
Los cuatro comandos más útiles de la PC
Viejos conocidos del veterano, hoy están casi en desuso
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Dos décadas y 800 millones de usuarios después, la PC sigue ofreciendo a las personas una forma de trabajar tan nueva que algunas de sus ventajas permanecen ocultas para muchos. No se trata de arcanos o de secretos cuya complejidad sólo un ingeniero electrónico puede dominar. Todo lo contrario.
Digital versus analógico
Cuatro comandos, asociados clásicamente con sus correspondientes atajos de teclado, figuran en primer lugar entre los procedimientos que el veterano emplea constantemente. No es ni virtud suya ni negligencia de los que no usan estos atajos.
El que hace más de una década que trata con la PC proviene de un ambiente en el que había que informarse mucho para poder realizar las operaciones más simples. En este proceso, el por entonces novel usuario descubría ciertos conceptos del mundo digital que lo conducían a entender por qué una computadora es tan diferente de cualquier otra máquina jamás construida por el hombre. Quizá no se lo planteaba en términos tan presuntuosos, pero poco a poco aprendía a pensar digitalmente.
Quienes han llegado a la informática recientemente, por fortuna, necesitan hacer menos sacrificios para aprovechar gran parte del poder computacional, básicamente gracias a la interfaz gráfica (Macintosh, Windows) y el mouse. Pero todo tiene un costo, y en este caso la consecuencia es que las metáforas visuales no nos ayudan a cambiar el modo de pensar. El Escritorio y sus iconos nos permiten usar la PC precisamente porque representan un mundo analógico. Pero analógico es lo opuesto de digital.
Deshacer
La vida real no suele dar mucho margen para los errores. Una vez que hicimos algo mal, ya está y hay que atenerse a las consecuencias. Todos los seres vivientes se han adaptado al error y éste siempre cumple una función importante en el aprendizaje y la experiencia.
Esto no quita que el error sea irritante y, ante una falla menor y simplemente molesta, quisiéramos muchas veces tener la forma de echar atrás el tiempo y repetir la escena sin equivocaciones. Ocurre tan a menudo que las computadoras poseen un comando llamado Deshacer ( Undo , en inglés), asociado clásicamente con el atajo Ctrl+Z (se mantiene apretada la tecla Ctrl y se pulsa Z) . En la mayoría de los programas, así como en ciertas funciones del sistema operativo, este simple paso revierte lo último que hicimos. Parece magia, y lo sería, si se tratara del mundo analógico. En el mundo digital es sólo rutina.
Ejemplos: usted cambia el color de fondo en una imagen y el resultado es pésimo. Apriete Ctrl+Z y recuperará el color original. En Windows, si altera el nombre de un archivo y el nuevo no es satisfactorio, Ctrl+Z volverá al que tenía anteriormente. En un programa de diseño, de música, de dibujo, en casi cualquier software cuya función sea la de editar contenidos, Ctrl+Z es el as en la manga para dar un paso atrás y ensayar una nueva opción. En rigor, infinitas opciones, ya que se puede deshacer una vez, repetir, volver a deshacer y así.
Tan vital es esta característica -y tan única- que algunos programas la han llevado hasta el extremo. El Photoshop posee una Historia que permite ir para atrás paso por paso revirtiendo cada cambio hecho a una imagen. Además de esto, los buenos programas de edición fotográfica, dibujo, pintura y diseño usan lo que se conoce como capas ( layers , en inglés), de tal modo que uno puede hacer un cambio en una capa y, si el resultado no es bueno, eliminar el layer entero y listo, aquí no ha pasado nada. En los secuenciadores
MIDI, el tipo de programa con el que se produce la mayor parte de la música que oímos en cine y TV, se usan canales . Se guarda una toma de cada instrumento en cada canal y, si una sale mal, esto no afecta a las demás. El músico podría grabar muchas tomas superpuestas, pero prefiere trabajar de tal modo que al eliminar un canal limpie una toma completa. Y, naturalmente, también dispone del comando Ctrl+Z .
Deshacer es esencial para usar bien una PC. Parece poco, cuando uno lo descubre la primera vez. Hasta que se da cuenta de la cantidad enorme de pequeños fallos que se cometen a diario y que este simple recurso permite no ya enmendar, sino borrar de la realidad, como si jamás hubieran existido.
Los tres métodos restantes son quizá menos mágicos, pero pueden empujar nuestra productividad como ningún otro. Me refiero a Cortar , Copiar y Pegar . También suelen pasarnos inadvertidos al principio. Recuerdo cuando empecé a leer sobre computadoras y me llamaba la atención que los libros dedicaran tanto espacio a esto del Cut, Copy and Paste . Pronto descubrí que no les faltaba razón.
Si usted selecciona un párrafo en un procesador de texto y aprieta Ctrl+C , esos datos se guardan en un área especial de la memoria, el Portapapeles ( Clipboard , en inglés). Ahora puede cambiar de programa y pegar ese párrafo en otro documento usando Ctrl+V . Si, en cambio, quiere eliminar el original para llevarlo a otra parte del mismo documento, use Ctrl+X , que borrará el párrafo luego de guardarlo en el Portapapeles; este comando se conoce como Cortar .
Esto funciona en casi cualquier parte de la computadora, incluyendo la línea de comandos de una sesión de DOS (donde hay que usar el botón de arriba a la izquierda), los nombres de los archivos y las direcciones de Web o de mail.
Pero donde Cortar , Copiar y Pegar llegan a su máxima expresión es en las aplicaciones donde el tipeo tiende a introducir errores (caso de las planillas de cálculo) y en los programas de edición fotográfica, de audio, música y 3D, en los que basta seleccionar un objeto para hacer innumerables copias perfectas.
En estas aplicaciones, suele existir una forma más depurada de estos métodos, conocida como Duplicar , que no sólo copia y pega en un solo paso, sino que además permite especificar en qué posición espacial o temporal se insertarán las copias.





