts escribió el primer cliente de correo electrónico, llamado RD : permitía listar los mensajes en una casilla, leerlos selectivamente, guardarlos como archivo independiente, responderlos y reenviarlos. Todo en pantallas basadas en caracteres, claro; faltaban veinte años para la llegada de Windows.

Para 1973, el 75% del tráfico de la Red correspondía al e-mail. Gracias a su éxito comenzaron a aparecer otras redes: la del Departamento de Energía de los Estados Unidos, la de la NASA y las de otras agencias gubernamentales.

El e-mail también dio pie a la gigantesca red de mensajería Usenet, creada en 1979 por Tom Truscott, Jim Ellis y Steve Bellovin.

El 12 de abril de ese año, Kevin MacKenzie envió un mensaje a MsgGroup, la primera lista de discusión de la Arpanet, con una sugerencia para agregarle un poco de emoción a los archivos de texto usando signos de puntuación.

Así nacieron los emoticones, combinaciones de caracteres normales de texto que expresan emociones. Por ejemplo, la sonrisa se representa con el dos puntos y un paréntesis de cerrar :)

El futuro del e-mail

Tomlinson lleva 34 años trabajando en BBN (empresa que ahora pertenece a Verizon). Además de inventar el e-mail, fue uno de los encargados de implementar diversos protocolos de red, incluyendo el TCP/IP para Arpanet en 1974.

También trabajó en sistemas de computación de tiempo compartido e informática distribuida (un conjunto de máquinas trabajando sobre una misma aplicación). "BBN siempre fue una empresa especializada en resolver problemas complejos -dice Tomlinson-, y encuentro eso un desafío y, a la vez, una recompensa."

-Usted, junto con Vinton Cerf, Bob Kahn y otros pocos, crearon las bases de Internet en poco más de un lustro (de 1969 a 1975), una época que muchos consideran como el momento de mayor creatividad en la Red. ¿Cree que esto es así?

-A partir de los primeros inventos, la creatividad tomó una forma diferente. Cuando no hay nada, cualquier cosa es novedosa, y enseguida se destaca. Más tarde, mucha de esa creatividad se aplica a extensiones de ideas que ya están presentes. Estos agregados pueden ser igual de innovadores que las ideas originales, pero son mucho más difíciles de detectar.

-¿Qué es lo que nos espera en el mundo del e-mail para los próximos 10 años?

-En un futuro próximo, el correo electrónico será usado para firmar documentos legales, y será una parte importante en las transacciones financieras y de otro tipo. Habrá mejoras en la privacidad y la seguridad de la información contenida en un mensaje. Habrá un mayor uso de mensajes multimedia (para eso necesitaremos gran ancho de banda). Y existirá, eventualmente, el e-mail interplanetario.

-Tal como está ahora, el e-mail es una herramienta casi perfecta. ¿Cómo lo afectarán las nuevas tecnologías que permiten a la gente estar en línea todo el tiempo?

-Espero ver una transición fluida entre el e-mail y los llamados mensajeros instantáneos. Esto es, una conversación podría comenzar con un e-mail, pero las respuestas podrían volver como mensajes instantáneos cuando el remitente está accesible. Y las respuestas podrían volver a ser e-mail si el interlocutor no está en línea.

-¿En qué está trabajando en este momento?

-Estoy aplicado al desarrollo de aplicaciones distribuidas basadas en agentes. Es decir, aplicaciones que corren en muchas computadoras en todo el mundo, usando los llamados agentes, que son software relativamente autónomos, que participan en la solución de un problema. Un agente se especializa, típicamente, en resolver un tipo particular de problema y utiliza a otros agentes para resolver las cuestiones que no puede manejar.

El correo electrónico entre redes es usado hoy por millones de personas en todo el mundo. Fue la herramienta que apuntaló, definitivamente, el uso de las computadoras para comunicarse con interlocutores remotos, y cambió la manera en que el mundo entero se comunica día a día.

Por eso, muchos analistas comparan a Tomlinson con Alexander Graham Bell, el inventor del teléfono. "No, no me siento así. No creo que vaya a haber compañías de teléfono con mi nombre."

Nada para el inventor

  • Tres años después de su invención, el 75% del tráfico de toda la Red se lo llevaba el correo electrónico.
  • "El spam es un robo a los recursos del usuario. Si pudiera reinventar el e-mail, le agregaría una función anti-spam", dice.
  • Tomlinson nunca recibió dinero extra por su creación. Después de 30 años, sigue trabajando en la misma compañía.
  • MÁS leídas ahora

    Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

    Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.