Filmar el parto
Ya es una práctica que se extiende a Internet; pese a diversas posturas enfrentadas, se busca brindar consejos y compartir la experiencia con otras madres
1 minuto de lectura'
Para su octavo mes de embarazo, Rebecca Sloan, una bióloga de 35 años que vivía en Mountain View, California, había leído los libros acerca de cómo sería, tomado clases de parto, se conectó con chats para madres, y aún no tenía idea de lo que le esperaba. Por lo que, al igual que incontables futuras mamás antes que ella, Sloan ingresó "parto" en el motor de búsqueda de YouTube. Aparecieron miles de videos, mostrando de todo, desde mujeres dando a luz bajo hipnosis, pasando por cesáreas, hasta partos en bañaderas.
"Solo quería ver cómo era el asunto" dijo Sloan. Y así fue, gracias a mujeres como Sarah Griffith , de 32 años del área de Atlanta quien, cuando dio a luz a su hijo Bastian, invitó a sus amigos más cercanos a estar con ella. Uno de ellos operó la cámara capturando las contracciones y retorcimientos de Griffith , la coronilla de la cabeza del bebé saliendo y su primer llanto. Luego, Griffith colocó una hora de grabación en YouTube en nueve entregas, que desde entonces han sido vistas más de tres millones de veces. "El parto es hermoso y yo no soy una persona que le preocupe la privacidad", dijo Griffith.
Las mamás y los papás directores de cine como Griffith piensan en sus películas hogareñas como una manera de desmitificar el parto mostrando a otras mujeres - y sus maridos de rodillas temblequeantes - imágenes cándidas que podrían no ver de otro modo hasta que comiencen sus contracciones. Si YouTube puede ilustrar como resolver un Cubo de Rubik, abrir una cerradura con una ganzúa y cocinar un huevo, quizás también puede demostrar cómo guiar un parto. Recientemente, una pareja británica se convirtió en pasto de los tabloides sensacionalistas luego de que la mujer diera a luz asistida solo por su marido, usando un video de YouTube de un parto como tutorial.
Inevitablemente la mayoría de los videos de partos son gráficos, cuestionando no solo las normas de YouTube sino también las convenciones sociales respecto de lo que es apropiado.
"La desnudez en general está prohibida en YouTube", dijo Victoria Grand, la jefa de política del sitio. "Pero hacemos excepciones con videos que son educativos, documentales o científicos". Los empleados de YouTube regularmente revisan los videos gráficos y, según el contenido, pueden decidir dejar un video, restringir el acceso a personas mayores de 18 años o quitar el video. Los videos médicos explícitos se cuentan entre las excepciones, permitiendo a ciber-pacientes y otras personas de más de 18 años ver videos de colonoscopías, apendicetomías y cirugía a corazón abierto. La mayoría de los videos de partos están restringidos para menores de edad.
Al principio Sloan dice que sintió timidez de ver. Recuerda un video de una pareja que hablaba holandés o alemán en el que el hombre abrazaba a la mujer suavemente desde atrás mientras ella, en cuclillas, se mecía. Pronto Sloan estaba llorando. "realmente era emocionante" dijo. "Los videos no son sensacionalistas, en general no están editados y la gente no gana plata con sus videos. Por lo que el propósito parece muy genuino".
Es natural que la gente se loguee a YouTube para ver partos dijo Eugene Declercq, un profesor de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston. "Hace ciento cincuenta años las mujeres veían partos regularmente, veían a sus hermanas o vecinas dar a luz" dijo, agregando que no fue hasta fines del siglo XIX que el parto se mudó del living y el dormitorio a los hospitales. "Pero ahora, con YouTube, hemos dado una vuelta completa y las mujeres tienen esta oportunidad para ver partos nuevamente".
Todos los días Griffith ingresa en YouTube para responder comentarios y preguntas que hacen los que ven sus videos del nacimiento de Bastian. Dice que su sección de comentarios se puede dividir del siguiente modo: futuras mamás aprehensivas y excitadas; unos pocos comentarios demasiado obscenos que ella se niega a publicar y, finalmente, comentarios de aquellos que Griffith llama "tipos repetitivos". "Siempre dicen cosas como: Qué suerte que no soy una mujer ".
Cuesta ver la grabación de Griffith. Bastian pesó casi 5 kilos al nacer y ella no editó todas esas tomas de primer plano, los gritos, los gruñidos y las malas palabras. "No busco asustar a nadie", dijo. "Pero si una mujer está embarazado y todavía no se metió en la cabeza el hecho de que hay dolor, entonces es hora de que lo haga".
La naturaleza gráfica de videos de parto púbicos los hace polémicos. En un foro online conducido por la revista Parenting, un usuario recientemente presentó una pregunta: "Debate de Madres: Videos de Partos en YouTube. ¿Qué Piensan, buenísimo o groserísimo?" Las respuestas se dividen entre que es grosero ("Lo que yo me pregunto es por qué esta gente siente la necesidad de ponerlo en Internet") y los que dicen que es muy bueno ("Creo que es muy bueno que las mamás vean todas las maneras diferentes y reales en que las mujeres dan a luz").
Se han estado pasando videos en clases de parto desde la década de 1970. Pero esos videos tienden a estar muy editados y pueden ser antiguos, dice Jeanette Schwartz, presidente de la Asociación Internacional de Educación en el Parto, que certifica los instructores de parto. Los videos de YouTube podrían cambiar la manera en que se dan las clases, dice Schwartz: "Esto crea una oportunidad maravillosa de mostrar la vida real en videos cándidos en un aula".
La mayoría de los videos de parto en YouTube muestran nacimientos en casas, grabados en livings, dormitorios o bañaderas. En Estados Unidos muchos hospitales y médicos prohíben a las pacientes grabar partos por problemas legales, por lo que hay pocos videos de partos en hospitales en YouTube.
Los miles de videos de partos online, los chats de mamás locuaces, y los interminables blogs de embarazo están cambiando la dinámica entre las mujeres embarazadas y los profesionales médicos que las atienden.
"Cuanta más información una tiene, cuantas más fuentes hay, tanto mejor informada está y tanto mejores son las preguntas que una hace", dijo Eileen Ehudin Beard, asesora de la Asociación Estadounidense de Parteras que cuenta con 6500 miembros. Pero los videos de partos complicados o difíciles podrían ser perjudiciales, dijo Beard, especialmente si hacen que las mujeres tengan más temor de dar a luz.
Providence Hogan insiste en que no es el "tipo de persona que usa YouTube". Aún así, Hogan, de 42 años, que es dueña de un spa de día en Brooklyn, ha estado pasando muchas horas viendo videos de parto, preparándose para la llegada de su segundo hijo en agosto. Si el parto de Hogan resulta como está planeado (en casa, en una bañera para parto), piensa tener presente a su hija de 7 años, Sofía. Luego de analizar videos en YouTube y otro sitio, birthvideos.tk , Hogan comenzó a mostrar a Sofía los menos gráficos.
"Al principio decía cosas como: Eso es raro, eso es feo " comentó Hogan de las respuestas de su hija. "Ahora dice: ¡Ay, qué lindo bebé! "
"Me pareció una buena ayuda ver esos videos" dijo Sloan. "Y estoy tan agradecida a las familias que los comparten que quisiera retribuirles el favor".
© NYT Traducción de Gabriel Zadunaisky








