Melissa Jefferson-Wooden, el sueño americano hecho realidad
La velocista Melissa Jefferson-Wooden tenía razón: su recorrido en el atletismo no ha sido el más us
1 minuto de lectura'

La velocista Melissa Jefferson-Wooden tenía razón: su recorrido en el atletismo no ha sido el más usual, pero la fórmula ha terminado dando sus frutos y este domingo se proclamó en Tokio nueva campeona del mundo de 100 metros.
Para llegar a esa meta tan codiciada parecía tenerlo de entrada todo en contra, partiendo de una pequeña localidad de menos de 9000 habitantes de Carolina del Sur, Georgetown, alejada de los centros de poder del atletismo de su país.
"Crecí en un lugar pequeño, así que ser la que va en desventaja, o enfrentar adversidades y no tener acceso a todos los recursos que otras escuelas más grandes y otras ciudades pueden tener, no es nada nuevo para mí", contó a la televisión ABC de su país.
No se unió a una de las universidades más conocidas, como en otros casos de atletas importantes que reciben becas o entran en programas deportivos, sino que su viaje al estrellato comenzó desde la secundaria Universidad Coastal Carolina.
Tenerlo más difícil que el resto de entrada, dice, le ha enseñado a responder mejor en las competiciones.
"Venir de donde vengo forma parte de la deportista que soy.
No solo estoy contenta con el camino que he tomado, sino que estoy absolutamente enamorada de él porque no importa lo que venga, lo que cualquier persona pueda decir, estoy siempre preparada para afrontarlo", aseguró.
Relevista de éxito
Empezó a darse a conocer en 2022 cuando ganó los 60 metros bajo techo del competitivo campeonato NCAA, antesala de las estrellas del 'Team USA', y ganó los 100 metros en las exigentes pruebas de selección estadounidenses para el Mundial de Eugene de ese año, donde se colgó la medalla de oro con el relevo 4x100 metros.
Repitió el mismo título en el siguiente Mundial, un año después en Budapest, por lo que el oro conseguido este domingo es el tercero de su carrera, pero su primera medalla mundial individual.
En 2024, una lesión perturbó mucho su temporada, pero esa fortaleza mental forjada en sus inicios le permitió nadar contracorriente, recuperarse para estar en los Juegos Olímpicos de París y llevarse allí dos metales, un bronce en los 100 metros ("que sabe a oro", según dijo después de la carrera) y un oro de verdad, de nuevo con el relevo 4x100 metros.
El año que cambió todo
Pero el año 2025 ha sido el de su eclosión definitiva.
Para ello empezó pasando de ser Jefferson a Jefferson-Wooden, cuando contrajo matrimonio con Roland Wooden II el pasado marzo, en una ceremonia en Florida con presencia de figuras del atletismo de su país entre los invitados, como Sha'Carri Richardson, Christian Coleman o Kenny Bednarek.
La ceremonia incluso fue objetivo de una exclusiva en la revista People, signo de la notoriedad que la atleta había ido adquiriendo.
En la pista, su camino en los 100 metros esta temporada ha sido impecable, encadenando victoria tras victoria, y llegando al Mundial de Tokio con la mejor marca de la temporada, 10 segundos y 65 centésimas, que le convirtieron en la quinta velocista más rápida de la historia.
En la final mundial mejoró incluso, rebajando a 10,61, y es ya la cuarta más veloz de todos los tiempos.
La medalla de oro conseguida este domingo en la capital japonesa confirma, por si a alguien le quedaban dudas, que es la velocista de moda.
Después de sus medallas olímpicas del año pasado, sus vecinos de Georgetown decretaron el día de su regreso como el 'Melissa Jefferson Day' y prepararon un desfile en su honor.
Seguramente estén ya empezando a pensar cómo festejar ahora que esa niña del lugar se ha convertido en la campeona del mundo de la prueba reina.
dr/mcd
- 1
Un conflicto demora el inicio del mayor proyecto de minería en la Argentina
- 2
Primero Venezuela, ahora Irán: ¿por qué China no defiende a sus aliados?
3Quebró Garbarino: el dueño de la cadena explicó los motivos y defendió su gestión
- 4
River rompe con la AFA y deja al descubierto un cisma que puede tener réplicas






