
Un cuadro para destacar
Resaltar un párrafo o incluir recuadros con escritos, imágenes o fotografías resultan tareas ideales para aplicar un frame.
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Por costumbre, la mayoría de los usuarios de Word resaltan alguna fracción, palabra o frase de un texto aplicando distintos formatos a las letras. Por ejemplo, remarcarlas en negrita o itálica, aumentar su tamaño o subrayarlas. Sin embargo, en algunos escritos puede resultar mucho más efectivo para la lectura la utilización de los denominados cuadros de texto (frames).
Para comprobar el uso de esta herramienta es necesario abrir o generar un documento extenso. Luego, el primer paso es analizar cómo se inserta una de estas cajas de texto.
Se debe tener en cuenta que dentro de uno de estos cuadros se almacena un párrafo completo y que, si escribimos o marcamos sólo una fracción, al establecer el frame Word automáticamente le agregará el clásico símbolo no imprimible de final de oración.
Ubique el cursor en la posición exacta en la que quiere establecer el cuadro. Por ejemplo, posiciónelo al principio de un párrafo y apriete la tecla Enter tres veces para generar otras tantas líneas en blanco. Luego, coloque el cursor en la línea central de las tres recién creadas y redacte el texto por recuadrar. Por ejemplo, tipee Nuevas tecnologías para redes e Internet.
El siguiente paso es pintar todo este párrafo. La manera más práctica para hacerlo es ubicar el cursor adelante de la palabra que inicia la oración (de inmediato el puntero apunta hacia la derecha) y hacer un clic. Posteriormente, ejecute el comando Insertar/Cuadro de texto. Esta acción genera un cuadro de unos 4,5 centímetros de lado contra el margen izquierdo de la hoja. Observe que el texto siguiente rodea al cuadro, adaptándose a la ubicación de éste. Esta característica puede resultar muy útil para elaborar boletines, revistas, folletos o cualquier otro tipo de publicación comercial o periodística.
Un atributo importante de los cuadro de texto es que son flotantes. En buen romance, esto quiere decir que si ubicamos el cursor sobre alguno de sus lados y hacemos clic (el cursor cambia al formato de cruz con extremos en punta) podemos desplazarlos libremente hacia cualquier posición de la página, sin depender de la organización de los párrafos.
También es fácil modificar su tamaño inicial. Basta con ubicar el puntero sobre alguno de los cuadrados de los vértices o del centro de cada lado (el cursor pasa a ser un vector con flechas en ambos sentidos), hacer un clic y arrastrar el mouse para adaptar el tamaño a nuestras necesidades.
Obviamente, el texto interior puede ser seleccionado para aplicar sobre él los diversos formatos y atributos de fuente y párrafo de que dispone Word, incluidos los de bordes y sombreados, que proporcionan atractivas posibilidades estéticas.
Sin palabras
También se puede crear un cuadro vacío. Para hacerlo, ubique el cursor en una línea en blanco, por ejemplo al final del escrito. Ejecute allí el comando Insertar/Cuadro de texto.
Esta vez, la caja no se generará en forma automática, sino que sólo obtendremos un puntero en forma de cruz que nos permite dibujar en manualmente el cuadro.
Para realizar tal operación, haga un clic y, sin soltar la tecla, desplace el mouse para conformar el rectángulo. Luego, la caja queda disponible para insertar un texto, un gráfico o una imagen.
El hecho de ser del tipo flotante hace que los cuadros generen algunos problemas de ubicación o ajuste dentro del texto general. Para solucionarlo, seleccione el frame y ejecute el comando Formato/Cuadro de texto.
Así se abre un completo cuadro de diálogo con seis solapas (Ajuste, Colores y líneas, Tamaño, Posición, Imagen y Cuadro de texto) que permite editar y modificar todos los atributos y parámetros de un frame.
Por ejemplo, seleccione la pestaña Ajuste para establecer el estilo del cuadro (Cuadrado, Estrecho, Transparente, Ninguno, Superior e inferior); es decir, cómo ubicamos la caja respecto del texto aledaño. Esta solapa también permite ajustar la posición del frame (a ambos lados, a izquierda, etcétera) y determinar su distancia respecto del texto.
El resto de las pestañas permite establecer el formato, color y grosor de las líneas demarcatorias, el tamaño, escala y rotación del cuadro, su posición (horizontal y vertical) dentro de la página y, también, los márgenes internos del frame.





