
La Web, siempre lista para discutir
Las populares listas de distribución, o mailing list , permiten enviar e-mail entre muchos usuarios
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El e-mail es útil para comunicarse con la gente, todos lo sabemos, pero su uso a veces trae algunas molestias, sobre todo cuando involucra a varios interlocutores. Organizar un partido de fútbol con el correo electrónico es cómodo hasta que alguien se confunde y en vez de responder a todos (a todos los jugadores), le responde sólo a un remitente, y la comunicación se vuelve caótica.
Para evitar este tipo de inconvenientes y reunir varias personas bajo un mismo denominador cibernético es que nacieron las listas de distribución (también conocidas como listas de discusión o mailing lists ). El funcionamiento es muy simple: un servidor tiene un catálogo de integrantes. Cuando cualquiera de ellos envía un mensaje (a la dirección de la lista), éste es reenviado a todas las casillas de correo electrónico del listado. Es un método simple y rápido para intercambiar mensajes entre mucha gente.
Las hay de todo tipo y para todos los gustos: un ejemplo de esta diversidad puede apreciarse en http://www.uba.ar/servicios/listas_reduba.html (la página de las listas de la Universidad de Buenos Aires). En general, giran alrededor de un tema específico (literatura, mascotas, cocina, una banda de música), o con un fin más simple: conectar a un grupo de gente.
Por eso surgieron varios servidores que proveen toda la infraestructura necesaria para montar una lista de distribución de manera gratuita, y que apuntan a reemplazar a ListBot, el popular servicio que hoy apagará sus servidores (fue absorbido por Microsoft).
Eso ofrecen Yahoo! ( http://ar.groups.yahoo.com ), Elistas ( http://www.elistas.net ), ambas en castellano, o Freelists ( http://www.freelists.org ; la única limitación es que deben estar dedicadas a la tecnología), Coollist ( http://www.coollist.com ), Topica ( http://www.topica.com ) o Your Mailing List Provider ( http://www.yourmailinglistprovider.com , pensado para ser incluido como servicio en un sitio).
Así, cualquiera puede armar una mailing list sobre el tema que más le interese. Puede ser pública o privada; en el primer caso, los proveedores del servicio la publican en sus bases de datos, para que otros navegantes la conozca (si quiere que otros fanáticos de su grupo de música se conecten, por ejemplo).
Estos sitios incluyen todas las herramientas que proveen los servicios comerciales: las listas pueden ser de anuncios (por ejemplo, para dar a conocer ofertas en un sitio comercial); moderadas (útil para listas populares en las que se quiere limitar el tipo de mensajes distribuidos); configurables, para que envíen resúmenes ( digest , en la jerga: una vez al día, o cuando el usuario lo indique, llegan todos los mensajes en un único mail, ideal para las listas muy activas); permiten el envío de mensajes desde la página de la lista y el almacenamiento de archivos para sus usuarios. Así, los navegantes tienen un lugar virtual en el cual reunirse y compartir experiencias.






