
Kodak, el pionero de la fotografía, se declaró en bancarrota
La firma se acogió al Capítulo 11 al Tribunal de Quiebras para el Distrito Sur de Nueva York, al no poder vender sus 1.100 patentes de imagen digital
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Eastman Kodak, la emblemática empresa que inventó la cámara fotográfica de mano y ayudó a traer al mundo las primeras imágenes de la Luna, se declaró hoy en quiebra voluntaria y solicitó la protección federal al amparo de acreedores a fin de consolidar su liquidez y mantenerse a flote.

La firma y sus filiales estadounidenses solicitaron la reorganización en bancarrota bajo el Capítulo 11 al Tribunal de Quiebras para el Distrito Sur de Nueva York. La presentación, por supuesto, no alcanza a las filiales fuera de Estados Unidos.
La medida fue adoptada al no encontrar un comprador para sus 1.100 patentes de imagen digital. Kodak había anunciado en noviembre que podría quedarse sin dinero en un año si no conseguía vender las patentes, con las que esperaba obtener unos cuantos miles de millones de dólares.
Kodak informó que obtuvo un crédito de US$ 950 millones del Citigroup Inc. y que espera poder continuar sus operaciones y afrontar los pagos de salario a sus 17.000 empleados, durante el proceso de reorganización por bancarrota.
La firma con sede en Rochester, Nueva York, acorralada por la competencia extranjera y la revolución digital, invirtió grandes sumas en nuevas líneas de impresores que, al aparecer, están a punto de producir beneficios.
El director general, Antonio Pérez, señaló en comunicado oficial que "la solicitud de protección por bancarrota es un paso necesario y una medida acertada para el futuro de Kodak''.
Dominic DiNapoli, vicepresidente de FTI Consulting, será el encargado de presidir la reestructuración que Kodak espera completar en 2013.
En sus páginas de internet, Kodak aseguró a sus clientes que casi 1.000 millones de dólares de financiación crediticia con garantía real serán suficientes para pagar en su totalidad a los abastecedores y otras empresas por sus bienes y servicios a partir de la reorganización.
La caída de un símbolo
Kodak una vez dominó su industria y su película llegó a ser objeto de una popular canción de Paul Simon, pero no logró adaptarse a las tecnologías más modernas, como la cámara digital " class="com-link break-word" data-mrf-recirculation="n_link_parrafo" rel="nofollow"> cámara digital , un producto que, irónicamente, la propia empresa inventó.

Su caída golpeó a la vieja zona industrial de la ciudad de Rochester, en el estado Nueva York, donde de los 60.000 puestos de trabajo que supo generar durante su apogeo pasó a sólo tener 7.000 puestos de trabajo.
El valor de mercado de Kodak, en tanto, cayó por debajo de los 150 millones de dólares, bien lejos de los US$ 31.000 millones que supo tener 15 años atrás.
En los últimos años, su presidente ejecutivo, Antonio Pérez, había dirigido el enfoque de la firma de Kodak hacia las impresoras comerciales.
Sin embargo, ni logró aumentar sus ganancias, que venían declinando desde 2007, ni detener la fuga de efectivo que dificultó el pago de pensiones y otros beneficios para sus trabajadores y pensionados.
En los últimos cinco años, Kodak había apelado a los grandes litigios de patentes contra rivales tales como Apple Inc., Research in Motion Ltd. y la taiwanesa HTC Corp, como un medio para tratar de generar ingresos.






