Ubuntu 12.04, o la persistencia de Unity

Ariel Torres
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5 de mayo de 2012  

Ubuntu logró lo que ninguna de las otras distribuciones (distros, en la jerga) había conseguido: que se hable de Linux allende el ambiente informático más duro. ¿Cómo lo sé? Por las cartas de lectores. En la historia de este suplemento, que ha cumplido 16 años el pasado 22 de abril, hemos recibido, literalmente, decenas de miles. Y hasta hace poco las que concernían al sistema operativo de software libre eran prácticamente inexistentes. Tanto es así que en esos años me hice un par de amigos por correo, a partir de sus consultas y comentarios sobre Linux, buenos amigos que hoy me honran con su presencia en el mundo real.

Esa ausencia casi absoluta de Linux en el ambiente doméstico y SOHO es cosa del pasado. Ahora recibo varias consultas al mes sobre este sistema, y aunque comparándolas con las de Windows, iOS y Android son todavía muy pocas, evidencian que Ubuntu sigue marchando hacia la meta que se fijó en 2004, es decir, popularizar Linux.

A seis meses de cumplir ocho años, y como dicta el calendario de lanzamientos, Canonical, la compañía detrás de Ubuntu, presentó la versión 12.04 (12, por 2012; 4, por abril) , también llamada Precise Pangolin (Pangolín Preciso) o, entre nosotros, simplemente Precise. Más sobre el sistema de denominación de versiones de Ubuntu, en esta columna .

Puesto que sale en el primer trimestre de un año par, Precise es una edición LTS ( long-term support ), la cuarta en la historia de esta distro. LTS significa que tendrá soporte de Canonical por cinco años y que está más orientada a ser estable y robusta, apta para entornos de trabajo, en lugar de nutrirse de muchas nuevas funciones. No obstante, la 12.04 trae un estreno que veníamos esperando y que me encantó, el HUD.

Kernel 3.2

Pero antes, un par de otras consideraciones. Precise Pangolin viene con la versión 3.2 del kernel (el componente principal de un sistema operativo se llama kernel o núcleo), que, entre muchas novedades y correcciones, dos son particularmente importantes para el resto de nosotros.

Primero, está activada de forma predeterminada la función de ahorro de energía nativa de los procesadores de la Segunda Generación Core de Intel. Esto debería tener efecto sobre la duración de las baterías de quienes usen una notebook con estos nuevos chips, cuyo nombre de código antes era Sandy Bridge; muchos todavía los siguen identificando así.

En segundo lugar hay mejoras en el sistema de archivos ext4, el hardware de aceleración de video y el de Wi-Fi. Así que, aunque no se vea, debajo del capot hay suficientes razones para actualizar.

A la vez y paradójicamente, de nuevo, Linux en general y Ubuntu en particular siguen siendo la única forma de que equipos veteranos continúen brindando excelentes servicios. Si todo esto no es lo que uno esperaría de un buen sistema operativo, no sé entonces qué es.

Usabilidad

Con la versión 12.04 Canonical vuelve a insistir con Unity. Se han propuesto llevar este controvertido cambio de interfaz hasta sus últimas consecuencias, y aunque la movida parece bastante más unilateral de lo que en general estamos habituados en el ambiente Linux, al menos da la impresión de que están oyendo las quejas de los usuarios.

Para quienes nunca usaron Ubuntu, Unity es una nueva interfaz gráfica de usuario o, para ser más exactos, un shell para el Escritorio de Gnome, que incluye una suerte de dock a la izquierda. Este dock muestra íconos para lanzar aplicaciones y para las de aquellos programas en ejecución. Aunque, como dije oportunamente, no me termina de convencer, hay que reconocerle al equipo de Canonical que está explorando nuevas opciones en un territorio, el de la usabilidad, en el que Linux siempre abrevó en sistemas preexistentes (Next, Mac, Windows).

En la nueva versión de Unity, la 5.10, el dock sigue sin poder moverse en la pantalla ni es posible cambiar el tamaño de sus íconos, de una forma fácil al menos, si se usa Unity 2D. En la versión predeterminada (identificada como Unity a secas) esto se puede hacer desde Configuración del sistema> Apariencia> Tamaño de los íconos del lanzador (este párrafo fue actualizado por la acertada observación de Martín Casco vía Twitter - @martincasc ).

Por cierto, hay una serie de mejoras en el aspecto (de eso se trata, en buena medida) y, si bien ahora su comportamiento es un poco más consistente, la filosofía, le guste a uno o no, sigue siendo la misma.

De combate

Pero hay un estreno, como dije, algo lo bastante novedoso como para certificar que la exploración a la que hacía mención antes 1es seria y concienzuda. Esta nueva función se llama HUD, siglas en inglés de Head-Up Display, un tipo de pantalla de datos que se superpone, en los aviones de combate y algunas autos de alta gama, con la visión del piloto o del conductor a través del parabrisas. La idea me pareció fantástica.

El HUD permite buscar cualquier función de un programa (o del sistema) escribiendo el nombre del menú, no importa qué tan escondido se encuentre dentro de la muchas veces arbustiva estructura de comandos de una aplicación. Va un ejemplo del funcionamiento del HUD.

Si en Gimp se quiere aplicar la herramienta de corrección de niveles de color hay que hacer clic con el botón derecho sobre la imagen, elegir Herramientas> Herramientas de color> Niveles . Como Gimp tiene docenas de menús y opciones, hay un prerrequisito: saber que Niveles está en Herramientas de color . Los recién llegados a esta aplicación saben que la curva de aprendizaje es algo escarpada, en este sentido, sobre todo si vienen de editores de imágenes tradicionales de Windows.

Con el HUD el procedimiento es más sencillo: apretar Alt , escribir Niveles y elegir una de las dos opciones que aparecen. En este caso, la segunda. Todo, con el teclado.

Por supuesto, quienes utilizan Gimp a diario habrán asignado un atajo de teclado a aquellas funciones que de forma predeterminada no tienen ninguno ( Niveles , por ejemplo). Pero para el usuario casual, el HUD es una forma mucho más cómoda e intuitiva de hacer las cosas, sin tener que navegar interminablemente por la estructura de menús.

La intención es que el HUD funcione con todas las aplicaciones, pero esto todavía es un desiderátum. ¿Por qué? Porque al revés que otras herramientas de la interfaz, requiere que los desarrolladores cooperen con Canonical para que sus aplicaciones sean compatibles con el HUD. Pude probar que anda con Firefox , Gimp , Inkscape y Chromium , entre otros, pero no con la aplicación que, por lejos, uso con mayor frecuencia, LibreOffice . Bueno, será algo por venir. (Vía Twitter, Martín Casco también me sugirió instalar el lo-menubar , y ahí empezó a funcionar el HUD con LibreOffice. Puede hacerse esto fácilmente desde el Centro de software de Ubuntu.)

Tecleando

Una cosa que noté mientras preparaba este artículo y probaba (de nuevo) cómo sentirme cómodo con Unity, es que si se deja de lado la muy instalada práctica de usar el mouse para todo, es posible manejar Unity casi exclusivamente con el teclado. Parece un retroceso, pero sabemos por experiencia que el teclado es más rápido que el ratón para la inmensa mayoría de las tareas. De hecho, la primera actualización a 12.04 la hice sobre un sistema que está conectado a una pantalla de 42 pulgadas, lo que dificulta bastante usar el mouse. Cuando me quise acordar, y tras proponerme aceptar las reglas de juego de Unity, me encontré cómodamente sentado en un sillón, escribiendo en la gigantesca pantalla y controlando la interfaz sin necesidad de tocar el mouse.

Como se ve, le sigo dando oportunidades a esta movida sin precedente de Canonical. No es porque sí. Prefiero el que explora al que se queda con lo conocido. Aplaudo eso.

Del estribo

No sé si todo el mundo estará de acuerdo con esto, pero los fondos de pantalla de Ubuntu me parecen excepcionalmente bellos. Eso sí (la felicidad nunca es completa), con cada edición son reemplazados por nuevos. Los anteriores se pierden en el limbo digital. Bueno, aquí va la línea de comando que hay que escribir en una terminal para recuperar, por ejemplo, los wallpapers de la versión anterior, Oneiric:

sudo apt-get install ubuntu-wallpapers-oneiric

Por supuesto, se pueden instalar de un tirón los fondos de pantalla de varias versiones previas de Ubuntu, citándolas una al lado de la otra en la línea de comando. Por ejemplo:

sudo apt-get install ubuntu-wallpapers-karmic ubuntu-wallpapers-oneiric ubuntu-wallpapers-lucid

Y no, al instalar los wallpapers antiguos no se pierden los nuevos ;)

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