Open source, la estrategia del software sin secretos

Grandes compañías como IBM, Sun Microsystems y Netscape creen que hacer público el código fuente de sus aplicaciones y vender sólo soporte técnico y herramientas de desarrollo es un buen negocio. Además, dicen, es una garantía "contra el creciente poder de Microsoft". Podría ser el boom de 1999.
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11 de enero de 1999  

SEATTLE.- Durante 1998, Microsoft debió vérselas con un oponente inesperadamente duro en la persona del Departamento de Justicia de los Estados Unidos. Pero en 1999 el gigante de la industria probablemente entrará en contienda con una fuerza aún más poderosa: el movimiento del software gratuito, también conocido como Open Source (código fuente abierto o público).

Un número creciente de líderes del mercado informático -IBM, Sun Microsystems y Netscape Communications, entre otros- está abrazando la noción radical de que distribuir gratuitamente software con su código fuente incluido (las instrucciones subyacentes sobre las que el software está basado), mientras se hace dinero en concepto de servicios y soporte técnico, no sólo es un negocio redondo y un bien para la comunidad tecnológica, sino que también puede constituir el mejor freno para el creciente poder de Microsoft.

Por esa razón, el movimiento Open Source podría convertirse en una de las noticias centrales en el ámbito de las altas tecnologías, y habrá que observarlo con atención durante este año para evaluar sus perspectivas.

El proceso que propone Open Source para el desarrollo de software es efectivo, porque atrae a la comunidad de programadores dedicados, que generalmente cooperan a través de Internet, y logra que ellos ayuden a identificar y arreglar bugs (errores) en los programas y a agregar nuevas funciones al software.

Es este método el que desarrolló la misma Internet, al proveer soft para funciones clave como el envío de correo electrónico o la navegación por la Web.

Es también este proceso el que el estudiante finlandés Linus Torvalds utilizó para lanzar Linux , el sistema operativo para PC que ahora cuenta con alrededor de siete millones de usuarios y es considerado por muchos como el más fuerte rival en potencia para el sistema operativo Windows de Microsoft.

En el crítico mercado del software de red para servidores, Linux vio crecer su participación en más del doble durante el último año, desde 6,8 hasta 17,2 por ciento, de acuerdo con la consultora especializada en análisis del mercado informático International Data Corporation (IDC), con sede en Framingham, Massachusetts.

Simultáneamente, las compañías de software se están congregando para desarrollar aplicaciones para Linux. Oracle está haciendo que su software de bases de datos corporativas esté disponible para esta plataforma. Corel entrega gratuitamente una versión para Linux de su programa de procesamiento de textos WordPerfect . Intel sumó credibilidad al movimiento cuando invirtió en Red Hat, el principal distribuidor comercial del sistema operativo de Torvalds.

¿Moda o negocio?

El movimiento Open Source es "la ola del futuro", pronostica Jerry Krasner, un analista de la empresa Electronics Market Forecasters, de San Francisco. Según este especialista, "los únicos que harán dinero serán aquellos que ofrezcan soporte y herramientas".

Los ejecutivos de Microsoft, en tanto, desestiman la tendencia Open Source y la consideran un mero bombardeo publicitario.

"Los complejos proyectos del futuro para agregar a los programas funciones tales como la traducción automática de e-mail, requieren grandes equipos y grandes capitales -afirma Ed Muth, un gerente de marketing del grupo Microsoft-. Esas son tareas que Robin Hood y su banda feliz en el bosque de Sherwood no están a tono para encarar", ironiza.

Pero el movimiento está causando claras preocupaciones en Redmond, la ciudad natal de Microsoft, en el Estado de Washington. El ingeniero de esta firma Vinod Valloppillil redactó un informe, que se filtró y fue publicado sin autorización en Internet para el último Halloween (31 de octubre de 1998), en el cual se elogiaba "la habilidad del proyecto (en alusión al Open Source) para reunir y aprovechar el coeficiente intelectual colectivo de miles de individuos a través de Internet".

Valloppillil escribió que el software de tipo Open Source demostró ya que podía superar la calidad de los programas comerciales y que precisamente por eso constituía una "amenaza directa y de corto plazo para las plataformas y las ganancias de Microsoft".

El informe consideraba recomendable que Microsoft respondiera a tal peligro tomando control de los estándares clave, recolectando ideas de los foros Open Source y contratando a los más brillantes programadores del movimiento.

El evangelista de la tendencia del Código Abierto Eric Raymond argumentó que Microsoft no tendrá éxito en sus intentos de minar el movimiento, porque las corporaciones están reconociendo cada vez más el peligro de depender demasiado estrechamente de Microsoft. Los desarrolladores de software, aliados principales de la compañía de Gates en la contienda, están despertando ante la evidencia de que "si una persona trabaja para el entorno Windows, Microsoft encontrará una manera de constreñir y apropiarse de todo su valor", según expresa Raymond.

Desarrolladores se buscan

Mientras tanto, los rivales de Microsoft se inclinan por las consignas del Open Source como un camino para persuadir a un número creciente de desarrolladores y lograr que ellos escriban aplicaciones para sus entornos. Así, Sun Microsystems liberó recientemente el código fuente de su software Java, mientras que Netscape presentó el de su browser Navigator.

IBM, por su parte, se dedica a construir un software de networking sobre Apache , un programa de código libre utilizado para alojar sitios Web en los servidores, que ha mantenido una posición dominante en el mercado específico a pesar de la fuerte competencia del Web Server de Microsoft. Esta empresa también lanzó ya las instrucciones de software para un programa de correo electrónico de desarrollo interno y para una herramienta en Java.

Los analistas de la industria afirman que IBM puede arriesgarse a abrazar el movimiento Open Source porque la firma obtiene una porción cada vez mayor de sus ingresos por los servicios de integración y soporte a sistemas de computación, más que por la venta de programas.

Un área en la que la tendencia podría lograr un impacto significativo es el mercado del software embebido, que se incluye en cualquier aparato, desde un horno de microondas hasta un teléfono celular, una computadora de mano o un dispositivo handheld .

Microsoft eligió recientemente atacar este mercado con su sistema operativo Windows CE, con resultados desparejos. "El modelo de Microsoft , basado en vender muchas cosas que resultan ser la misma, hace agua en el mundo de los sistemas embebidos", considera Paul Zorfass, analista de First Technology Inc., de Waltham, Massachusetts.

Las empresas fabricantes de estos dispositivos prefieren adaptar ( customizar , en la jerga) el software para sus equipos particulares y no quieren compartir con Microsoft sus ya escuálidos ingresos.

En contraste, Cygnus Solutions, una de las compañías líderes en el diseño de herramientas de desarrollo de software bajo el modelo Open Source, con oficinas centrales en Sunnyvale (California), comenzó hace poco a ofrecer un nuevo sistema operativo para dispositivos embebidos. Cygnus distribuirá el software gratuitamente y compartirá el código fuente de manera tal que los fabricantes puedan fácilmente adecuarlo a sus necesidades. El soft de base ya ha sido adoptado por Toyota y Fujitsu, y la compañía está trabajando muy cerca de otros grandes vendors , como Matsushita y Motorola.

Para el usuario inexperto

La rapidez con que el movimiento Open Source logre expandirse dependerá en gran medida de cuán efectivo resulte en la adaptación de software -escrito mayoritariamente para programadores- en un mercado comercial más amplio y con frecuencia poco ilustrado en cuestiones técnicas.

El software para servidores de correo electrónico Sendmail , por ejemplo, fue desarrollado 18 años atrás por Eric Allman, con la colaboración de cientos de programadores interesados, y hoy tiene un papel protagónico en el ruteo de tráfico de e-mail sobre la Red. Pero Allman descubrió que su comunidad de voluntarios se rehusaba a tratar cuestiones tan mundanas como la de hacer el software fácil de usar. Así, a principios de 1998, Allman convirtió a Sendmail en una compañía privada, con base en Emeryville, California.

"La Internet deviene cada vez más comercial -afirma Greg Olson, Chief Executive Officer (CEO) de Sendmail-. Las compañías desean productos empaquetados que estén completamente probados. Quieren, ante todo, facilidad de uso."

Sendmail continúa ofreciendo una versión gratis de código abierto de su aplicación para mantener activa la comunidad formada a través de Internet. Pero también ha agregado funciones propietarias que hacen al programa más sencillo de utilizar, las cuales son empaquetadas y vendidas a las compañías.

El pionero del software gratuito Richard Stallman considera que tales esfuerzos para sacar ventajas del movimiento Open Source amenazan con reducir el número de voluntarios dispuestos a sacrificar su tiempo para trabajar en un soft de distribución gratuita. "Nuestra comunidad depende de la noción básica de que el software propietario nos coloca en una situación cada vez más inconveniente", predica Stallman.

Pero los analistas de la industria afirman que un desafío igualmente importante para el movimiento será el de aplicar el anárquico proceso de generación de software Open Source en el diseño de versiones aún más complejas de productos como Apache. "Estamos hablando de software en etapas tempranas de desarrollo -dice Zorfass, de First Technology-. Hay que ver si estos productos se mantienen unidos en una segunda, tercera o cuarta generación."

Pero, ¿qué es un código fuente?

Producir software significa darle una serie de instrucciones al cerebro electrónico de la computadora, el microprocesador. Pero el micro sólo entiende números binarios, muy poco amigables para el intelecto humano.Por lo tanto, los programadores utilizan lo que se denomina lenguaje de alto nivel, en el que las instrucciones se imparten por medio de palabras fáciles de recordar, como print , open o show . Este paquete de instrucciones comprensibles para el ser humano se denomina código fuente .

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