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Este paseo dura todo el día y tiene vistas espectaculares del Lanín. Desde San Martín hay que tomar la RN 234 hasta Junín de los Andes. Son 50 kilómetros por una ruta asfaltada, con vistas de pinos y montañas. Pasando la ciudad encontrará un desvío por la RP 61 (de ripio), que corre paralela al río Chimehuin y llega hasta la cabecera del lago Huechulafquen.
Después de pasar el CEAN (Centro de Ecología Aplicada del Neuquén), donde se estudia la fauna autóctona y exótica, y sus posibilidades de readaptación, el camino cruza la boca del río Chimehuin, un lugar de referencia para los pescadores con mosca. Poco a poco, el paisaje se llena de araucarias, y en el horizonte aparece el Lanín (3.776 m), con su cono perfecto, siempre nevado.
Pronto, se deja ver el Huechulafquen y la seccional de entrada al Parque Nacional Lanín. El camino serpentea entre coihues, notros y cañas colihue hasta llegar a la costa del "Huechu", como se le llama cariñosamente a este lago inmenso. En mapuche, huechu quiere decir grande y lafquen, lago. Y por cierto lo es: tiene una superficie de 78 km2, con profundidades de más de 300 metros.
El camino continúa bordeando la margen norte del lago, donde está establecida la Comunidad Mapuche Raquithue Cañicul. En Bahía Cañicul se puede acampar, hay proveedurías, una parrilla y una casa de té.
Hacia el Epulafquen
Desde Puerto Canoa parte la excursión lacustre a bordo del Catamarán José Julián. El paseo dura 90 minutos y recorre parte del Huechulafquen, pasa por la Isla del Chivo y luego navega por el lago Epulafquen, rodeado por el bosque andino patagónico. Aquí la profundidad apenas llega a los dos metros. Cuando el catamarán llega al Escorial, ese río de lava solidificada que se formó hace más de 500 años, después de la erupción del volcán Achén Ñiyeu, comienza el regreso a Puerto Canoa.
Después del paseo lacustre, se puede retomar la RP61 y continuar hasta La Unión, donde el Huechulafquen une sus aguas con las del lago Paimún. A orillas del lago, en un destacamento de Gendarmería Nacional, se puede visitar la capillita María Auxiliadora de Paimún.
La capillita de Paimún
Blanca y pequeña, tiene dos cúpulas, una románica y otra típicamente rusa y "acebollada". Diseñada por un capellán de la Gendarmería, Raúl Sidders, en lo que fuera una caballeriza de esa fuerza ?que custodiaba el paso fronterizo de Villarrica?, la iglesia es una donación de un asiduo visitante del lugar, Francisco Minieri Saint Béat.
Toda ella es una rareza y una conjunción de elementos diversos: tallas austríacas de madera policromada con las imágenes de la Pasión, de Santa María y de San Juan que donó Gernot Swarovski, un altar de ciprés patagónico, hecho con el fuste de un solo árbol, los vitreaux del techo con imágenes de El señor de los Anillos, las cúpulas que representan las dos ramas principales de la Iglesia Católica, la Occidental y la Oriental (hecho que encuentra su explicación en el origen ucraniano de muchos miembros de la Gendarmería, incluso el capellán, nacidos en familias de esa procedencia en Chaco y Misiones).
Muy cerca de allí, está Mawizache, un restaurante y salón de té, muy rústico y sencillo, con un ventanal increíble que da al paimun.
El camino sigue hasta la cascada El Saltillo, pasando un paraje llamado Piedra Mala, donde la ruta, que bordea el Paimún, atraviesa tramos de cornisa, bordea playitas de arena negra y se interna en un bosque no muy tupido, con las infaltables liebres, corriendo de aquí para allá. En Piedra Mala hay camping y es un buen punto de partida para una caminata salvaje.
Catamaranes José Julián
Av. San Martín 643
T: (02972) 42-9264/ 8029
www.catamaranjosejulian.com.ar
Net Sur
Tte. Cnel. Pérez 1124
T: (02972) 42-7929/ 8501
www.netsurpatagonia.com.ar






