
El premio Nobel dejará de comandar la división de IA de la compañía para tomar un rol más estratégico
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Google sacudió su liderazgo en inteligencia artificial el miércoles, al retirar a Demis Hassabis, director del laboratorio Google DeepMind y ganador del Premio Nobel, de su rol operativo para convertirlo en presidente del laboratorio y científico jefe de la empresa matriz de Google, Alphabet.
El nuevo puesto del Dr. Hassabis se anunció minutos después de que Jeff Dean, otro investigador clave en IA, dijera que dejaba la compañía para crear una start-up junto a otros tres investigadores sénior de Google.
Los cambios en la cúpula del liderazgo de IA de Google representan un cambio de gestión drástico en un momento en que crecen las preocupaciones sobre el gasto de la industria tecnológica en IA. También plantean interrogantes sobre la confianza de Google en su propio trabajo en esta tecnología.
A pesar de que Google, bajo el liderazgo de investigación de Dean, creó algunas de las tecnologías clave que sustentan la IA actual, la tomó desprevenida la presentación del chat de OpenAI, ChatGPT, a finales de 2022, lo que desencadenó el boom de la IA.
Desde entonces, Google ha reorganizado la empresa e incluso ha rediseñado la página principal de su buscador en torno a la IA. En 2023 fusionó sus dos laboratorios de IA, Google Brain (con sede en Silicon Valley) y DeepMind (en Londres), en un solo grupo bajo el liderazgo de Hassabis. Y en los últimos años, Sergey Brin, cofundador de Google, asumió un rol cada vez más activo en el trabajo de IA de la compañía.
Sin embargo, según algunas mediciones, ha continuado a la zaga de OpenAI y de su rival Anthropic. Se esperaba que Google lanzara un nuevo modelo insignia de IA, Gemini 3.5 Pro, en junio, pero ese lanzamiento se retrasó.
Para algunos veteranos de Silicon Valley, la salida de Dean marcó un punto de inflexión significativo para la compañía y una señal de que Google podría continuar perdiendo talento. Las acciones de Google cayeron cerca de un 4 por ciento el miércoles por la tarde, tras el anuncio de Dean.
Jeremy Nixon, exinvestigador de Google Brain que ahora dirige una start-up llamada Infinity Artificial Intelligence Institute, dijo que la decisión de Dean de dejar la compañía era “casi inimaginable”.
“Este podría ser el primer momento real de crisis para una empresa que ha sido un pilar firme durante mucho tiempo”, afirmó. “¿Está la empresa de Jeff Dean a punto de contratar a la mitad de la investigación de Google —la mitad buena de la investigación de Google—? Esta es una pregunta muy importante. Google pierde talento como ninguna otra”.
Google lanzó varios modelos de IA más pequeños en julio, incluido uno centrado en la ciberseguridad. Ese modelo tuvo un buen desempeño en pruebas de referencia (benchmarks) como tareas de programación y finanzas, según las clasificaciones de IA, pero no superó a los modelos de la competencia.
Aun así, al igual que otras grandes empresas tecnológicas, Google sigue gastando agresivamente en IA. El mes pasado, la compañía estimó que el gasto en centros de datos y otros trabajos de IA alcanzaría entre US$195.000 millones y US$205.000 millones este año, más del doble de los US$85.000 millones del año pasado y por encima de una proyección anterior de US$190.000 millones.
“He decidido que ahora es el momento adecuado para traspasar mis responsabilidades operativas del día a día”, escribió Hassabis, para poder “centrarme en el panorama general y ayudar a influir en lo que está por venir en la medida de mis posibilidades”.
Google dijo que Hassabis también dedicaría más tiempo a Isomorphic Labs, un proyecto destinado a descubrir nuevos fármacos mediante IA. Se incorporó a la empresa en 2014 tras la adquisición de DeepMind y ganó el Premio Nobel en 2024 por utilizar la IA para la investigación científica.
La supervisión de las operaciones diarias de DeepMind que realizaba Hassabis será asumida por Koray Kavukcuoglu, según informó Google.
El Dr. Kavukcuoglu, un investigador de origen turco que estudió con el pionero de la IA Yann LeCun en la Universidad de Nueva York, fue uno de los primeros investigadores que Hassabis contrató en DeepMind y era el director de tecnología del laboratorio combinado. En 2013, antes de que Google adquiriera DeepMind, Kavukcuoglu formó parte de un equipo que creó una tecnología de IA revolucionaria llamada DQN, capaz de aprender a jugar a videojuegos clásicos como Space Invaders, Pong y Breakout. Fue un paso hacia los “agentes de IA” que ahora aprenden a utilizar programas de correo electrónico, calendarios y otro software informático.
Más tarde supervisó las complejas plataformas de software que DeepMind utilizaba para construir y operar sus múltiples tecnologías de IA. Al igual que Hassabis, pasó gran parte de su carrera trabajando como científico, no como ejecutivo de una gran organización.
El año pasado, Kavukcuoglu se trasladó de Londres a la sede central de Google en Mountain View, California, y comenzó a responder tanto ante Hassabis como ante Sundar Pichai, el director ejecutivo de Google. Se le asignó la tarea de encontrar formas de incorporar los modelos de IA más recientes de Google en todo su portafolio de productos.
Pichai escribió en un correo electrónico enviado a toda la empresa para anunciar el nuevo rol de Hassabis que ambos “llevaban tiempo discutiendo un puesto que le permitiera centrar toda su atención en dar forma activamente al futuro” de la IA. “Es un trabajo de vital importancia para Alphabet y para la humanidad, y no me imagino a una persona mejor que Demis para hacerlo”, afirmó Pichai.
Hassabis se ha posicionado recientemente como un líder de opinión en políticas de IA, redactando una propuesta para la gobernanza de las empresas de IA y presentándola a los líderes del Capitolio. En junio asistió a la cumbre del G7 y debatió el futuro de la IA con líderes mundiales. Su intención es centrarse más en esos esfuerzos, según indicó en otro correo electrónico dirigido a la plantilla.
Con el paso al lado de Hassabis en la dirección diaria, a algunos empleados de DeepMind les preocupaba que el laboratorio —que ha mantenido cierta autonomía dentro de Google— estuviera perdiendo parte de su independencia, según tres empleados que hablaron bajo condición de anonimato.
Hassabis y Dean han sido considerados referentes morales dentro de Google. Dean, en particular, expresó su preocupación por los contratos militares de la compañía. A los investigadores de DeepMind les preocupa ahora que los cambios signifiquen que su trabajo se comercialice cada vez más y tenga menos límites éticos, señalaron las tres fuentes.
Dean es uno de los empleados más importantes de la historia de Google. Como empleado número 30 de la empresa, desempeñó un papel clave en la creación de la red informática mundial que alimenta su negocio de búsquedas y fue uno de los primeros líderes de la compañía en la investigación de IA.
Su perfil dentro de Google pareció perder peso en los últimos años a medida que otros ejecutivos, incluidos Hassabis y Brin, afianzaban su control sobre la apuesta total de Google por la IA. Sin embargo, Dean siguió siendo uno de los ingenieros clave en la creación de las tecnologías más importantes de la empresa.
Entre los otros tres destacados investigadores de IA que dejaron Google para trabajar con Dean se encuentra Oriol Vinyals, quien estuvo entre los líderes de los esfuerzos de Google para desarrollar una IA capaz de competir con rivales como Anthropic y OpenAI.
Estas salidas forman parte de un éxodo más amplio de talento de IA de la compañía en los últimos meses. Muchos de estos investigadores se han ido para fundar nuevas empresas de I.A. Hace menos de dos meses, Noam Shazeer, quien supervisó el diseño de la tecnología Gemini de Google junto con Dean y Vinyals, dejó la empresa para unirse a OpenAI.



