Un relevamiento de talleres y especialistas del mercado identificó los modelos con mejor reputación; qué dicen los expertos sobre el uso, el mantenimiento y por qué las marcas japonesas suelen destacarse
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La búsqueda del primer auto suele estar atravesada por una combinación de variables donde el presupuesto fija el límite, lo estético juega sus cartas, pero la confiabilidad termina inclinando la balanza.
En ese proceso, aspectos como la durabilidad mecánica, la facilidad para conseguir repuestos, el costo de mantenimiento y el respaldo del servicio postventa se vuelven determinantes para evitar gastos imprevistos y asegurar un uso sin sobresaltos en el tiempo.
“Hoy por hoy los vehículos más confiables por tener un servicio postventa difícil de superar son los de Toyota”, señaló Martín Viñas, jefe de Mecánicos del Automóvil Club Argentino (ACA), consultado por LA NACION. En esa misma línea, agregó: “En general, los autos de producción japonesa suelen estar un paso arriba del resto en cuanto a confiabilidad”.
A partir de un relevamiento realizado por este medio en tres centros mecánicos, que tomó en cuenta la frecuencia de ingreso a talleres, la facilidad para conseguir repuestos y el respaldo de las marcas, se identificaron diez modelos que se repiten como opciones confiables dentro del mercado de usados por menos de $16 millones.
Los valores estimados por año corresponden a datos de la Cámara del Comercio Automotor (CCA) y el listado no se encuentra en un orden preestablecido:
- Toyota Corolla 2014: $13.862.000
- Honda Civic 2012: $15.883.000
- Toyota Etios 2017: $13.882.000
- Volkswagen Gol Trend 2017: $11.957.000
- Chevrolet Classic 2016: $9.170.000
- Nissan Versa 2017: $14.873.000
- Honda Fit 2012: $12.698.000
- Ford Focus 2014: $9.871.000
- Volkswagen Golf 2012: $10.202.000
- Renault Logan 2013: $8.319.000

Lo que importa más que el modelo: el uso y mantenimiento
Si bien la reputación de ciertas marcas y modelos pesa en la elección, los especialistas advierten que la confiabilidad no depende únicamente del producto en sí. El uso y el mantenimiento tienen un rol determinante.
“Lo más importante es entender que no hay autos malos, sino que por lo general se les da un uso que no están preparados para soportar”, explicó Viñas. Como ejemplo, mencionó fallas prematuras en embragues de modelos económicos, muchas veces vinculadas a conductores inexpertos que generan un desgaste acelerado.

En ese sentido, fue contundente: “Al día de hoy te vuelvo a repetir, no hay autos malos, se maneja mal y más del 50% no hace los service respetando los kilómetros que aconseja la marca”.
A esto se suma otro factor crítico, como la calidad de los insumos utilizados. “Muchas veces no se utiliza el refrigerante que corresponde, aceites o filtros. Los repuestos originales son caros en comparación de un genérico y mucha gente opta por gastar lo menos posible en su vehículo. Ahí se genera el problema”, detalló.

El factor japonés y qué pasa con los eléctricos
Dentro del listado, la fuerte presencia de modelos japoneses no es casual. Toyota, Honda y Nissan construyeron una reputación basada en mecánicas simples, probadas y con bajo nivel de fallas a lo largo del tiempo.
En contraposición, Viñas planteó que todavía es prematuro sacar conclusiones sobre nuevas tecnologías en el mercado local: “Para opinar de un vehículo eléctrico en nuestro país, sobre todo teniendo en cuenta los caminos y rutas, es muy temprano para evaluar o emitir un juicio sobre la fiabilidad”.








